domingo, 29 de marzo de 2020

Downtonw y coronavirus

Soy un afortunado que vive en el Centro. Era un afortunado que vive en el Centro.

Antes, yo paseaba por las calles bulliciosas (a veces ruidosas, es verdad) y tenías los comercios abiertos casi a cualquier hora, eran de todo tipo, me ofrecían cualquier producto, podía mirarlos, podía pasear a cualquier hora del día, etc.etc.

Pero ahora que debo permanecer en casa encerrado, las ventajas no son tantas.


Como se puede apreciar mi horizonte se encuentra limitado por la casa de enfrente que está a unos 10-12  metros de distancia, mi altura de un tercer piso no me ofrece más que ese cachito de cielo que hoy está azul,- menos mal - porque ayer estaba de un gris plomizo, enfermizo y deprimente.

Envidio a aquellos que pueden ver el horizonte, el campo o el mar.

Pero no me quejo, porque el bichito no ha hecho mella en mí y no tengo ni tos porque un hipocondríaco está perdido en esta situación en la que sólo se habla de virus y de salud.

Pero es bonito vivir en el Centro porque cuando volvamos a poder ser gregarios y gentes de masa, como nos gusta a los españoles, llenaréis las calles del Centro de la Ciudad. ¿A qué sí? 

¡ OS ESPERO CON ANSIA PARA PODER ABRAZAR A TODAS Y A TODOS VOSOTROS!

Como dice la canción de Serrat.




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