viernes, 17 de junio de 2011

WEB 2.0 y coincidencias

Asisto a la Conferencia de la profesora Danuse Bauerova directora del Institute of Innovation in Education of the Technical University of Ostrava (Czech Republic)
"Learning 2.0 - How Can University Education Benefit from Web2.0?"
 en la Sala de Grados del Edificio Torres Quevedo de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza imparte una conferencia en la que habla sobre
  •    Cloud-based learning in practice? case studies
  •    Mass collaboration, peer production and open-source technology usage a university education
  •    Personal Learning Portfolios and Personal Credit Portfolios creation

CARAMBA QUE COINCIDENCIAS:
A) El tema tiene que ver con una de las tesis que estoy dirigiendo sobre la utilización de las herramientas de la web 2.0
B) Ostrava? A qué me suena. República Checa. Proyecto Minerva. Veáse las siguientes entradas:

jueves, 16 de junio de 2011

La evaluación del profesorado del s.21


1) 2) y 3)
La evaluación de la actividad docente debe hacerse colegiada: autoevaluación, evaluación de iguales, de los colegas, evaluación del equipo directivo, evaluación de la Administración, evaluación de los estudiantes.

4) y 5)
Ciertamente, deberíamos identificar debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades de la docencia en los diferentes niveles educativos. A fin de establecer una identidad profesional.

6) Relación con las familias
Es indudable la necesidad de una estrecha relación entre las familias y la escuela; pero lógicamente a través de los mecanismos de participación existentes. Las familias deben ser escuchadas, pero también las familias deben asumir la profesionalidad del docente.
El chiste, tópico, que antes, en caso de conflicto, los padres se ponían al lado del profesor; mientras que en la actualidad los padres se ponen al lado del estudiante es bastante real. Así nos encontramos noticias de agresiones de padres al profesorado. En caso de discrepancia con la actuación del profesor, los padres deberían saber que es preferible no desautorizarlo públicamente ante el hijo.

7) ¿Qué, quién y cuándo evaluar al profesorado?
El qué evaluar se referiría a su interacción en el aula: atención a la diversidad, motivación del profesorado, motivación del alumnado, gestión de los conflictos,…
Quién debe realizar esa evaluación ha quedado señalada en la primera pregunta, es decir, deben participar desde los colegas hasta los estudiantes mediante mecanismos de encuesta y de entrevista.
Para responder al cuándo, se deberían establecer dos catas: al final del primer trimestre y al final de curso.

8) La evaluación de la docencia
La evaluación de la docencia no debe suponer una culpabilización del profesorado y una responsabilidad exclusiva al mismo. La función docente depende:
-          de recursos humanos: es decir, principalmente el profesorado pero también de los apoyos existentes (orientador, profesor de apoyo, mediador cultural, etc.)
-          de recursos materiales, es decir, desde laboratorios hasta ordenadores, pasando por mapas o por la posibilidad de visitas y excursiones escolares.
-          de recursos organizativos, es decir, de la disponibilidad de espacios y de horarios, de la existencia de mecanismos de coordinación, de las posibilidades de realizar una formación permanente o de implementar proyectos de innovación.

9) La carrera docente
Ya hemos señalado algo al respecto al referirnos a la motivación del profesorado o cómo atraer y mantener al profesorado un determinado territorio. Básicamente, entendemos que la motivación o bien procede de incentivos económicos o de reconocimientos en la carrera docente.
Por tanto, en la carrera docente no deberá atenderse a los años de experiencia; sino que las experiencias deberán ser valoradas en función de su dificultad y de su apoyo y contribución a la consecución de los objetivos comunes del sistema educativo. Así, por ejemplo un año en un medio desfavorecido, la puesta en marcha de un Centro, la participación en un proyecto innovador o la atención a cuestiones emergentes debería ser considerado de una forma más considerada que un año en un Centro de un medio urbano, sin grandes problemas y cuyos proyectos educativos ya están consolidados.

miércoles, 15 de junio de 2011

La formación permanente del profesorado del s.21

Aquí están MIS respuestas a las preguntas de la semana pasada que no habéis contestado


1)
Hay una serie de principios básicos que deberíamos converger con el resto de países europeos, pero también debemos considerar aspectos culturales y que nunca es acertado trasladar miméticamente, sin la reflexión crítica necesaria, los modelos de otros países.

2)
El distinto nivel de competencia profesional entre docentes puede ser que influya, pero no desde un punto de vista aislado e individual, sino como componente del colectivo Centro que trabaja de forma armónica y apoyado por la dirección del centro, la Administración y con la colaboración de los padres. Es decir, no basta contar con los mejores profesionales de cada disciplina sino que éstos deben tener un buen director de orquesta que les haga interpretar una buena música.

