lunes, 2 de febrero de 2026

Esperando la muerte

 ¿Suicidarse?  Realmente con la muerte solo sufren los que se quedan. ¿Pero, quiénes quedan en mi caso?  Mi pareja, mis hijos, mis hermanos. Un total de seis personas que podría reducirse a cinco ya que uno de mis hijos se encuentra alejado por un motivo con origen en su pareja cuya concreción desconozco. Me iré a la tumba con tal ignorancia. 

La ventaja que tengo es que al ser ateo no seré castigado por ningún dios.  Si en este momento, semana de la merla, estoy en este estado de ánimo es inexplicable ya que en esta época han sucedido lo mejor de mi vida: a) mi cumpleaños es el día 2, b) la inauguración del edificio con la placa con mi nombre es del 27 de enero de 2017, c) la presentación del libro histórico también en el mismo día 27 de 2026; d) deje de fumar en esa época.

Pero es cierto, que me ha venido ganas de escribir este año en que cumplo 69 años. El 69 esa una cifra querida cuando nos despertábamos a la sexualidad (antes juventud, ahora adolescencia) para representar la fellatio y el cunilinguis, vamos una mamada mutua entre chico y chica.  ¡Qué cateto suena esto! Pero, queridos jóvenes votantes de VOX y "libertarios ayusianos", así fue nuestro despertar a la sexualidad. Y soy machista como declaraba en una entrevista Miguel Ríos porque se nos educó en esa cultura patriarcal.

En fin, creo que no me suicidaré porque aunque al comenzar mi septuagésimo año, me encuentro triste, no me apetece entristecer a las personas que me aprecian. Tengo contabilizadas cincuenta y cuatro personas con nombres y apellidos que acudieron a la presentación del libro y otras que no acudieron pero sé que me aprecian desde la distancia. 

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