viernes, 15 de diciembre de 2023

Cristina Almeida

He tenido la oportunidad de escuchar a Cristina Almeida en directo en el aula Magna de la Universidad de Zaragoza y entrevistada por Cristina Monge, politóloga. Señalo este contexto porque es muy diferente a cuando habla en algún medio de difusión: radio o televisión.

No llevaba para anotar pero he recogido algunos puntos de mi interés dentro del tema central Mujer que es el tratado en este ciclo de conferencias: "El tiempo de las mujeres". 

Almeida además de contar algunos aspectos de su vida relacionada con la lucha por la igualdad de las mujeres, ha girado gran parte de la misma sobre la necesidad de la educación:

- educación que está en manos de las Comunidades Autónomas que en este momento, está en manos de las políticas del partido ultraderechista y que se está ocupando de derogar todo lo relativo a "memoria histórica" e "igualdad" retirando el presupuesto a las entidades que se ocupaban de estas cuestiones.

- las redes sociales llenas de odio y de mentiras le parece una situación preocupante.

- el fácil acceso a la pornografía supone una educación en la agresividad y no en la afectividad.

- considera que hay tres Ies que hay que erradicar la Ignorancia, la Indiferencia y la Incultura.

Le preocupa la polarización que está auspiciada por quienes consideran la Constitución un ladrillo y no una disposición abierta para avanzar y para progresar en la igualdad.

Además, una disposición legal no hace el cambio, sino que lo hace la sociedad. Los avances necesitan de la sociedad en la calle.

Cristina Monge recordó una frase de Simone de Beauvoir

  • “Nunca olvides que una crisis política, económica o religiosa será suficiente para que los derechos de las mujeres sean cuestionados”.
Cristina Almeida había abundando antes y después en esta idea de que cuando las crisis llegan, como ahora, lo primero en ser recortado son los derechos y las libertades que tanto cuestan ganar a las mujeres. 

   

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Creadores de contenido


En 2007 comencé a escribir en mi blog después de venir de unas Jornadas de los profesores de Tecnología Educativa (JUTE) . Lo emplee como medio de comunicación con mis estudiantes. Algunos le sacaron rentabilidad porque las personas sordas se atrevieron a opinar y a participar mucho más al no tener que sentirse mal porque hablaban más despacio que sus compañeros; los demás lo utilizaban como medio de interactuar cuando preparaban los exámenes de mi asignatura. 

Yo le he dado muchas utilidades: 

  • desahogo para escribir cuando sucesos luctuosos me tocaban de cerca,
  • como fuente de publicidad para las campañas electorales en las que participa como jefe de campaña o como candidato,
  • para dejar recogido mis experiencias de viajes
  • para contactar con otros blogueros
  • etc.
Al principio, había mucha actividad; pero llegaron las redes sociales, Facebook y  Twitter (con sus limitaciones de caracteres me hicieron descartarlo). Yo seguí con mi blog porque si bien había menos seguidores o se interactuaba menos; me servía como biografía histórica y de pensamiento ya que mi memoria comenzaba a flaquear.

Posteriormente llegaron Instagram y TikTok, entre otras aplicaciones, y hace unos días me enteré que soy "creador de contenido". No estaba yo seguro de que ese sea mi propósito que me equipara a los influencers de las redes sociales. 

Porque crear contenidos no valora la validez, pertinencia, adecuación del contenido creado. Mi blog expresa ideas y sentimientos, invita a la reflexión, ofrece hipertexto y desde luego cada frase que escribo la pienso dos veces porque conozco que asociado a mi nombre aparecerán hasta el final de los tiempos, incluso cuando esté muerto.

Por eso, me gusta ser bloguero y no creador de contenidos. Y sobre todo porque resulta pretencioso decirse creador.




lunes, 11 de diciembre de 2023

Personas de Movilidad Reducida (P.M.R.)

El pasado día 22 de noviembre escribía sobre la creatividad que puede desarrollarse al caminar. Una vez escrito y releído, considero que no he tenido en cuenta a todas aquellas personas cuya movilidad por la ciudad está llena de dificultades y trampas. Prueben a pensar que se desplazan en una silla de ruedas, con muletas, que su visión sea reducida o sea una ceguera total, incluso aquellos que tienen hipoacusia en diverso grado.

Últimamente, observo que el número de personas con bastón, muletas, andadores, sillas de ruedas motorizadas o no, es muy importante. 

Nuestras calles, nuestras aceras no están adaptadas a están personas porque su anchura no permite el paso o el cruce con otros peatones. Además, hay que añadir la concesión de licencia para poner terrazas por doquier, a las que se puede añadir un andamio para restaurar una fachada. También, se colocan señales de tráfico, papeleras y, a ultima hora del día, los cubos de basura comunitarios. 

Olvidaba, otra actividad que no empatiza con las Personas de Movilidad Reducida: las obras públicas. Los operarios colocan las vallas donde mejor sirven para sus intereses y no piensan que puedan desplazarse por el viento, que se deja sin alternativa a las P.M.R., etc.

Otro colectivo se une a sufrir los problemas de movilidad: las personas que deben llevar carritos de bebe. ¿Han visto la anchura que tiene un carrito de gemelos?

En resumen, espero no encontrarme nunca en esas situaciones y solidarizarme con todos los que las padecen.