viernes, 14 de diciembre de 2018

Des-investidura




Discurso des- investidura:

 Sr. Rector, Sr. Secretario General, Sres. Vicerrectores, Sr. Decano, autoridades académicas y civiles, personal de administración y servicios, profesorado, estudiantes, amigos y amigas de la Facultad de Educación.
Agradecer a todas las autoridades presentes: Consejería de Universidades (Director General de Universidades), Consejo Escolar de Aragón que sigáis ayudando en esta tarea común que es la educación de los profesionales de la educación.
Muchas gracias al protocolo por permitirme dirigirme a todos Vds., a todos vosotros, por última vez. Seré breve porque así me corresponde, salir sin ruido, sin molestar y sin nostalgia sino con la alegría de que un excelente grupo de colegas se va a encargar de empujar a esta institución que tanto amo.
 En primer lugar, Me corresponde agradecer, recordar algunos de los buenos momentos y de algunos tristes pero recordatorios de quienes estuvieron con nosotros.

Agradecimientos a:
- Antonio Bernat, que, junto a Santiago Molina, me propusieron entrar a la Universidad; lugar del que renegaba desde mi paso por la misma como estudiante en Valencia, en los últimos años de los 70.
- A Manuel López, que tanto me enseñó en el funcionamiento de la Universidad y de las instituciones y de la vida.
- A mis amigos de “viernes de cuchara”, especialmente a Pepe, pero también a Javier, a José Luis, a Ignacio, a José Antonio, a José Ramón, a Juan.
-  A las Secretarías de Decanato: Blanca y Carmina

-A Carmen, la Administradora y todo el personal de secretaría
- Eduardo y todo el personal de conserjería: Olga, Carmen, Marisa, Emilio, y tantos otros que mi memoria no alcanza porque han pasado tantos años.
- Al resto de servicios del PAS, que han facilitado tanto mi labor.

- Dos equipos, aunque en realidad ha sido uno al que se han ido incorporando nuevas personas, del inicial:
Los que estuvieron: Enrique Lafuente, Pili Mur, Santos y Begoña.
Los que se van: Eva y Rafa
Los que se quedan: Julio, Teresa Fernández, Manuel Lizalde y Rafael de Miguel.

- A todos los que soportaron que dedicará la vida a la mejora institucional y a mi carrera profesional:
- Amigos y Amigas que escucharon mis penas.
- A mi hermano Juan José y toda su familia, a mis hermanas y esposos.
- A mis hijos: Iván y Ales, a la compañera de mi hijo Marisol y a la madre de Ales, Grazia.

penas y ALEGRÍAS:
En numerosas ocasiones, demasiadas, ha habido que acudir a tanatorios y cementerios, no sólo de los de padres y madres de compañeras y compañeros.

Recuerdo para quienes fallecieron en acto de servicio. Colegas y amigos.
- Tomás Pollán
- Pepelu
- Amparo Sánchez
- Jacinto Montenegro
-- Pedro Alcolea (un filósofo conserje)
- Javier Salvanés, Félix Pellicer
  La esposa de Ezequiel Briz
- Las estudiantes Clara Prieto y Lidia Rosa Francés
- El estudiante José Antonio Lázaro


Hitos de este periodo vital
Hemos puesto a la Facultad de Educación en el campus, aunque eso significó: manifestaciones, clases en la calle, cadenas humanas, y mucha colaboración de todos. Estefanía, Laura, Guillermo, David,…
- EL Máster de Secundaria, interfacultativo pero que la gestión, comerse los marrones, nos correspondía a la Facultad. Todavía seguimos más o menos igual.
- El Máster de Investigación, en cuya denominación inicial participe allá por 2007 con Aprendizaje a lo largo de la vida en contextos multiculturales. Con tres patas: aprendizaje permanente, intercultural y Nn.tt.
- La implantación de Los Grados de Magisterio, que exigió el trabajo de coordinación con nuestros colegas de HU y TE. Gracias especiales a Eva Cid.
- La lucha por la defensa de la Universidad y la Educación Pública
- La coordinación con la formación permanente y las relaciones con la Consejería de Educación
- La internacionalización: Erasmus, América Latina con sus diversos programas, Confucio últimamente.

- Aquellos problemas sobrevenidos por la situación social (8 huelgas en las que me convertí en ͞servicio mínimo͟ que negociaba con los piquetes informativos, generaba el informe o garantizaba el derecho al trabajo y el estudio de quienes no se unían a la huelga.

¿Qué voy a echar en falta?
·       El poder dirigirme a los estudiantes cada inicio de año,
·       disfrutar con la proyección exterior de la Facultad,
·       trabajar junto a unos colegas de la docencia, de la administración, de los servicios que dan todo lo que es obligación y MÁS por alcanzar los objetivos, por la actividad bien hecha.

Entre estas personas, destacaré a Julio.
Julio ha sido escudero, un realista Sancho Panza, durante los 8 años de mi encargo de Decano, primero centrado en el tema de las infraestructuras y una mudanza en pleno curso sin incidentes que señalar, luego como secretario poniéndome en orden para bajar a este Quijote a la realidad. Espero que le haya contagiado algunas locuras, necesarias en un mundo complejo, como él me contagió el sentido de realidad.

