viernes, 20 de febrero de 2026

Callejero Religioso II


Seguimos con el análisis del callejero zaragozano.

 A continuación, ofrezco la nómina de otras calles con referencias religiosas: Curas (8) Monjas y Frailes (12) y Órdenes religiosas y otros elementos religiosos(12). Espero vuestros comentarios para completar

CURAS: 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Callejero religioso I

Ya me he referido en otras ocasiones a los nombres de las calles de Zaragoza


En esta ocasión me referiré  a las numerosas calles que tienen en su nombre algún personaje o algún hecho que tiene que ver con el mundo religioso. El elenco es tan numeroso que he dividido la entrada en dos partes. 
Todo empezó cuando empecé a frecuentar la calle Domingo Figueras Jairod que era un nombre desconocido para mí y que al consultar Internet me dijo que tenía que ver con la Semana Santa y las cofradías zaragozanas.

Paradigmático puede ser el caso de Monseñor, hoy santo, Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. La calle se denominó así en tiempos de un regidor socialista: Juan Alberto Belloch. Iba a ser un calle de enlace a la autopista, aunque según pasa el tiempo parece que será el inicio de una milla de oro que ya ha visto construido una gran mole residencial en los lugares que ocupaba la empresa de fundición Averly.

El número registrado hasta que mis amigos lectores añadan alguno es de Santos y Santas (25), Papas y Obispos (12), Curas (8) Monjas y Frailes (14) y Órdenes religiosas y otros elementos religiosos (12). TOTAL: 71

SANTOS y SANTAS: 

  • San José: Da nombre a uno de los barrios más populares y a una avenida. 
  • San Pablo: Calle y barrio histórico, referenciado por la Iglesia Parroquial de San Pablo.
  • San Miguel: Calle céntrica conocida por su actividad comercial y la iglesia del mismo nombre.
  • San Lorenzo: Vía cercana a la zona del Tubo.
  • San Jorge: Calle emblemática que conmemora al patrón de Aragón.
  • San Vicente de Paúl: Importante calle céntrica.
  • San Vicente Martír
  • San Valero: Calle que honra al patrón de la ciudad.
  • Santiago: Calle que cruza parte del centro histórico.
  • San Braulio: Calle dedicada al obispo de Zaragoza.
  • Calle San Jose María Escrivá de Balaguer: Calle dedicada al fundador del Opus Dei.
  • Plaza de San Bruno: Fundador de la orden de los cartujos.
  • Plaza Santo Domingo: Dedicada a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores.
  • Plaza de San Francisco: Dedicada a San Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana.
  • Plaza de San Lamberto
  • Plaza de San Miguel: 
  • Plaza de San Sebastián
  • Calle Santa Catalina: 
  • Santa Engracia: Paseo y calle dedicados a la mártir zaragozana.
  • Santa Isabel: Barrio y calle que lleva el nombre de la santa.
  • Calle de Santa Inés: Hace referencia al antiguo convento de monjas predicadoras.
  • Plaza Santa Marta 
  •  PAPAS y ALTOS CARGO
  • Calle León XIII: Situada en el centro de la ciudad.
  • Avenida de Juan Pablo II: Una de las principales avenidas.
  • Calle de Juan XXIII:
  • Glorieta de Pío XII:
  • Calle del Papa Adriano VI:
  • Calle Obispo Tajón, dedicada a Tajón (o Tajo), quien fue obispo de Zaragoza durante el siglo VII (aprox. 651-664), sucesor de San Braulio y figura de la literatura y teología visigoda. 
  • Cardenal Gomá: Antigua denominación, cambiada recientemente. a Padre Arrupe
  • Obispo Polanco: Antigua denominación, cambiada recientemente.
  • Calle del Arzobispo Doménech: Ubicada cerca del Paseo Sagasta. Rigoberto Doménech fue arzobispo de Zaragoza durante la Guerra Civil y su figura ha sido objeto de polémica para su retirada del callejero por su vinculación al bando sublevado.
  • Calle del Arzobispo Apaolaza: Cristóbal de Apaolaza fue un arzobispo del siglo XVII.
  • Calle Hernando de Aragón: Fue un influyente arzobispo de Zaragoza (1539–1575) e impulsor de obras importantes en la Seo.
  • Calle Arzobispo Morcillo: Nombrada en honor a Casimiro Morcillo González, quien fue arzobispo de Zaragoza antes de serlo de Madrid.

lunes, 16 de febrero de 2026

Accidente en la Alta Velocidad

Empecé a escribir esta entrada al día siguiente de la tragedia, pero no lo publiqué. Releído, encuentro que todavía puede servir para la reflexión de los presupuestos, de la política, de la justicia, incluso de los valores de la vida.


Como hijo de ferroviario, siempre he tenido un interés especial por los trenes. En el accidente de Adamuz tengo algunas preguntas o consideraciones que no he oído todavía. Claro que lo importante es el ruido, el caos. Así ya nos hemos olvidado de los whatsapp de Feijoo con Mazón, de las amenzas de invasión de Groenlandia, etc. Y cada partido político a la suya: el caos, la incompetencia, etc. etc.

Tengo tres  consideraciones:

Revisión de la vía

¿Cuándo se revisa la vía? ,¿qué detectan esos trenes de análisis? ¿Si como se dice ahora fue un problema de soldadura, por qué no fue detectado cuando paso el tren de análisis?  ¿La ingeniería es una ciencia exacta o probabilística que trabaja con límites? ¿Cuándo se concede una contrata a una UTE, hay alguien de la Administración pública que supervisa durante el proceso de construcción o sólo se realiza al final de la obra?

Pago de las indemnizaciones a las víctimas

Oigo a las autoridades, incluidos nuestros monarcas, que estamos acompañando a las familias, "Son lo primero, etc. etc." (excepto para la ultraderecha, que no respeta el luto de tres días). Pero he oído que las víctimas del  Alvia de Angros (Galicia) todavía no han cobrado porque el juicio ha sentenciado a la compañía, pero ésta y sus abogados en nómina han recurrido a la Audiencia Provincial. Han pasado once años y las instancias judiciales que quedan.

La Justicia ha sido tan rápida para descabezar al Fiscal General del Estado pero eterniza el pago de indemnizaciones.  Es más difícil en estos accidentes, pero los jueces podían ser un poco más diligentes y acompañar también ellos a la víctimas.

¿Para qué tanta prisa?

Somos como "Ícaros" que queremos  volar, correr más de lo necesario. Se podrá decir que se acercan los territorios pero en tal cuestión me vienen dos pensamientos:

¿La distribución territorial tan desigual, la España vacía, los pueblos abandonados, no serán también fruto de este desarrollo de la velocidad en los transportes? Decía un amigo que vivía en el mundo rural que  la carretera servía para llegar rápidamente al pueblo pero también para marchar y dejarlo.

En lugar de trenes tan veloces, ¿no sería mejor no olvidar la media distancia? 

Leo que se está perdiendo confianza en el tren. Será un golpe más al servicio público, a la colectividad. Más uso del vehículo individual. El éxito del tren, quizás, no iba bien con el caballo de la apocalipsis del individualismo.