3) 4) y 5)
La formación permanente debe partir de las necesidades detectadas por los propios Centros pero considerando también los análisis de conjunto que sólo la administración dispone, a fin de establecer una formación permanente adecuada no sólo a un Centro sino a un territorio.
Si priorizamos la unidad centro, podemos conseguir “centros de primera clase” y “centros de segunda clase” en un mismo territorio, en un mismo barrio.
Por supuesto, que la formación permanente y las Prácticas de la formación inicial deben conexionarse necesariamente con los proyectos que elaboran los centros educativos.
Y la formación permanente deberá considerar el tipo de alumnado existente. Si bien la formación permanente no debe convertirse en un “recetario” de qué hacer con los estudiantes que tengo ahora; sino ofrecer herramientas que permitan abordar las características cambiantes de un niñez y una adolescencia que vive en una sociedad compleja y cambiante a un ritmo acelerado.

6) ¿Cómo favorecer la permanencia del profesorado en un territorio?
La motivación del profesorado pasa por el reconocimiento de la labor que realiza y en tal sentido hay que incentivar económicamente o bien con el reconocimiento en la carrera profesional y en la percepción social.
Como la situación económica no es boyante, creo que se precisan propuestas innovadoras, quizás un poco “locas” pero factibles por lo visto en otros países.
En la pregunta 10 del apartado 1.-Selección, hemos indicado como en los países nórdicos el profesorado negocia con el equipo directivo su contratación; por tanto, no resulta descabellado pensar en un sistema mixto en el que junto a los méritos de los aspirantes y su justo deseo de estar en el centro más cercano a su domicilio; se estableciese un segundo filtro de compromiso que vinculase a un profesor a un centro por al menos los años de duración de cada etapa educativa (3 en Educación Infantil,, 6 en Educación Primaria, 4 en Educación Secundaria y 2 en Bachillerato) y a los proyectos educativos en marcha en ese Centro. De modo, que pudiera ser rechazado alguien que no tuviera conocimientos informáticos suficientes si el Centro destacaba en un proyecto que los exigiese.

7)
La formación permanente no necesita orientarse a los contenidos disciplinares de los que el profesorado tiene suficiente formación, quizás necesite formación en el ámbito interdisciplinar, es decir, en aquellos ámbitos novedosos que combinan los contenidos de varias disciplinas y que la sociedad actual precisa.
Quizás dónde más necesidades existen dada la complejidad de la sociedad multicultural actual y de grandes cambios en las relaciones entre humanos sean las relativas a las competencias sociales, las de trabajo colaborativo, el trabajo en equipo, las situaciones de conflicto, etc.

8) y 9) Brecha digital
Respondo exactamente con lo señalado en el apartado de Formación inicial:
“Hay que señalar que la brecha siempre existirá, pero es necesario que el profesorado “inmigrante digital” adquiera una formación básica a modo de carné para conducir ordenadores que incluiría: manejo de procesador de textos, correo electrónico, plataformas de enseñanza y conocimiento de recursos on line relacionados con su disciplina”.
Y entiendo que los Centros deberán contar con apoyo de “nativos digitales” que podrán ser los mismos que acudan a las prácticas de su formación inicial o al periodo de prueba del profesorado novel.

10) Perfil del profesorado
Creo que debemos debatir qué profesorado necesitamos, pero no esperar a una “clara definición del rol del profesorado” porque quizás intentando definir con precisión y claridad, cuando llega el momento de aplicarlo las circunstancias ya han cambiado.
Considero que el profesorado debe tener un perfil, permítanme la expresión frívola, “waka-waka”, es decir, “con cintura”, que le permita afrontar diversas circunstancias, diversidad de alumnado, diversidad de colegas, diversidad de “curricula”, con un suficiente grado de resiliencia que le permita abordarlos sin consecuencias negativas para su salud mental.

12) Equipos directivos
 “Las diferencias entre centros no sólo están relacionadas con el tipo y nivel de liderazgo que ejercen sus equipos directivos pero es indudable que se necesita una cierta dosis de liderazgo, especialmente, de tipo pedagógico para alcanzar una enseñanza de calidad y para poder ejercer la autonomía de los centros en la toma de decisiones incluidas las relacionadas con su plantilla de personal.
A tal fin, sería necesario que como en el caso del profesorado, se realizara una formación específica para ejercer la dirección de un Centro al mismo tiempo que se inicia un periodo de práctica. Es decir, no se podría llegar a ser director sin que previamente se haya formado parte de equipos directivos.
Igualmente, sería necesaria que la condición de Director se alcanzase por un procedimiento mixto que combinase la elección democrática con la selección de acuerdo con la competencia.”
Por tanto, se precisa que el equipo directivo tenga una formación inicial en la que el “liderazgo” es una formación fundamental; pero a la vez debe mantenerse una formación en servicio, es decir, al mismo tiempo que se ejerce como director. Insisto en que la formación inicial también deberá realizarse en servicio, mientras se forma parte de un equipo directivo como jefe de estudios, secretario o vicedirector.

martes, 14 de junio de 2011

La formación inicial del profesorado del s.21


 Quizás necesitéis releer las preguntas propuestas.