Recientemente, escuchaba referido a Carmen Chacón que era   TRABAJADORA, DISCRETA Y EFICAZ. Pues es eso es Julio.

Decía allá por el año 2009, hace ocho años,

Por tanto, asumo el cargo, me hago cargo del encargo, tomo prestado el cargo de Decano cuya posesión, cuya propiedad, corresponde a la comunidad universitaria a la que espero no defraudar.

Mi hice cargo del encargo y espero no haber defraudado a la mayoría. Hoy es la fiesta de mi querido Julio y de todo su equipo, a los que les deseo la misma fortuna que yo he tenido al encontrarme a todas las personas, algunos estáis aquí, que han apoyado la tarea que tenemos encomendada:

Formar a los profesionales que educarán a las futuras generaciones.


jueves, 13 de diciembre de 2018

Adolescencia en el siglo XXI

Recogido de una entrevista:
"Los cerebros de los adolescentes los hemos estudiado ahora, no los podemos comparar con  los de hace treinta años. Tienen un sustrato neural de las emociones mucho más reactivo que el de un cerebro adulto. Son más impulsivos y buscan el placer más que nosotros. Sabemos que si la demanda no aparece, la maduración tampoco, por eso se está alargando tanto la adolescencia. Los roles adultos tipo: tener un trabajo, una familia o un piso se están retrasando por el contexto sociocultural, por la situación económica. Pero la demanda adulta puede existir y aunque estés en casa de tus padres puedes ser 100% responsable aportando dinero o colaborando. Si no, se puede dar el caso de llegar a los 40 y estar en casa de los padres jugando a la Play. Hay un estudio de neuroimagen  que analiza lo que hace el adolescente cuando tiene que tomar conductas de riesgo. Mide las veces que se pasa el semáforo en ambar jugando a un videojuego. Cuando está con sus amigos se disparan, pero cuando está con su madre está haciendo de corteza pefrontal. Los adultos tenemos que ejercer ese control externo para que a la larga se interiorice y el adolescente tenga autocontrol. La exigencia externa tiene que existir. Hemos detectado familias que huyen del tema de los límites, quieren que sus hijos sean libres. Una falta de límites comporta inseguridad emocional; en el futuro no sabrá hasta dónde puede llegar".

(las negritas son mías)

Los padres y las madres "helicóptero" abundan en nuestros contexto, sobre todo porque la baja natalidad ha llevado al hijo/a única que hay que conservar entre algodones porque no hay otro que pueda sustituirlo. Supongo que han oído hablar del chip-GPS para saber en todo momento dónde están los niños. Con estos comportamientos,  no ayudan a la autonomía, la responsabilidad, la resilencia de nuestros herederos de un mundo complejo.

Los adolescentes, los jóvenes - adolescentes, no asumen responsabilidades motivados por un contexto, por unas relaciones familiares en las que ha predominado la protección antes que experimentar el riesgo, el fracaso, la equivocación.

Quizás como decía en mi post anterior: ¿Soy un viejo cascarrabias? Porque, a pesar de intentar entender el mundo en el que vivo, no lo comprendo. La cotidianidad me recuerda a las llamadas "películas de ficción" que veía cuando cuando intentaba cambiar el mundo.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Patinetes

Como gran parte de los ciudadanos de este país estoy sufriendo la invasión de patinetes eléctricos. Tal vez porque mi camino de casa al trabajo se desarrolla junto a una pista ciclable soporto a los incívicos conductores que pasa junto a mi lado a gran velocidad.

Primera pregunta: ¿A qué distancia debe pasar un vehículo a motor de un ciclista?  En Europa y en España a 1,50 mts. Por tanto, ¿por qué no se aplica análogamente la misma distancia de patinete a peatón?


Segunda pregunta: ¿Un incívico y prepotente ciudadano/a subido sobre unos patines en línea puede considerarse conductor? Si la respuesta es negativa, ¿a qué velocidad puede circular en presencia de otros ciudadanos-peatones que pasean de forma numerosa, aglomerada y cuya edad/ complexión física no es la del centauro o amazona que cabalga sobre patines.

Tercera pregunta: ¿La comodidad de aparcar el caballo, perdón el patinete, en el primer sitio que se nos ocurre sin importar que esté en medio de una zona de ayuda para personas con disfunción en la vista no produce una sensación de abandono, de ciudad descuidada? Incluso en el salvaje oeste, los caballos se "aparcaban" en un madero delante del saloon o de la tienda.

Cuarta pregunta: ¿Por qué tanta prisa?

Quinta pregunta: ¿Dónde queda nuestra intimidad? ¿Se atrevería acudir a una cita que no quiere que nadie conozca montado en un patinete que tiene un código QR, que has localizado con tu smartphone que lleva activido el localilzador y que has olvidado a desconectar.

Sexta pregunta: ¿Me he vuelto un viejo cascarrabias?

En cualquier caso, lo que percibo es una falta de RESPETO total por la ciudadanía. La xenofobía de algunos alcanza a cualquiera que no sea de su cuadrilla o de su familia ( y de ésta hay algunos que hacen exclusiones).