viernes, 28 de junio de 2013

Final de curso-3: La LOMCE

La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa es el elemento legislativo español del objetivo del neocapitalismo: la educación no es un derecho sino un servicio. Y como tal servicio hay que rentabilizarlo.

El objetivo de la educación ha sido el desarrollo de un pueblo, de una nación a través de la formación de sus ciudadanos.  Pero con la llegada de la globalización, los pueblos, las naciones se han difuminado, se han diluido, se han convertido en líquido perdiendo la solidez de antaño.

La LOMCE busca que seamos más competitivos, en lugar de cooperativos como decía la LOGSE, y por eso proliferan las reválidas, siempre de exámenes. ¿No sé cuándo vamos a tener tiempo para enseñar y aprender? Además el aprendizaje, la formación se pondrá al servicio de la prueba selectiva correspondiente como ya ocurre ahora con la prueba de Selectividad. Las Escuelas, sean del nivel que sean, se convertirán en academias de preparación para las pruebas.

La LOMCE significa un nuevo cambio en el curriculum, de cambios en el número de horas que se asignan a cada materia. Y todos estos cambios curriculares deben ser implementados, desarrollados, puestos en la práctica por un profesorado que ha sido denostado y vilipendiado por la Administración Educativa. 

En realidad no necesitamos más leyes, sino aplicar las que tenemos con la flexibilidad necesaria para adaptanos a las necesidades y a los problemas que surjan.

La LOMCE vuelve a dividir España en dos de forma radical y se pierde el primado de la OCDE en el ámbito de la igualdad y la cohesión social.

jueves, 27 de junio de 2013

Final de curso-2: Recortes en educación

Este año ha sido año de recortes. Año de manifestaciones. Año de huelga. Año de Marea Verde.
Hace un año por estas fechas, marea verde iniciaba sus primeros pasos y a pesar del verano, cuando se inició el curso la marea fue creciendo hasta convertirse en Tsunami.

Los recortes en educación no sólo son un recorte a los salarios del profesorado, no sólo son un recorte a las becas de comedor,  no sólo son un recorte a las becas de ayudas de material escolar, no sólo son un recorte a la escuela rural; sino que, desde mi opinión, existe un objetivo muy claro y definido a pesar de que los pasitos adelante y atrás o las boutades del ministro Wert. Ese objetivo es el de convertir la educación no es un derecho sino un servicio y por tanto, se abre el paso a que quién tiene medios económicos para pagarselo, vaya por autopista de peaje y quien no tenga medios para pagarselos vaya por carretera tortuosa, llena de curvas y además se le critique por llegar tarde. 

"El que no saque 6,5 que se cambie de carrera" !!!!

Espero vuestro comentarios, indicando cómo os han afectado los recortes.





miércoles, 26 de junio de 2013

Final de curso-1

Acaba el mes de Junio. Y acaba un curso 2012-13 muy intenso, agitado, convulso, ...
Me he puesto a pensar en tres cuestiones que llenen estos tres días que faltan para cerrar el blog hasta septiembre.
Y los tres elegidos han sido:
El edificio
La marea verde y los recortes en educación
La LOMCE y la privatización del derecho a la educación.

Empezaré por el edificio:

El 19 de septiembre es un día siempre señalado: falleció Tomás Pollán, Labordeta, Santiago Carrillo y yo me fui a inaugurar el edificio de la Facultad de Educación, cuyas obras estaban paralizadas por falta de presupuesto.

Aquel día, conseguimos que los periodistas se hicieran eco de la noticia, los estudiantes de primero acudieron a una apertura de curso un poco peculiar, el profesorado también acudió y salimos en las teles, en las radios y en los periódicos. Patricia Ciria hizo un excelente reportaje, recordándonos a todos, a nosotros también, que para ir a dar clase hacíamos la "vuelta al ruedo" peregrinando por el campus de Plaza San Francisco y aledaños.

