lunes, 26 de enero de 2009

Confrontar no es enfrentar

A través de mi conocimiento de Italia y de la escuela italiana, me está empezando a gustar utilizar el verbo confrontar porque para los italianos es el paso previo a la "condivisión", es decir, a la puesta en común y al concluir en que aspectos estamos de acuerdo una vez que hemos puesto tus ideas y mis ideas frente a frente.
Pero en España, cuando utilizo el término "Confrontación", me miran como si tuviera ganas de pelea.
Hoy he leído en El País como el periodista utiliza el término confrontación con carácter negativo al referirse al presidente boliviano, Evo Morales:
"Quizás por su experiencia sindicalista, se mueve como pez en el agua en la confrontación, algo que muchos le reprochan" (El País, 25/01/09, p.8 [edición impresa])
Me ha obligado a acercarme al diccionario y comprobar que él está equivocado en el uso del verbo confrontar y yo no. Aunque es verdad, que la idea positiva de confrontar está desusada y es antigua. Como yo.
Dice el diccionario de la RAE:
Enfrentar:
1.- poner frente a frente, 2.- Hacer frente al enemigo,
Confrontar:
2. Cotejar una cosa con otra, y especialmente escritos.
5. (desusado) Dicho de una persona: Congeniar con otra.
6. (
antiguo) Dicho de una cosa: Parecerse a otra, convenir con ella.

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