1) 2) y 3) Principios generales

Es obvio que la respuesta a las dos primeras preguntas es afirmativa. Hay que modificar la formación del profesorado para adaptarse a la situación actual y es requisito que sea de forma innovadora.
Pero lo que se necesita es el diálogo fluído entre formación inicial y formación permanente, formación inicial universitaria y práctica docente de nivel no universitario, entre teoría y práctica, entre académicos y prácticos, entre experiencias y experimentos.
La formación inicial del profesorado debe ser un vaivén entre las aulas universitarias y las aulas donde luego ejercerá el futuro profesor.

4)
Opino que la formación no debe diferenciarse según etapa educativa, o al menos todo el profesorado, desde infantil a la educación de adultos sin olvidar el universitario, debe conocer cómo se aprende, cómo son los grupos, cómo se trabaja en equipo, etc. Por tanto, debe tener una formación básica para no tener que escuchar ese culpabilizar al otro de nuestros problemas: “es que vienen muy mal preparados de primaria”; “en la ESO pasan de rositas”,

7)
La pregunta nº 7 indaga sobre la pertinencia de incluir asignaturas optativas o de libre configuración en los grados de los diversos estudios para la preparar la formación de los futuros docentes de educación secundaria. Mi respuesta es categóricamente NO.
En primer lugar, dejar constancia que las asignaturas de libre configuración, de libre elección han desaparecido de los nuevos planes de estudios, de los planes de los grados. Sólo es posible la realización de Actividades Académicas Complementarias que han quedado reducidas a sólo 6 créditos. Por lo que estas asignaturas que se proponen irían en detrimento de la formación disciplinar, lo que en la idiosincrasia de la Academia parece casi imposible, ahora que se percibe como una reducción el pasar de cinco años de licenciatura a cuatro del Grado.
Hay que ser conscientes que si esas disciplinas se incorporan a los grados, serán “captadas” por Departamentos de disciplina y no por Departamentos de Didáctica Específica por lo que el profesorado que se encargase de impartirlas no sería el más adecuado.
Podría ser una buena solución si el profesorado universitario considerase que lo importante es el ser profesor y no la disciplina correspondiente, si el profesorado universitario conociese el curriculum de secundaria que se imparte, si el profesorado universitario conociese el tipo de alumnos que se encontrarán los futuros profesores.

8)  y 9) Brecha digital
Con respecto a la pregunta nº 8, la formación básica para evitar la brecha digital entre el profesorado y alumnado. Hay que señalar que la brecha siempre existirá, pero es necesario que el profesorado “inmigrante digital” adquiera una formación básica a modo de carné para conducir ordenadores que incluiría: manejo de procesador de textos, correo electrónico, plataformas de enseñanza y conocimiento de recursos on line relacionados con su disciplina.
En la formación inicial se incluye en contenidos para tratar de mitigar esa brecha, si bien se insiste en la utilización didáctica y educativa de los materiales ya que en la actualidad ya están llegando “nativos digitales” pero que han hecho un uso de las tecnologías muy específico y no suficientemente orientado al campo profesional y educativo.

10) Interculturalidad
Evidentemente, en la multiculturalidad de la sociedad actual es necesario reflexionar sobre el concepto de cultura y como nos relacionamos con las otras. La atención a la diversidad se trabaja en la formación inicial pero por su tradición está más orientada a la atención a las discapacidades que a las dificultades de aprendizaje derivadas del origen cultural de los aprendices.
Igualmente, se trabaja más de un punto de vista práctico que desde un punto de vista reflexivo crítico de lo que esta atención supone. Es decir, se tiende a pensar en cómo tratar al individuo y no cómo tratar al grupo cultural.

11) Formación práctica
Ya he señalado que la formación debe combinar períodos de formación teórica con periodos de prácticas.
En la actualidad, se está trabajando hacia un modelo de “red de centros” que voluntariamente quieran adscribirse pero que serán seleccionados entre aquellos que la ACPUA haya acreditado previamente. Esta situación ya se ha realizado en el Máster de Profesorado y se va a comenzar a realizar en el caso de los Grados de Maestro.
Los profesores que actúen como tutores serán compensados económicamente.
Las características de estos centros deberán ser la de tener un nivel de calidad avalado por su rendimiento, así como su participación en actividades exitosas.
El profesorado deberá tener experiencia de al menos 5 años.

