martes, 28 de julio de 2026

Tour de France: Resumen o Nostalgia

Año 2018
Esta entrada es un resumen de las experiencias transcurridas en el Tour. He revisado las cuarenta y cuatro entradas que hay con esa etiqueta. Siempre me gustó ver el tour por televisión en las tardes de verano, en el frescor de la habitación con las persianas bajadas y echando una cabezadita cuando la competición entraba en esos momentos aburridos.

Esta misma pasión la transmití a mis hijos que compartían esa visión. Alessandro aprendió a ir en bici solo después de intentar quitar las cuatro ruedas de su bici a martillazos. Así, que cuando cumplió dieciséis años y le regalaron una bici de carreras con un solo plato, había que ir a ver el Tour en directo. 

Había visto en las retransmisiones como muchos espectadores veían pasar a los ciclistas junto a sus autocaravanas (camper para los italianos). ¿Por qué no hacerlo nosotros así? 

Alquilamos una autocaravana. La primera vez que la ví y me dijeron que tenía que conducir aquello, casi estuve por echarme atrás. Pero ya había pagado y Ales la miraba totalmente ilusionado. Comenzó la aventura.

Año 2026
Año 2018: Seis etapas, un día de descanso y paso por Bedarieux, el pueblo de mi padre.

Año 2019: Siete etapas, dos días de espera en la montaña y cinco entradas adicionales.

Año 2020: Año Covid, se celebró del 29 de agosto al 20 de septiembre.

Año 2021: Cuatro etapas

Año 2022: Cinco etapas

Año 2023: Dos etapas

Año 2024: Cuatro etapas

Año 2025: Nos lo saltamos porque Ales comenzó unas prácticas el 1 de julio.

Año 2026: Tres etapas de montaña. 

Escribo para no olvidar. De hecho, había contado un año más, pensaba que eran ocho y no siete. El tiempo pasa rápidamente y las experiencias se agolpan. Nos preguntábamos, ¿en qué año pasamos por esta carretera?, ¿era éste el restaurante en el que no pudimos cerrar?, ¿era ésta la carretera en la que tuvimos que volvernos porque había un derrumbamiento por las lluvias? 

Espero que en el 2027, en el 2028 y en el 2029 pueda narraros otras crónicas. 

domingo, 26 de julio de 2026

Parque Nacional de les Ecrins

 Hace mucho calor en la llanura Lombarda. Por eso decidimos pasar unos días más en la montaña. El Tour se ha ido a finalizar en Paris y Alessandro todavía tiene sed de subir más montañas ahora que no hay tanto tráfico. Nos acercamos a Italia para lo que hemos reservado alojamiento en Briançon.

Debemos salir temprano porque el check out en Francia se hace antes de las 10 de la mañana con la amenaza de cobrarte un suplemento si te retrasas. Si quieres quedarte un rato más puedes pagarlo: así es el low cost que cada vez es menos LOW y más COST.

De Les Deux Alpes a Briançon hay que pasar por el Lauteret al pie del mítico Galibier. ¡Qué distinto a cuando estuvimos en 2019! Las explanadas donde aparcaban las autocaravanas están igual pero junto al pequeño bar han adoquinado la explanada y el refugio donde estaban los servicios han situado un bello museo que explica las características de este parque nacional de les Ecrins.

Contemplamos este maravilloso entorno con sus grandes montañas y recordamos nuestro paso por aquí en 2019, junto a Aurea y Eduardo, y en 2022 solos.

Seguimos bajando de 2058 a 1350 hacia Briançon. Al mediodía, la cité Vauban está llena de turistas que toman su almuerzo y callejean por las tiendas. Nosotros nos acercamos a nuestro alejamiento y dormimos la siesta.

A la tarde, es domingo y la ciudad está tranquila esperando una nueva semana.

sábado, 25 de julio de 2026

Alpe d'Huez (2026-2)

 Nuestra última etapa de este Tour y vamos a pasarla juntos en el Coll de la Sarenne junto a la presa de Chambon. Se trata de una subida previa al Alpe d'Huez  que alcanza los 2000 metros con un desnivel medio  de 5,7 %.

A la salida
 Nos situamos a pie de carretera. La gendarmería ha decidido no dejar pasar a los ciclistas después de las 11 de la mañana, pueden hacerlo desmontando pero algunos cuando no están a vista de gendarme se vuelve a subir hasta el siguiente gendarme . Para los coches está cerrado desde hace días porque en lo alto hay un quebrantahuesos que está con su cría.

 A pesar de estar previsto, la caravana publicitaria no pasa por nuestra posición. Suponemos que por seguridad del quebrantahuesos y de la multitud de espectadores que nos agolpamos en la subida han tomado esa decisión que figuraba en el plan de ruta de la etapa.

 Así que la espera de los ciclistas se hace más larga. Cuando van a llegar los ciclistas el azar nos ofrece una experiencia nueva en el Tour: estar junto a unos auxiliares que reparten bidones con líquido y bolsas de hielo del equipo Visma. En cierto momento se acercan dos personas acreditadas que hablan en inglés y que Alessandro identifica como invitados del patrocinador americano del grupo Visma. Habla con ellos porque nos preguntan cómo va la carrera que estamos siguiendo por Internet. Antes se conversaba más entre el público porque uno seguía por la radio, muy pocos por Internet y se indicaba aquellos de va escapado Fulano o el maillot amarillo ha perdido X minutos. Ahora, todos tienen su conexión y la interacción con el vecino es menor.

Cuando llegan los corredores, los auxiliares dan el agua a todos sean o no de su equipo, también vemos como algún coche oficial ayuda a subir a un corredor que anda desfallecido. El Tour es muy exigente y el calor en estas montañas al mediodía también.

Los corredores llegan repartidos en varios grupos porque la carrera está decidida hace muchos días porque POGAÇAR es un fenómeno y los demás están cansados. Solo el ecuatoriano Carapaz que lo ha intentado varios días sin conseguirlo, lo está intentando y lo consiguió.


Cuando pasa el coche que dice que ya es el último, comenzamos a descender y volver al hotel. Y esa será otra aventura porque nos encontraremos el atasco de personas y ciclistas que aparece en la foto.

Pero como todos los años, ha merecido la pena venir al Tour: escribir para no olvidar, buscar enlaces para aprender, observar el comportamiento humano y, sobre todo, compartir unos días con Alessandro que era un adolescente que su padre le llevaba al Tour y, ahora, es un joven que me lleva al Tour. 

Alcanzaremos el décimo aniversario en el Tour de 2028; espero.


viernes, 24 de julio de 2026

Alpe d'Huez (2026-1)

 Como el día anterior, hay que madrugar y tomar nuestros respectivos vehículos. Hoy el desayuno ha sido mejor porque a nuestras provisiones hemos añadido un croissant y un pain au chocolat de la boulangerie  La Marjolaine que hay enfrente de nuestro apartamento.

El ciclista prepara su avituallamiento para subir a la montaña aunque en esta meta va a poder encontrar servicios de restauración. El Tour finaliza en estaciones de esquí que pueden acoger y permitirse económicamente lo que supone este espectáculo ciclistico.

Por mi parte, mi objetivo es alcanzar el Alpe d'Huez a través de un recorrido que supone unos 25 kms en coche, equivalente a 1 hora, y luego 30 minutos de la telecabina de Auris a Alpe d'Huez.  Pero a un kilómetro y medio de la telecabina, un voluntario con chaleco refletcante, me dice que debo dejar el coche en la carretera porque el aparcamiento está completo. Paro, lo aparto junto al guardarail, bajo del coche y a la sombra del portón trasero reflexiono mis alternativas:

a) Subir andando por 1,5 kms para montar en el telesilla, llegar a Alpe d'Huez, caminar para intentar encontrar a Alessandro en la marabunta de gente que se encuentra allí, pasar la jornada al sol; una vez acabada la carrera, vuelve al telesilla para otra media hora (quizás sople viento) para luego llegar hasta el coche e intentar salir de aquella carretera estrecha. Y luego otras dos horas para llegar a Les Deux Alpes ya que los recorridos resultan más lentos al final de la etapa.

b) Aprovechar el momento en que ya no vienen más vehículos y volver al hotel tranquilamente y ver la etapa en televisión. 

