lunes, 24 de marzo de 2025

La herencia que dejamos

 En muchas ocasiones, nos preguntamos que mundo estamos dejando a nuestros hijos, a nuestros nietos porque si miramos alrededor todo resulta incierto, caótico, sin esperanza.

El mundo en que nací, 1957 había una  dictadura pero tenía esperanza, había conciencia de clase, de que había opresión, no luchabas por lo tuyo, sino también por lo de tus padres, tus hermanos, tus abuelos, tus vecinos. En la calle, estudiantes y obreros juntaban sus intereses y hacían "piña". Así se decía entonces.

Pero cuando miro alrededor, me encuentro incertidumbre, caos, destrucción, el mal aumenta y respondemos con indiferencia o con mirar hacia otro lado.

Nuestros padres murieron en un mundo que les era incomprensible pero era mejor que el que ellos habían heredado. 

En la actualidad las guerras están cerca de casa y los conflictos que se resuelven con la fuerza son universales en el espacio y a todos los niveles. El clima de enfrentamiento es entre países, entre partidos políticos, entre conductores, entre estudiantes, entre hombres y mujeres, y así en un largo etcétera porque es muy fácil hacia odioso al otro, al diferente a nosotros.

Estamos en guerra con la naturaleza que maltratamos y ella nos devuelve con catástrofes.

Lamento que mis entradas sean tan poco positivas.




No hay comentarios: