martes, 31 de julio de 2007

Interdisciplinariedad-3

INTERDISCIPLINARIEDAD:
La necesidad de una mirada integral de la realidad.


¿Cómo evitamos la atomización de la realidad? ¿Cómo abordar al ser humano como un ser complejo?
Dada la parcialidad que suele imponer el saber especializado, quizá la clave para iniciar un camino que tienda a aumentar y mejorar los niveles de profesionalidad sea comenzar a relativizar las propias formas de conocer, hacer y ser, de problematizar: convertir lo supuestamente resuelto en algo cuestionable. Es imprescindible instrumentar la cooperación entre diferentes disciplinas para lograr una mirada ampliada que atienda las necesidades del otro en su totalidad.

Álvarez Méndez (2000) señala los siguientes problemas para implantar la interdisciplinariedad en los curricula:

- la organización del conocimiento escolar

- el abandono de las aplicaciones prácticas del conocimiento

- la expansión del conocimiento constreñido en las materias escolares


- la concepción acumulativa y lineal del aprendizaje

- la estructuración vertical de las materias,

- la formación disciplinar del profesorado que lleva a la incomunicación interdisciplinar,

1 comentario:

Javi Monzón dijo...

Creo que la atomización de los contenidos, de la realidad, es interesada, nos “despedazan” para, como decía Tere, “vivir sin vivir en nosotros”.

Me he leído este año un libro muy interesante de José Luís Sampedro en el que he encontrado alguna cosilla:

“Vivimos en una sociedad que es muy rica en ciencia y muy pobre en sabiduría”. p.65

La educación no es sumatorio de materias o contenido. Él, Sampedro, cree que la educación es amor y provocación.

Cito textualmente: “Mi pedagogía siempre se reducía a dos palabras: amor y provocación. Hay que querer a las personas a quien se dirige uno y yo quería a mis alumnos. Y si me permiten, les digo con toda sinceridad que, ahora mismo, siento cariño por ustedes, les agradezco que estén aquí pendientes de mis palabras. Quiero corresponder a ese primer impulso afectivo con la provocación. Hay que provocar en el que escucha que piense por su cuenta. No hay que adoctrinar, hay que provocar.” p.24

Otra perla de este libro es la siguiente: “Una vela, un quinqué dan luz, iluminan, permiten ver; en cambio, unos focos deslumbrantes ciegan, dificultan la visión. Por eso mi propósito con estas lecciones ha sido iluminar y no deslumbrar, porque un profesor está para ayudar a ver, no para cegar a sus discípulos. Pero vivimos en una sociedad y en una época que trata de deslumbrar y no de iluminar.” p 258

SAMPEDRO, J. L. (2007). Escribir es vivir. Barcelona: DeBOLS!LLO.

El epílogo, escrito por su mujer Olga Lucas, es también buenísimo.

Salud!