Dije que había que sufrir un poco, pero no sufrir mucho.

Así que en la terraza del hotel con la vista que aparece en la fotografía, me preparo el vermú y veo la etapa. En el llano, mientras los ciclistas se alimentan y cogen fuerza, yo echo una cabezadita. En los últimos kilómetros, envío a Ales por whatsapp la información de cómo va la carrera.

Al final, me acerco al valle a recoger a Alessandro que tarda en bajar con la bicicleta. Aunque estoy tranquilo porque en Francia se respeta mucho a los ciclistas, dentro del coche es más seguro. No obstante, puedo señala como éxito que no he tenido ningún incidente ni con coche ni con ciclistas y aseguro que conducir por estas estrechas, sinuosas y concurridas carreteras no es fácil, aunque se basa en el respeto y en el orden de vulnerabilidad. "Si no puedes adelantar con el coche al ciclista sin provocarle una maniobra con riesgo, tu frenas y vas a su velocidad".

Mañana, más.


jueves, 23 de julio de 2026

Tour 2026: Orcières

Al despertar por la mañana, los destinos de Alessandro y el mío se dividen porque él marcha en bicicleta y yo conduzco el coche. Eso significa que los lugares a los que podemos acceder son distintos porque los horarios de cierre de las carreteras son distintos para coches y para bicicletas, y también distintas según los tramos. Es muy difícil de saber pero con un poco de información por Internet, un poco de intuición y un mucho de fortuna se consigue una buena posición.

Alessandro llegó hasta el final de la etapa, yo aparqué en un camino a pie de carretera junto a la población de Le Cros. Al poco de llegar, apareció una furgoneta con gendarmes de la que bajo una agente que controlaría que por ese camino no se incorporara nadie a la carretera.

Yo me dirigí al pueblo buscando un restaurante mientras esperaba la caravana publicitaria. NO veo nada por lo que recurro al Maps que me indica que hay un restaurante a 400 metros. Lo busco y entre grandes árboles está. A la sombra de un gran árbol, tomo un menú de 20 € compuesto por una sopa de melón, una ensalada local que contiene unas decorativas patatas que se comen con miel y como postre un pastel de chocolate y coco.

Aproximadamente a las tres de la tarde llega la caravana publicitaria con sus vehículos estrambóticos repartiendo camisetas y gadgets. Mi resultado no ha sido tan malo: un par de camisetas y un medidor de dibujo de la rueda.

Noventa minutos más tarde, llegan los corredores divididos en varios grupos pero en esta zona llana que me encuentro apenas tengo tiempo para verlos. 

Luego pasada la carrera, me queda recoger a Alessandro que tarda en bajar de la montaña porque la Gendarmería organiza la salida de la montaña de la forma que considera más segura para todos. Todavía me sigue sorprendiendo la poca accidentalidad que se produce en el Tour con todos esos millares de personas y de vehículos desplazándose.

Nuestro nuevo destino es Les 2 Alpes, próximo al Alpe d'Huez que es la meta de las dos próximas etapas, solo son unos 180 kilómetros para los que invertimos más de tres horas. Hemos conocido que el camping de autocaravanas está colapsado en el Alpe D'Huez. En la base de la montana, en Bourg d'Oisans la retención de vehículos es de más de diez kilómetros. La llegada al apartamento la hacemos recogiendo las llaves en un buzón del que nos han enviado el código para acceder. Estos apartamentos low cost exigen que te hagas tu mismo la cama. 