Los periodistas disfrutaron con mi idea desesperada de encontrar financiación entre los ricos de la lista Forbes e incluso un columnista de Heraldo de Aragón se ocupó con Lección de Pedagogía.

En la asignatura de estrategias de información y comunicación lance el tema de recortes en educación y se hicieron excelentes trabajos, algunos, como no, relacionados con el parón de las obras del edificio.

En Noviembre, premiamos a Radio Zaragoza, a Patricia Ciria y a Jorge Oto por habernos acompañado en nuestra desesperación de que los meses pasaban y el gobierno autónomo no daba luz verde al pago para que las obras continuasen.

En Diciembre, nos fuimos a dar clases a la calle en un día frio, frío; hasta el punto que el incombustible Rafa Escolano tuvo que permanecer un día en casa después de 30 años sin utilizar ni un sólo día de baja.

En Marzo, y en último minuto y de penalty, se desbloqueo la situación del pago del edificio.

Hoy, 28 de junio, después de dos años, esperamos entrar en el nuevo edificio allá por Febrero de 2014. Ahora bien, debo seguir pidiendo porque no hay dinero para equipamiento.

martes, 25 de junio de 2013

Acto de jubileo de un profesor: Herminio Lafoz

En este momento, en otras “ceremonias” de esta naturaleza a las que he asistido, siempre se emplea el recurso de la mirada al pasado, un pasado que siempre tendemos a mirar con nostalgia, recordando nada más que los buenos momentos.
Pero a un historiador no le está permitido narrar el pasado, y menos con  nostalgia; debe interpretarlo, mirarlo siempre con ánimo crítico.
Cuando comencé mi vida laboral, me veía separado en tres personas: en mi caso, la mirada del historiador (no me había curado la herida de la Universidad), la del profesor que empezaba a ser y la del ciudadano. Fue dos años más tarde cuando todas estas miradas empezaron a hacerse convergentes. Que lo que analizaba el historiador, que las conclusiones sobre el pasado que extraía el historiador, las asumían el profesor y el ciudadano.
Sólo así podía entender el profesor qué fue la dictadura, lo que representó la educación en el postfranquismo y en su superación. Porque el sector educativo, en el postfranquismo y en los primeros años de la transición fue la punta de lanza de la democracia. Al tiempo que luchábamos por la democratización de los centros educativos (claustros, elección democrática de cargos) estábamos librando un combate por la democracia en el país. Es cierto que se ha hablado poco de este combate. Importaba poco qué programa enseñabas, lo que importaba era cómo lo enseñabas (la pasión por el método que nos llevó a las Escuelas de Verano o a los grupos de renovación pedagógica. Casi tocamos la República; pero no) y la lucha contra las estructuras y las ideas del ministerio (la derecha en forma de UCD, heredera del franquismo), o contra la dirección de los mismos centros, aún trufada de elementos antediluvianos. Además de cómo profesor, el ciudadano actuaba también fuera de un cargado horario lectivo: actividades culturales, alfabetización, semanas culturales. Todo para el entorno al que nos debíamos. Por las noches, el ciudadano historiador buscaba en el pasado las formaciones sociales, los movimientos revolucionarios, buscaba ejemplos de cómo salir de situaciones difíciles hacia la libertad. Aquí, pues, estaba el historiador, pero también el profesor y el ciudadano. Leyendo, investigando, intercambiando puntos de vista con otros compañeros en reuniones, jornadas y congresos, supe qué era eso del marxismo, qué era eso de la lucha de clases. Todo convergió en qué enseñar para poder ir ensanchando la democracia.
Así fue al principio y así ha sido durante este tiempo a pesar de los cambios. Y ya lo sabíamos entonces, aunque sea hoy cuando estamos comprobando más crudamente que ninguna conquista es para siempre, que la libertad hay que ganarla todos los días.
Hoy continúa siendo imprescindible el análisis histórico riguroso frente a tantos análisis cortoplacistas y liberales. Hoy sigue siendo necesario el análisis de clases. Hoy, el profesor (el profesor reglado, entendámonos) pasa a otros menesteres. Pera queda intacto (acaso más viejo, más triste, pero no cansado) el historiador. Y queda intacto el ciudadano. Y al ciudadano que pasa una nueva reválida (la de la vida) no se le ocurre terminar este pequeño parlamento de mejor manera que recordando a dos de sus poetas más queridos. Con el primero, con Miguel Hernández, digo que

