Cuando uno no mira la agenda para organizar los viajes provocas que tengas que tener la flexibilidad para encontrar un vuelo low cost desde Portugal hasta Italia para desde allí, cumplir la tradición de acudir acompañado de mi hijo al octavo tour de France.
Al principio yo llevaba a Alessandro, ahora Alessandro me lleva a mí. Siempre ha subido en bicicleta pero este año creo que se ha preparado más que en otras ediciones. Puede verse sus tiempos y recorridos en Strava.
A pesar de mi experiencia en vuelos, los viajes me resultan muy estresantes, especialmente en verano. Hay que soportar grandes filas, esperas, aglomeraciones. El perfil de los viajeros es multiedad: grupos de jóvenes, familias con niños, parejas con bebés, personas solitarias. Y salvo que viajes a primera hora de la mañana, siempre hay retrasos motivados por huelgas aquí o allá, inclemencias meteorológicas o, como ocurre en las carreteras, densidad de tráfico. El cielo es amplio pero las pistas de aterrizaje son las mismas para muchos más aviones.
El retraso de mi vuelo es de sólo una hora que no afecta a mis planes y tengo la suerte de que mi hijo pasará a recogerme y no dependo de horarios de autobuses o trenes para llegar a mi destino final.
El aeropuerto de Bérgamo comenzó siendo un aeropuerto local con compañías de segunda categoría cuando lo utilice por primera vez en la navidad de 2005. En la actualidad es un gran aeropuerto y ocupa el tercer lugar por tráfico en Italia solo después de Milán Malpensa (51 millones pasajeros), Roma Fiumicino (31 millones), Bergamo Orio al Serio (17 millones).