En fin, si quieres disfrutar del Tour también hay que sufrir un poco.

miércoles, 22 de julio de 2026

Salida al séptimo Tour

 Algunas obligaciones personales nos retrasan la salida hacia nuestra primera parada. Avisamos a nuestro alojamiento ya que los que no son Hoteles tienen unos horarios de entrada muy limitados. El low cost tiene estos inconvenientes. 

Nuestro destino está a solo cuatro horas de Legnano pero tenemos noticias de que hay un incendio en las proximidades de la carretera por donde deberíamos llegar en ese tiempo. En caso contrario, nos obligaría a dar un rodeo y aumentaría el tiempo necesario para llegar a La Pastorale. Los últimos kilómetros los realizamos por un estrecho camino en el que tenemos que atravesar un torrente por un puente de tablas.


Se trata de un alojamiento rural en una antigua casa de campo pero que cuenta hasta con cargador eléctrico para los coches.  Solo sirven desayuno por lo que tenemos que acudir a la localidad de Chogues que, como todos los miércoles
veraniegos, celebra una noche con mercado nocturno (para los franceses la nocturnidad acaba a las 21h. cuando todavía es de día). Así, que casi nos quedamos sin cenar si no llega a ser por un establecimiento que tenía mesas para autoservirte ya que los restaurantes estaban "désolés" de no poder ofrecer disponibilidad para dos.

Nos vamos rápidamente a dormir porque mañana, como siempre en el Tour, toca madrugar para poder llegar al lugar deseado para ver la carrera o para subir en bicicleta hasta el final de etapa.


martes, 21 de julio de 2026

Hacia el Tour


Cuando uno no mira la agenda para organizar los viajes provocas que tengas que tener la flexibilidad para encontrar un vuelo low cost desde Portugal hasta Italia para desde allí, cumplir la tradición de acudir acompañado de mi hijo al octavo tour de France. 

Al principio yo llevaba a Alessandro, ahora Alessandro me lleva a mí. Siempre ha subido en bicicleta pero este año creo que se ha preparado más que en otras ediciones. Puede verse sus tiempos y recorridos en Strava.

A pesar de mi experiencia en vuelos, los viajes me resultan muy estresantes, especialmente en verano. Hay que soportar grandes filas, esperas, aglomeraciones. El perfil de los viajeros es multiedad: grupos de jóvenes, familias con niños, parejas con bebés, personas solitarias. Y salvo que viajes a primera hora de la mañana, siempre hay retrasos motivados por huelgas aquí o allá, inclemencias meteorológicas o, como ocurre en las carreteras, densidad de tráfico. El cielo es amplio pero las pistas de aterrizaje son las mismas para muchos más aviones.

El retraso de mi vuelo es de sólo una hora que no afecta a mis planes y tengo la suerte de que mi hijo pasará a recogerme y no dependo de horarios de autobuses o trenes para llegar a mi destino final.

El aeropuerto de Bérgamo comenzó siendo un aeropuerto local con compañías de segunda categoría cuando lo utilice por primera vez en la navidad de 2005. En la actualidad es un gran aeropuerto y ocupa el tercer lugar por tráfico en Italia solo después de Milán Malpensa (51 millones pasajeros), Roma Fiumicino (31 millones), Bergamo Orio al Serio (17 millones).

lunes, 20 de julio de 2026

Viaje Algarve: Tavira

 Dejamos nuestro aposento en el centro del Algarve para desplazarnos hacia el este. Próximo alojamiento: Villa Branda, cerca de Tavira.

Aprovechamos para visitar Faro de la que solo conocimos su aeropuerto. Es una ciudad pero conserva su parte antigua dentro de las murallas bastante bien conservadas. Visitamos su catedral que es "normal" pero desde su campanario se puede contemplar el Parque Natural de Ría Formosa. También es curiosamente tétrico la Capilla de los Huesos.

De camino al nuevo alojamiento, nos detenemos en la localidad de Olhao, un antiguo pueblo pesquero hoy rendido ante el turismo. La casa de comidas que nos han recomendado, A do Fernando, todavía tiene sabor a pasado: la terraza está situada en un callejón tan estrecho que incluso a mediodía disfruta de la sombra y un clima agradable.

