El 23 de 1981, mientras Tejero asaltaba el Congreso de los Diputados, yo en mi segundo año como profesor universitario trataba de explicar a los estudiantes lo importante que era el lenguaje audiovisual para la Didáctico porque como había aprendido un acto didáctico no es más que un acto comunicativo que tiene teleología, intención de perfección y tecnología.
Dentro del lenguaje audiovisual había que indicar a los estudiantes las diferentes tipos de toma: picado, contrapicado y cenital.
El picado se mira desde arriba y las personas parecen más pequeñas; en cambio, en el contrapicado se mira desde abajo y las personas aparecen engradecidas. Para ejemplificar, hacía referencia a las estatuas de los dictadores que no sólo estaban en un pedestal sino que estaban subidas en un caballo. Así se veían más grandes aunque fueran tan pequeños como Franco. Igualmente, señalaba que las dictaduras suelen realizar grandes edificios que ocupan los vencedores con una gran escalinata para situar a los "vencedores" en lo alto de la escalinata y teniendo que tener una perspectiva en contrapicado.
En esas explicaciones estaba ante los sorprendidos y las sorprendidas estudiantes cuando por la puerta apareció la conserje que dijo: "Don Enrique han asaltado el Congreso".
NO puedo decir más que los huevos se me pusieron de corbata. (Perdón por la expresión un tanto chabacana pero es la que mejor expresa la sensación de ese momento, incluso después de 45 años).
Invito a que cada uno cuente su historia.
Yo ya había dedicado a escribir sobre esta fecha en: 2008, 2011 y 2018