lunes, 15 de febrero de 2010

Para sensibilizar

Estoy preparando un artículo para enviar a los periódicos a raíz de leer la última, enésima, noticia relativa a grandes proyectos en los que el cemento se derrama para activar la economía aragonesa. Yo pensaba que estabamos en la sociedad del conocimiento y por eso creía que el edificio que debía albergar a los estudios de profesorado debería ser digno. Pero debo estar equivocado. Después de un año en el cargo de Decano, creo que he avanzado poco en este objetivo.

La formación inicial del profesorado que educará a sus hijos y a sus nietos.

Llevo 30 años trabajando en un edificio viejo, inadecuado, indigno de la misión que debe de cumplir: la formación del profesorado de infantil, primaria y, ahora, también secundaria.

Desde el curso pasado, he decidido junto con un excelente equipo, dirigir, gestionar el : destino de la llamada actualmente: “Facultad de Educación”, conocido popularmente como Magisterio y como Escuela Normal los más antiguos.

Uno de nuestros objetivos prioritarios es conseguir ese edificio que albergue dignamente a aquellos que luego todo el mundo reconoce lo importante que es la labor que cumplen, que son el motor de desarrollo de un país en la sociedad del conocimiento, y otras alabanzas llenas de palabras pero con pocos “hechos”.

El edificio está presupuestado en 20 millones de euros y su proyecto es anterior a la EXPO. Eso quiere decir que primero hubo que esperar porque venía la Expo, luego llegó la crisis. Y el Decano de la Facultad de Educación, trabajador de la administración pública desde siempre, reconoce que hay que apretarse el cinturón y tener un poco de paciencia a ver si escampa, pero mientras tanto…:

a) grandes proyectos con exposiciones varias, capitalidad cultural

b) grandes escalas, grandes circuitos,

c) campos de fútbol

d) olimpiadas con edificio de renombre

e) etc., etc.

En todas esas iniciativas, llamemos no consolidadas por contraposición a una consolidada como es la educación de los ciudadanos, las cifras que uno lee son bastante superiores a esos veinte millones. Y me pregunto: ¿no hay dinero para mi edificio, perdón por la implicación, para el edificio de los profesores de los ciudadanos del 2030 en adelante o es que quiénes establecen las prioridades no tiene suficiente sensibilidad?

1 comentario:

Pilar dijo...

Enrique, creo que no hace falta que discurras mucho más. Lo que dices en la entrada de hoy del blog rezuma sentido común y responsabilidad.Mandalo a los medios y los demás te apoyaremos como podamos.
Un abrazo,amigo.
Pilar