lunes, 15 de diciembre de 2014

No sólo la escuela educa

Desde que Francisco Ureta me enseñó que esperar unos segundos ante un semáforo te puede cambiar la vida, respeto los semáforos en rojo de los peatones, especialmente cuando hay niños a mi alrededor.

Esta mañana dominical me ocurrió esa circunstancia: me acerque al semáforo, esperé. Se acerco una familia con niños y observó que no venían coches, pero paso en rojo. Luego otra familia de parecidas características, hizo lo mismo.

Y me pregunto: ¿De qué servirá que la maestra o el maestro, el lunes por la mañana, haga educación vial?

Hemos trasladado toda la educación a la Escuela y no nos queda tiempo para dedicarlo a los aprendizajes de la Sociedad del Conocimiento.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece muy interesante esta breve entrada. Ya que como bien expresa en ella los docentes se esfuerzan mucho porque los niños/as aprendan en la escuela pero cuando salen de ella, en la mayoría de los casos se olvidan de ello. ¿Para qué queremos docentes implicados en una buena educación, si después la familia que es el primer agente educador del niño, "tira a la basura" todo lo aprendido? Deberíamos de pararnos a pensar sobre esto y tomar conciencia de la importancia que tiene una buena educación desde la familia y no dejar que todo el peso de una buena educación recaiga sobre la escuela.
Nayara, 3º de Pedagogía.

Pablo Beltran dijo...

Gran publicación Enrique. Debemos de potenciar el lazo entre familia y escuela, y llevar a cabo entre todos una misma educación, una educación donde los padres jueguen un importante papel en sus hijos, probablemente más que el profesorado, ya que sus padres son la figura a seguir, su referencia, y por ello, cada detalle cuenta y aún más cuando son niños ya que imitan y aprenden todas las conductas o acciones que observan.

Marta Latorre dijo...

Esta entrada hace reflexionar bastante, puesto que pienso que lleva toda la razón, es verdad que la Educación no sólo debe ser impartida en la escuela, los alumnos deberían llegar con una base mínima de Educación y valores desde su casa, ya que la escuela no puede encargarse de todo, y los niños siguen los pasos principalmente de sus padres, los cuales tendrían que ser un gran ejemplo a seguir.

maría hernández fuentes dijo...

Lamentablemente esta situación se da con bastante frecuencia, y no solo en el campo de la seguridad vial.

Algunas familias tienen la errónea concepción de que los maestros son los únicos responsables de la educación de sus hijos, desentendiéndose de esta complicada labor. Sin embargo, la educación comienza en casa, en familia.

Tal y como afirma un proverbio africano: “Para educar a un niño hace falta la tribu entera”. Con esta frase se podría resumir la importancia de todos los agentes en la educación de los más pequeños.

Los padres en solitario no pueden educar a sus hijos. Los docentes en solitario no pueden educar a sus alumnos. La sociedad tampoco puede educar a sus ciudadanos sin la ayuda de los padres y del sistema educativo.

Todos somos una tribu y todos somos responsables de la educación de los menores. Por este motivo, es imprescindible la implicación y colaboración de los padres en la escuela para conseguir una educación de calidad.

FAMILIA Y ESCUELA SIEMPRE DEBEN IR DE LA MANO.

Tamar Soler dijo...

Después de leer su pequeña pero intensa entrada he de decirle que estoy totalmente de acuerdo con lo que saca a relucir en cuanto a la responsabilidad educacional paterna mermada por la costumbre de dejar encargada a la escuela de la total y completa educación de sus hijos.

Pues ya que es un derecho la educación libre para todo ser humano.

y yo me pregunto, ¿No coartan los propios padres ese derecho a la educación cuando dan muestra de una indiferencia total ante este tema?

En fin, esperemos que los padres del futuro mucho más concienciados de este suceso puedan marcar la diferencia entre educación reglada y educación familiar.

Tamar.

Lorena Coll Borja dijo...

En primer lugar, quiero manifestar que estoy totalmente de acuerdo con lo que en esta entrada se expresa. En efecto, hoy en día los padres han cargado toda la responsabilidad a las escuelas, algo equívoco a mi parecer, ya que la mayor responsabilidad de dar una buena educación a los más jóvenes recae en los padres.

La comparación del semáforo en rojo con la educación vial se puede extrapolar a todos los ámbitos de la educación, desde los modales, valores, saber estar, responsabilidad, trabajo duro etc. porque si los maestros tratan de inculcar unos valores y una disciplina de trabajo a sus alumnos, pero en casa de estos alumnos los padres no les inculcan también unos valores y una disciplina de trabajo, el alumno acabará por fracasar en sus estudios, y posiblemente en su vida debido a que los padres no le prestan a la educación de sus hijos la atención que se merece.