martes, 6 de noviembre de 2018

Seguridad o paranoia inducida

Cuando me despierto cada mañana, un anuncio publicitario me recuerda que soy el único de mi calle que no tiene alarma y "cariño, yo quiero estar segura". Además  los Pérez el otro día no fueron a la fiesta del colegio de la hija porque les habían entrado a robar.

Las noticias de robo en domicilio son variables según las regiones: En unas suben, en otras bajan. Pero el anuncio se distribuye a nivel nacional. Lo importante es asegurarse para estar seguros, valga la redundancia.

Todavía recuerdo un viaje en el año 1980 a Salamanca donde me sorprendió ver carteles de comercio vigilado por una compañía de seguridad en cantidad y en proporción como la que no se veía en Madrid.  Debieron bastar un par de robos para que todos los comercios de la ciudad salmantina se apresurarán a adquirir contrato con la compañia de vigilancia.

Es cierto que precisamos de seguridad pero tampoco podemos vivir  temiendo a todo.

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