jueves, 10 de abril de 2014

La crisis financiera bien explicada





Manoli es la propietaria de un bar en Lepe, que ha comprado con un préstamo
bancario. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que
sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y
paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de
sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles
préstamos.

Nota: Pero en realidad, no le entra en caja ningún dinero físico.



Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar de Manoli se empieza a llenar de
más clientes.

Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Manoli decide aumentar
los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las
bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad. El margen de beneficios
aumenta vertiginosamente.

Nota: Pero en realidad, es un margen de beneficios virtual, ficticio; la
caja sigue estando vacía de ingresos contantes.

Un empleado del banco más cercano, muy emprendedor, y que trabaja de
director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las
deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar
la cantidad del préstamo a Manoli. El empleado del banco no ve ninguna razón
para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su
devolución las deudas de los clientes del bar. En realidad es un castillo de
naipes



En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios
en "bebida-bonos", "alco-bonos" y "vomita-bonos" bancarios. Estos bonos
pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero
internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan
raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen estos bonos, ni
siquiera si tienen alguna garantía o no. Pero como los precios siguen
subiendo constantemente, el valor de los bonos sube también constantemente.

Nota: El castillo de naipes crece y crece y no para de crecer, pero todo es
un camelo; no hay detrás solidez monetaria que lo sustente. Todo son
"bonos", es decir, papelitos que "representan" tener valor siempre y cuando
el castillo de naipes se sostenga.





Sin embargo, aunque los precios siguen subiendo, un día un asesor de riesgos
financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que, por cierto,
despiden pronto a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de
demandar a Manoli el pago de su préstamo bancario; y Manoli, a su vez, exige
a sus clientes el pago de las deudas contraídas con el bar.

Pero, claro está, los clientes no pueden pagar las deudas.

Nota: ¡¡¡Porque siguen sin tener ni un céntimo!!! Han podido beber cada día
en el bar porque "se comprometían" a pagar sus deudas, pero el dinero físico
no existe.





Manoli no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota.

Nota: Y Manoli pierde el bar.



Los "bebida-bonos" y los "alco-bonos" sufren una caída de un 95% de su
valor. Los "vomito-bonos" van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.



Las compañías que proveen al bar de Manoli, que le dieron largos plazos para
los pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir,
se encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en
bancarrota, y el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra
compañía de la competencia.

Nota: Porque los proveedores de vinos y cervezas también le fiaban a Manoli,
creyendo que estaban seguros de que cobrarían con creces al cabo del tiempo.
Como no han podido cobrar dado que el dinero no existe, la deuda de Manoli
se los ha comido a ellos.

El gobierno interviene para salvar al banco, tras conversaciones entre el
presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.



Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo
impuesto muy elevado que pagarán los abstemios.

Nota: Que es lo que de verdad ha pasado. Con los impuestos de los ciudadanos
inocentes, los gobiernos han tapado el agujero financiero creado por la
estupidez de los bancos.

3 comentarios:

Irene Torralba dijo...

Me encanta la perfecta descripción que hace sobre el origen de la profunda crisis económica en la que nos encontramos. En mi opinión, todas y cada una de las partes que entran en juego se definen con una palabra, especulación.

José Durán García dijo...

Muy claro y fácil de entender. Como alumno de la facultad de educación, le felicito.

Enrique García dijo...

Gracias por los elogios, pero mi valor ha sido darle un poco más de altavoz a este escrito que alguien me envió.
Pero los profesores basamos nuestras enseñanzas en lo que investigamos, en lo que vivimos o en lo que leemos. En ocasiones, hay que trabajar más y combinar las diversas procedencias.