viernes, 8 de febrero de 2008

Escuela de élite o escuela para todos

Jornada intensa: todo el día debatiendo sobre la educación, la mejora de la docencia, etc.
Primero con los colegas universitarios de todas las áreas y disciplinas. ¡Cuánta didáctica aprendo de mis colegas de ingeniería, medicina, veterinaria, psicología! Ah! también de los de mi departamento de ciencias de la educación.
Luego a la cena con mis invitados colegas italianos del proyecto CLIL.

En todas las conversaciones dos bandos: los positivos y los agoreros. Y eso que todos éstos vienen a misa, es decir, participan en proyectos, atienden al estudiante, se preocupan por su aprendizaje. Qué pasaría si pudieramos oir a aquéllos que opinan que esto de la DIDÁCTICA es palabrería de cinco duros.
Dos problemas que parecen irresolubles surgen por doquier:
- la coordinación entre los docentes
- la heterogeneidad de los estudiantes
- los que no quieren aprender obligatoriamente.

Al final, vengo al blog y me encuentro opiniones a favor de que los estudiantes deberían cobrar por estudiar. Me pregunto: Si la educación es una inversión ¿para quién? ¿para la sociedad o para el individuo? ¿quiénes acuden a la universidad? ¿Debe costar a todos por igual o hay que mirar la declaración de la renta? ¿quizás hay que promover una política de ayudas con un pago ajustado al coste real del servicio? Supongo que si algún economista lee esto, quizás nos pueda aportar algo de luz. Por ahora, yo me voy a dormir.

9 comentarios:

Alumnator dijo...

No soy economista, pero aporto mi opinión. La educación es una inversión en el individuo para que luego repercuta en la sociedad (un activo a largo plazo), de manera que no se puede separar la parte del todo.

La idea de pagar a los estudiantes sería sólo a partir de cierta edad. Yo diría a bachillerato y universidad. Lo demás es enseñanza obligatoria.

No tendría en cuenta la declaración de la renta ni la del patrimonio. El sistema sería pagar una matrícula y luego ir recuperando el dinero pagado conforme se aprueban las asignaturas. Algo así como: los padres pagan la matrícula a la Universidad y la Universidad revierte ese dinero a los alumnos cuando superan las pruebas.

¿Y el que suspenda? Pierde el dinero, o mejor dicho: gasta el dinero.

¿Y el que aprueba? Estudia gratis.

Es sólo un esbozo. Pero puede servir para debatir.

Saludos
Alumnator
Futuro ministro

Javier dijo...

La educación es una inversión de ambos. Por un lado el individuo, que el dia de mañana suponemos que vivirá en unas determinadas condiciones en función del grado de estudios que tenga.

Por otro lado es una inversión de la sociedad, al sistema le interesa formar individuos competentes, (competencias una vez más)y por ello el sistema educativo.

Visto desde una lógica instrumental el sistema educativo distribuye a los individuos. Por suerte existen más lógicas que la instrumental, pero para responder a la pregunta de educación =inversión esta puede ser una de ellas.

Espero que alguien me rebata esto y me cambie la percepción tan instrumental del sistema educativo.

Marina dijo...

Desde mi punto de vista el conocimiento es la única riqueza de la persona.

La educación debería ser motivación hacia el conocimiento. No instrucción, ni aprendizajes repetitivos y memorísticos. Que según mi opinión, es lo que es hoy día la educación.

En cuanto a que sea gratuita o no, bueno, debería de serlo, es un derecho de la persona, como tantos otros que no lo son.

"Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda la vida."

Lao-tsé (570 aC-490 aC) Filósofo chino.

Un saludo

Marina dijo...

Ah por cierto, recomendé tú blog a algun compi de clase, espero que no te importe

Un saludo

Juanjo dijo...

Yo tampoco soy economista pero creo que sería bueno tener los estudiantes un salario que les haga preocuparse principalmente de sus estudios y que luego cuando acaben repercutirá en un progreso de la sociedad.
Este año he visto ya indicios de cambios en la metodología y en la evaluación, un cambio que propone un gran esfuerzo autónomo del alumno lo que ratifica mi opinión (igual equivocada)de tener un pequeño salario para dedicarle más tiempo al que se le dedica normalemnte al estudio por tener que trabajar para sacar dinero para "subsistir" (pagar alquiler, matriculas, aficiones...)

Un saludo

Enrique García dijo...

Gracias Marina por recomendar el blog e invitar a debatir a otros. Estáis muy insistentes con lo del salario por estudiar, es lógico. Pero yo estaría más a favor de la fórmula anglosajona en la que la matrícula es el coste del servicio pero existen multitud de ayudas alestudio a cambio de trabajos a realizar en el entorno universitario: colaboración con los departamentos, elaboración de materiales didácticos, actividades de extensión universitaria, apoyo a las tareas administrativas,... Pensad vosotros y seguro que se os ocurren más.
Por otra parte, cuando yo preguntaba ¿quiénes acuden a la Universidad? Me refería al estrato social. Mi padre era un ferroviario, y mis tres hermanos mayores no pudieron ir a la Universidad. Yo fuí un privilegiado. Ahora la situación ha mejorado, pero todavía considero que dentro del grupo de 18 a 23 años los que están en la Universidad son unos privilegiados. Quizás lo pienso así porque estoy dentro.

Javier dijo...

En parte puede ser que esté condicionado el factor social a la hora de acceder a la universidad, pero la verdad que hoy hay muchas más posibilidades que antes para seguir estudiando.
Privilegiados creo que somos tanto los que estamos en la Universidad como los que han podido hacer cualquier otra cosa, e incluso también los que han podido decidir ponerse a trabajar con 16 años. Antes muchos no podian escoger si estudiar o trabajar, hoy, todo el que pueda decidir es un privilegiado.

jose luis dijo...

Javier, un inciso. Hace casi cincuenta años que soy de pueblo. Teníamos un cabra que nos daba leche. Mi padre, albañil y carpintero, trabajaba. Mi madre, ama de casa, no. Mi familia era autónoma. Todas las demás tenían ganado o se dedicaban a la agricultura. Mi hermano y yo no teníamos futuro en el pueblo, pues no poseíamos tierras ni ganado. Así que nada, a estudiar. Si salías, salías.
El inciso: La libertad no la dan las circunstancias, sino las situaciones. Y la realidad es lo que hay. Si en la vida te proyectas a una situación y, ésta, por lo que sea (en la mayoría de los casos) está condicionada, pues eso, te aguantas, trabajas, sobrevives y piensas. No podemos mejorar el presente, el futuro está jodido, hay posibilidades lejanas y todas están en el poder del conocimiento. Eso creían hace más de cinco mil años y eso pienso yo ahora. Estudiar y aprehender, sobresalir, crear, puesto que tenéis esa oportunidad, esa es vuestra y nuestra obligación. Y perdonad que no hable del salario. Para otro día.

indi dijo...
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