viernes, 19 de enero de 2024

Ver, comer y beber en Granada

Resumen telegráfico de la visita a Granada. Para más información, aproveche y visite la ciudad en que tenga una oportunidad especialmente si puede hacerlo en temporada baja y no en fin de semana, lo hará con más tranquilidad. Pero si tiene que hacerlo cuando todo el mundo decide hacerlo, disfrútelo igualmente.

Como ya he dicho en otras entradas, comience lo antes posible con un free tour (más exactamente, es de pago voluntario según te guste el/la guía). El relato del origen de la ciudad y de la conocida "conquista de Granada" nos invitó a leer más sobre ese periodo histórico.

El crisol de cultura más que de convivencia es de conveniencia. Es decir, sobre un mismo territorio conviven judíos, musulmanes y cristianos más por conveniencia que por fraternidad. En algún momento el guía puso como ejemplo comparativo lo que ocurre hoy en día en Jerusalén.

Visitas obligadas:

A) Alhambra: coja con anticipación las entradas, le darán una hora exclusivamente para ver los palacios Nazaries, el resto podrá hacerlo como considere pero yo le recomiendo:

  1. Palacios Nazaries.- Elija las primeras horas para poder verlos más tranquilamente.
  2. Alcazaba o barrio castrense; 
  3. Palacio de Carlos V. No olvide acercarse al museo de la Alhambra donde recoge piezas y objetos que deben ser por su tamaño o condición protegidos de la intemperie. Ofrece guías voluntarios gratuitos 
  4. Diríjase hacia el Generalife a través  del Paseo de las Torres para disfrutar de los jardines y huerta. El video que acompaño es de el original espantapájaros que tienen.
  5. El Generalife, villa de descanso de los reyes nazaríes.



B) Barrios del Albaicín, el barrio inicial de Granada. Todo en cuesta con calles estrechas  empedradas con curvas y ángulos que no facilitan la invasión del enemigo. El mirador de San Nicolas es el más popular pero también puedes contemplar la Alhambra desde el de San Cristobal sin tu aliento sea agota en las cuestas. Aunque pueda parecer muy idílico, si tienes bastantes cumpleaños no te alojes en este barrio porque hay lugares donde no llegan ni las ambulancias, menos los taxis.

C) Sacromonte, el barrio gitano y de las cuevas que no lo parecen ya que su exterior puede pasar por una casa normal. Un par de tablaos flamencos ofrecen la Zambra que es un espectáculo mezcla de flamenco y bailes moriscos que representa la boda gitana, exclusivo de Granada.

Comer y beber

El ritual de la tapa.- Cuando entres en el bar a tomar algo, pide una cerveza o un vino y espera. No te precipites y empieces a pedir raciones. El camarero sin que tu lo pidas la de invitación de la casa. No siempre es la misma. Si tu pides una ración de X, el camarero puede pensar que la que ofrece la casa no te gusta y por lo tanto no te la servirá para que te la dejes y se desaproveche. La tapa de cortesía puede ser un platito de una excelente paella con sus tropezones marinos como nos ocurrió en el Cunini nada más llegar. Las principales lugares son Calle Navas (más bien para guiris) y Calle Rosario en el barrio del Realejo.

Dos cadenas clásicas de tapeo: Los Manueles y Los Diamantes. Las encontrarás en cualquier lugar del Centro. Te recomiendo tapear, mi experiencia con el comedor es más normal.

A última descubrimos junto a la estación del ferrocarril, un pequeño bar, Origen,  con una cocina, concretamente una cocinera, Nati, a la que tuvimos que darle un hip, hip hurra porque las habitas, los callos, las papas con boquerones y el mollete de quesos y sobrasada balear estaban excelentes. 

Como capricho puedes acudir a tomar  unas galletas especiales en Galletanas. Un negocio, según nos contó el empleado, nacido de un ferretero fracasado de Sevilla que decidió hacer un cambio de tercio en su emprendimiento.

Disfrutar

Tablao flamenco: nuestro guía nos recomendó por precio (20 €)y por calidad Casa Ana y desde luego que mereció la pena

Baño árabe: un poco carucho pero si es posible, dése el capricho. Hammam también como recomendación de nuestro guía a nuestra pregunta, es decir, no hacía publicidad.

Y, como dije al principio, para más información acude a los enlaces que te proporciono o busca por tu cuenta y según tus intereses.

miércoles, 17 de enero de 2024

Vuelvo a Granada

Buenos precios del mes de Enero y una conexión del AVE hasta el mismo Granada, nos hicieron entonar la canción de Miguel Ríos. Trato de recordar las veces que he estado en esa ciudad tan histórica y tan universitaria. Esto ha significado que la mayoría de las veces he estado por motivos profesionales.

La primera vez era el 1980 cuando al poco tiempo de incorporarme a la entonces Escuela Universitaria del Profesorado acudí con motivo de la celebración del Congreso cuatrienal de la Sociedad Española de Pedagogía.

Luego, un congreso sobre la Educación de Personas Adultas en 1993 y una reunión de la Conferencia de Decanos y Directores de Magisterio en 2009.

Además un par de visitas familiares en la Semana Santa de 2001 y 2017. En esta última, alojado en el Carmen de la Victoria, una extraordinaria residencia de la Universidad de Granada con vista a la Alhambra. 

Es decir, ha sido mi sexta ocasión de visitar esta ciudad pero ha significado una mirada más profunda porque en las visitas profesionales queda poco tiempo para visitar la ciudad y cuando lo haces sigues interaccionando con los colegas procedentes de toda España o de todo el mundo porque Granada es una ciudad muy cosmopolita y los congresos suelen tener carácter internacional. Y en las visitas familiares estás más atento a los otros que a lo que te gustaría disfrutar y ver.

Pero llegada esta madurez, me propongo ver Granada como un turista pero con un ojo crítico y observador de la ciudadanía, la autóctona y la extranjera.


lunes, 15 de enero de 2024

Sardinas arenques

     Hace ya un tiempo, comía con un amigo y cuando llegó la hora de pagar la cuenta. Yo me adelanté a pagar y él me dijo que era su turno de pagar ya que la vez anterior que nos encontramos, yo también había pagado. 

Mi respuesta fue: "Ahora puedo pagar, cuando no pueda ya te tocará a tí". Esto me sirvió para pensar que podría elaborar una lista de amigos y conocidos que me invitarán a una comida o a una cena, una sola vez al mes. Una lista con sesenta nombres es suficiente para comer y cenar todos los días, sin que los amigos, las amigas, los conocidos o las conocidas se cansen y sin tener la sensación de ser un gorrón o un aprovechado.

    Y recordar esta lista, me llevó a un pasaje de mi infancia en el que algunos vecinos de la Parcelación Andrés Vicente en el Barrio de las Delicias de Zaragoza, allá por los años 60 del siglo XX. Cuando el de los ultramarinos traía los llamados "guardía civiles", es decir, sardinas arenques que se presentaban en unas cubas como si fueran vino de reserva; se organizaba la fiesta: cada uno sacaba sus sillas a la calle, se disponían en círculo y mientras algunos se encargaban de limpiar en los quicios de las puertas utilizando para protegerlas de un papel de estraza o de periódico. No había de "todo", sino que se utilizaba lo que se tenía. 

Ahora, ya vienen limpias pero su sabor todavía me hace recordar mi infancia.