lunes, 6 de julio de 2026

Manual de Terapia Felina


 El libro de Joaquín Berges presenta un paralelismo entre el comportamiento del gato del protagonista y los casos que éste se encuentra en sus sesiones de terapia. La tesis es que el comportamiento del gato y del ser humano apenas tienen diferencias. 

Así,:

"Todos los seres vivos delimitan en mayor o menor medida su zona de confort" (p.259)

"Quién convive en pareja acaba sincronizando sus hábitos con el otro individuo, ya sea una persona o un animal" (p.243)

"Como la mayoría de los animales, los gatos no padecen enfermedades mentales ni trastornos neurológicos. (...) Las enfermedades mentales son la prueba de que el cerebro humano está sobredimensionado, si partimos de la base de que solo se estropea lo complicado. Lo simple funciona siempre..." (p.160) 

"Si el cerebro humano ajustara su estructura funcional a las necesidades de cada individuo, tendría una estructura más sencilla, un rendimiento más fluido y no habría enfermedades mentales. Seríamos todos más imbéciles, pero a cambio no experimentaríamos ningún grado de insatisfacción." (p.161)

La rutina diaria del gato es inalterable. Vive una existencia emocionalmente plana. Nada le perturba o le importuna. "No parece preocupado por el futuro ni por el pasado" (...) "A veces me pregunto por qué los seres humanos nos preocupamos tanto por el futuro, por qué tenemos miedos o expectativas para el día de mañana, si todo lo que vamos a vivir sucederá siempre en ese presente neutro y funcional. El futuro es una proyección ilusioria de nuestros deseos o nuestros miedos y el pasado solo es una recreación de la memoria, siempre subjetiva y caprichosa, a veces falsa". (p.127)