12) Periodo inicial de los profesores noveles.
La última propuesta del Gobierno es que:
“el profesor no dará clase como cualquier otro, sino que las darán solo durante la mitad de su jornada, para dedicar la otra mitad a las actividades de formación que diseñe el propio colegio o instituto en que esté ejerciendo”.

lunes, 13 de junio de 2011

Profesorado del siglo XXI.- La selección

El otro día propuse las preguntas sobre el profesorado del siglo XXI, quizás necesitéis volver a releerlas,. Ahora daré mis respuestas,
1.- La selección
a) Selección para el acceso a la formación:

1) La primera pregunta ¿Cómo conseguir reclutar el mejor profesorado para la educación? se responde a través de intentar dar respuesta a las diferentes preguntas de este informe.
2) y 3) ¿Cuándo debe producirse la selección? ¿Antes o después del periodo formativo?
. En la actualidad, este se produce después; lo que constituye un gasto innecesario de recursos; al dedicar recursos a la formación de un profesional que nunca ejercerá como tal.
Si bien, la formación que reciben los maestros es versatil en cuanto a su utilidad; no parece muy económico el dedicar recursos humanos y materiales a personas que no ejercerán la profesión.
Por tanto, a pesar de las dificultades existentes en el proceso de selectividad para acceder a la Universidad, si que parece conveniente que existiese alguna prueba específica para acceder a los estudios que conducen a la profesión de profesor de cualquier nivel educativo.
 La prueba de selectividad ordena a los estudiantes por expediente académico pero poder tener los mejores expedientes en los estudios de magisterio y de profesorado, no garantiza un buen profesorado.
Mi opinión es que deberían analizarse competencias específicas docentes del tipo siguiente:
-         Rasgos de personalidad, actitudes en el que la “paciencia”, “saber ponerse en el lugar del que aprende” son características señaladas por numerosos estudios.
-         Dominio de las materias instrumentales: lengua y matemáticas. (En esto se puede atender al expediente)
-         Dominio de idiomas, especialmente el inglés como lengua franca
-         Uso operativo de las TIC

1.- La selección
b) Selección para el acceso al puesto de trabajo:

4) y 5) Las preguntas 4 y 5 han quedado contestadas con esta propuesta del gobierno que considero bastante acertada:
Es decir, un periodo de prácticas de verdad. Pagado como ocurría en el Plan de 1967.
Lo que para mayor objetividad de la evaluación, la comisión que la valorase debería incluir no sólo personal docente y de la inspección, sino también del mundo académico. Lo que redundaría como, señalaré más adelante, en una mayor y mejor coordinación necesaria entre la formación inicial y la formación permanente.

6) ¿Se debería priorizar el nivel de formación en las distintas áreas de conocimiento o en la capacidad para enseñar y cultura social interculturalidad?  Ya he manifestado la necesidad de priorizar la capacidad para enseñar pero sin olvidar que es necesario conocer perfectamente, especialmente en secundaria, las bases de cada una de las áreas de conocimiento y sin olvidar que todo el profesorado, “sea de letras o de ciencias”, debe dominar las materias instrumentales: lengua y matemáticas. 

7) El perfil de profesor que necesita nuestro país no difiere del que necesita los de nuestro entorno y que ya fue definido por la Unión Europea:
  • Guiar a los alumnos en la búsqueda de información.
  •  Proporcionar las conexiones con la realidad de los aprendizajes, de los contenidos.
  • Potenciar que los alumnos sean activos en su proceso de aprendizaje.
  • Potenciar el trabajo grupal, cooperativo, colaborativo.
  • Monitorizar el aprendizaje (seguimiento y feed-back)
  • Facilitar al estudiante la difusión de su trabajo.
8) 9) y 10) Liderazgo de los equipos directivos y autonomía de los centros
Las diferencias entre centros no sólo están relacionadas con el tipo y nivel de liderazgo que ejercen sus equipos directivos pero es indudable que se necesita una cierta dosis de liderazgo, especialmente, de tipo pedagógico para alcanzar una enseñanza de calidad y para poder ejercer la autonomía de los centros en la toma de decisiones incluidas las relacionadas con su plantilla de personal.
A tal fin, sería necesario que como en el caso del profesorado, se realizara una formación específica para ejercer la dirección de un Centro al mismo tiempo que se inicia un periodo de práctica. Es decir, no se podría llegar a ser director sin que previamente se haya formado parte de equipos directivos.
Igualmente, sería necesaria que la condición de Director se alcanzase por un procedimiento mixto que combinase la elección democrática con la selección de acuerdo con la competencia.
 La pregunta 10 se refiere en qué niveles puede tomar el centro decisiones respecto a su plantilla. En los países nórdicos (Suecia, Dinamarca, etc.), esta participación en la toma de decisiones ya se produce: los docentes negocian con su director el salario en función de los objetivos cumplidos y los proyectos por cumplir. Esto implica una responsabilización, amparada por el sueldo que debe mejorar, de la Dirección del Centro.