Dice Raquel Peláez en su libro "Quiero y no puedo" que:
"Esta red social se convirtió en la plataforma perfecta para exhibir sin pudor los tres capitales:
a) el cultural (las estampas de desayunos con tostadas de aguacates acompañadas de libros de autores de moda, no necesariamente de culto, se convirtieron en un género)
b) el social (dejar ver que tipo de gente se relaciona uno, cuántos amigos tiene o a qué eventos es invitado empezó a ser natural)
c) el pecuniario (si uno podía permitirse un fin de semana en un balneario de cuatro estrellas o se había comprado un bolso de LVHM había que subir la foto) " (p.259-260).