A la hora establecida llegamos a Villa Branda, se trata de un hotel con una mentalidad distinta: prioridad al descanso y a la relajación. Está en el campo, Tavira está a catorce kilómetros, cuenta con dos piscinas pero también tiene una zona para hacer yoga, o un tablero gigante de ajedrez. También tiene un gimnasio con todo tipo de máquinas y la posibilidad de jugar a petanca o deportes de raqueta. Cuando hacemos el check in nos enteramos que ha sido inaugurado apenas hace un mes por lo que el personal está en rodaje.

Una vez tomado posesión de nuestra amplia habitación que cuenta con un baño con ventana al exterior (algo inusual en los hoteles) , decidimos ir a conocer Tavira. Localidad cosmopolita porque no sólo tiene el mar sino que se encuentra junto a la frontera española. 

domingo, 19 de julio de 2026

Viaje Algarve: Silves

 

Después de tres días, todavía no hemos visitado el castillo de Silves  ni la parte antigua de la ciudad. Silves fue la capital del Algarve. La historia de Silves se remonta a hace unos 3000 años. Fue habitada por fenicios y cartagineses, y más tarde conquistada por los romanos. Tras la conquista musulmana se convirtió en la capital de la región del Algarve, recibiendo el nombre de Silb durante el dominio musulmán. 

Después del paseo temprano por la ciudad, nos refugiamos del calor en la piscina esperando la hora de comer en el Restaurante Rui  el marisco del Atlántico y probar la típica Cataplana de Peixe.

Por la tarde nos acercamos a Loulé, tiene un paseo y un centro muy coqueto. El Castelo de Loulé es la estructura más antigua y emblemática de la ciudad. Construido en 1268 tras la conquista cristiana por Alfonso III de Portugal, quedó prácticamente destruido por el terremoto de Lisboa de 1755, conservándose en la actualidad solo una sección de murallas con tres torres defensivas.

A primera hora de la tarde de este domingo está casi despoblado pero el mercado con sus bares y restaurantes espera la disputa de la final del Mundial de Fútbol entre España y Argentina. Aunque los portugueses nos han manifestado espontáneamente que están a favor de España, decidimos verlo en nuestro hotel. NO nos gusta compartir el stress y el sufrimiento con personas desconocidas

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sábado, 18 de julio de 2026

Viaje Algarve: Paseo en Barca

 Dicen las guías turísticas que la costa del Algarve conviene verla desde el mar. Por eso, contratamos un viaje en barco económico que Booking nos ofrece por ser categoría Genius. La partida se hace desde un descampado cuya oficina es una roulotte y nos agrupan en el parking según la barca que nos corresponde según el idioma. 

 En el pasado, las clases populares no podíamos acceder a estas experiencias; ahora lo hacemos de una forma precaria. Nuestra zodiac me recuerda más a una patera que a un tour turístico. La tripulación la componen un piloto y un animador que realiza comentarios absurdos sobre los lugares visitados y ninguna alusión a las características geológicas de los lugares visitados. Son muy bellos pero tienen el ruido no solo de los motores sino también de los comentarios inútiles.  Menos mal que el tour solo dura noventa minutos.

Después lo compensamos con una amplia y cómoda playa ciudadana de Portimao; Aprovechamos para comer en un chiringuito bien preparado y sombreado.

Por la tarde decidimos visitar Albufeira una ciudad de mar de 50.000 habitantes de la que huimos rápidamente porque el sábado por la tarde no es el mejor momento para visitarla. Nos dirigimos al interior, a Paderne, localidad de montaña que, al contrario que Albufeira, apenas hay personas y se encuentra en solitario. Existe un castillo pero hay que hacer un recorrido por una carretera sin asfaltar y con un calor sofocante.

NO ha sido buen día. A veces, también los jubilados viajeros nos equivocamos.