Cantando espero a la muerte,
Que hay ruiseñores que cantan
Encima de los fusiles
Y en medio de los batallas.

Y con Leonard Cohen grito, advierto, así a los poderosos:

Cualquier sistema que montéis sin nosotros
Será derribado.
Ya os avisamos antes
Y nada de lo que construisteis ha perdurado.
Oídlo mientras os inclináis sobre vuestros planos,
Oídlo mientras os arremangáis,
Oídlo una vez más:
Cualquier sistema que montéis sin nosotros,
Será derribado.
Tenéis vuestras drogas,
Tenéis vuestras Pirámides, vuestros Pentágonos.
Con toda vuestra hierba y vuestras balas
Ya no podéis cazarnos.
Lo único que revelaremos de nosotros es este aviso:
Nada de lo que construisteis ha perdurado,
Cualquier sistema que montéis sin nosotros,
Será derribado.

lunes, 24 de junio de 2013

Empleabilidad

El otro día en una sesión de aprendizaje permanente escuché que no es lo mismo inserción laboral que empleabilidad. Las Universidades debemos pensar en la empleabilidad de la formación que ofrecemos a nuestros estudiantes; de la inserción laboral deberá preocuparse cada individuo y la administración de Trabajo.

Pero qué es eso de la empleabilidad, así que me he ido a la red, si como aproximación me sirve, aunque no sea suficiente para aprobar una asignatura de Económicas y Empresariales.

En qué consiste:
  • Adecuación vocacional. Te tiene que gustar a lo que te piensas dedicar. En el magisterio está claro que es vocacional, aunque no sé si se tiene tan meridiano las materias, los destinatarios o las tipologías de enseñanza (formal, no formal, informal). Otros lo denominan motivación intrínseca e inteligencia emocional aunque esto incluye más cuestiones que las simplemente vocacionales.
  • Competencia profesional. Inquietud por la actualización constante de los conocimientos los propios de nuestra materia y los vecinos. El dominio de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y la competencia  en idiomas parecen obvias, así como los nuevos procedimientos de trabajo. Lo de formación permanente o Lifelong Learning no es sólo un bello slogan, sino una necesidad del siglo XXI
  • La idoneidad. No sólo debe usted reunir las condiciones requeridas; además debe demostrarlas. 
  • Salud física y mental. Carecer de salud es partir en desventaja en un mercado laboral tan competitivo como el actual y representa un importante obstáculo.
  • Recursos alternativos. Debe ser capaz de encontrar soluciones a cualquier problema, incluso cuando se hayan agotado las vías tradicionales. Una formación amplia y variada puede servir para reforzar su imagen de persona con recursos y validez. Se precisa de un curriculum flexible que permita una gran adaptabilidad, una empleabilidad para nuevas situaciones.
  • Relaciones interpersonales. Son importantes para lograr un clima armonioso en un centro. Se valora positivamente la inclinación al trabajo en equipo más que la tendencia a soluciones individuales, y también un carácter sociable y afable, más que uno hosco, que dificulte la comunicación. Los expertos tienen claro que alguien puede ser idóneo y tener una buena aptitud profesional, pero sin embargo presentar dificultades de relación con los compañeros de trabajo. Y esta no es ninguna cualidad. 
  • Touning. Es necesario sintonizar con el mismo lenguaje, con el mismo discurso exigido por la empresa  en lo refente a iniciativa, tesón e imaginación. Ni más ni menos.