lunes, 7 de marzo de 2022

Tercer día en Estocolmo: visita al entorno natural.

Amanece con un tímido sol pero con el cielo azul y despejado, por eso nos lanzamos a una excursión hasta el palacio de Drottningholm a las afueras de Estocolmo al que podemos llegar utilizando nuestro pase de los transportes públicos: metro con transbordo en T-Centralen y luego un autobús que se encuentra a pocos pasos de la salida del Metro. Todo muy bien organizado.

El metro primero circula de forma subterránea, pero el paso entre islas lo hace por puentes al exterior. Después de varias paradas comienza a circular al aire libre. Discurre por un paisaje nevado que, en ocasiones, se trata de un bosque con la nieve inmaculada. 

En la parada de Brommaplan, nos apeamos para alcanzar el autobús 176. Hace frío, pero el autobús como estaba previsto llega a los dos minutos al anden F. Vamos charlando plácidamente y cuando nos damos cuenta nos hemos pasado de la parada de Drottningholm. Sonamos al timbre para bajarnos en la parada siguiente, pero al llegar a la parada siguiente, el autobús se detiene pero la puerta no se abre. La conductora ha decidido amablemente que es mejor que nos apeemos en la parada siguiente desde la que podremos alcanzar los jardines del Palacio a través de un recorrido más seguro y más agradable que caminando por la carretera.


Así que nuestro error y la amabilidad de la conductora nos permitió realizar un paseo por un bosque solitario, nevado y ver por el exterior el  Pabellón Chino del siglo XVIII patrimonio de la humanidad. Se trata de una pequeña residencia que fue regalo a la princesa Luisa Ulrica como regalo de bodas.


También hemos equivocado la hora de apertura del Palacio, no es a las 10 sino  a las 12, pero los jardines nevados están abiertos. Hubiera sido mejor verlos en primavera porque son de estilo versallesco, pero era la oportunidad que teníamos. Siempre me ha sorprendido la falta de controles policiales y de barreras protectoras de las residencias de la monarquías escandinavas. Solo un guardia dan vueltas alrededor del perímetro del Palacio.



La visita al interior del Palacio no es muy recomendable porque hay que pagar 140 coronas y se trata de la visita a unas pocas habitaciones atestadas de cuadros y cuyo único interés personal fueron las estufas de cerámica que existían en casi todas las habitaciones.



Organizamos una vuelta al museo de Skansen, el tiempo sigue siendo soleado y se trata de un parque etnológico al aire libre. A pesar de la distancia y tener que deshacer todo el camino, conseguimos regresar en poco más de media hora después de saltar de un autobús (con espera amable del conductor para estos turistas que llegan en el último minuto y cuando está a punto de partir) a una linea de metro y de esta a un tranvía que nos deja a las puertas del Parque.


“Skansen es el primer museo y zoológico al aire libre en Suecia ubicado en la isla Djurgården en Estocolmo, Suecia. Fue inaugurado el 11 de octubre de 1891 por Artur Hazelius (1833-1901) para mostrar el modo de vida en las diferentes partes de Suecia antes de la era industrial. En Skansen, hoy hay alrededor de 140 edificios de Escandinavia, de los cuales el más antiguo es Vastveitloftet del siglo XIV. (…) Hazelius se dio cuenta de que la sociedad sueca estaba cambiando. Durante una visita a la provincia de Dalarna en el verano de 1872, notó la rapidez con que se estaba produciendo la transformación. Comenzó a recolectar ropa, utensilios domésticos, muebles y herramientas de mano de la antigua cultura agrícola: todo lo que necesitaba ser preservado para la posteridad”.


En algunos edificios, una persona ataviada de la época da explicaciones sobre la vida en la Suecia del siglo XIX y primera mitad del siglo XX: tienda, casa rural, casa urbana, imprenta, etc.


También podemos ver la fauna sueca: un oso aletargado hasta la primavera, búhos hartos de turistas, alces tímidos y esquivos, focas haciendo gracias con su entrenadora, etc. Interesante si vas con niños.

Cierra a las 17 horas por lo que tenemos tiempo para pasar a ver en otra isla el Museo de Arte Moderno. Así, vamos a utilizar el cuarto medio de transporte del que tenemos derecho con nuestro pase: el barco.


Domingo por la tarde, huele a lunes. La ciudad bulliciosa que hemos disfrutado durante el fin de semana, se va apagando. Las numerosas calles peatonales y los establecimientos se vacían casi de forma inmediata. Mañana, hacemos un cambio de hotel por lo que decidimos cenar y recogernos para preparar un lunes que pronostican con nieve y lluvia. Y aquí las predicciones meteorológicas se cumplen como el horario de los transportes públicos: puntuales.

viernes, 4 de marzo de 2022

Segundo día en Estocolmo: los museos.

Conviene tener el desayuno incluido. La temperatura y la cultura no invitan a salir fuera para desayunar porque no vamos a encontrar un bar en cada esquina o porque puede ocurrir que haya nevado la noche anterior. Además, no siempre uno desayuna con la visión de un puerto y de un frontal de casas que guardamos en la retina porque no resulta posible encuadrar en nuestra smartphone.

En línea recta, estamos a muy poca distancia de los museos, pero tenemos agua por el medio. Hemos comprado la tarjeta de transporte por tres días y eso nos permite utilizar cualquier medio. Para ir a la isla de Djurgården , podremos ir en el tranvía nº7 o bien en el barco. 


Hay un barco en el muelle, pregunto si va a la isla de los museos y ¡bingo!: “parte en dos minutos”. Como es muy temprano, 9:50 de un sábado, estamos en un barco para nosotros solos. De vez en cuando me tocan estas loterías. Hemos ido en un barco con dos tripulantes como si fuéramos el rey y la reina. 


Primer museo a visitar: el VASA. “… medía 52 metros desde la punta del palo mayor a la quilla y tenía 69 metros de proa a popa. Contaba con tres palos (mesana, mayor y trinquete) que podían sostener hasta diez velas y pesaba un total de 1200 toneladas”.

Se hundió a un kilometro de su botadura. La causa: probablemente la ambición de construir un barco que fuera la ostentación del poderío del rey Carlos Gustavo. 


No obstante, hay que agradecer el empeño por reflotarlo porque nos permite admirar sus decenas de esculturas en madera, la magnitud del pecio, mejor dicho del barco. Un pecio es un resto de nave de un naufragio, pero en este caso se rescató el barco completo incluido con su dotación material y de náufragos. 

 Por otra parte, el proyecto de como conservarlo ahora que está fuera del agua constituye un reto para las personas que trabajan en el proyecto. La madera está tratada para que no se reseque pero el barco tiene vida y aunque imperceptible al momento: se mueve algún milímetro al año.


El siguiente museo es el dedicado al grupo sueco de música de fama internacional: ABBA .


Se recomienda la visita grupal y desvergonzada para aprovechar las propuestas interactivas: karaokes varios, fotografías con elementos de la película “Mamma Mia”.  El museo recoge la historia de este grupo que después de 50 años sigue atrayendo a personas de todas las edades. 

El museo está en dos plantas hacia abajo lo que en tiempos de pandemia aumenta la sensación de agobio y claustrofobia.



Por la tarde, después de nuestro habitual FICA, nos acercamos al Museo Nacional ubicado en un edificio que en sí mismo ya merece su visita. De estilo renacentista abrió sus puertas en 1866. No sólo hay pinturas, también una importante muestra de obra escultórica. Entre los artistas, encontramos El Greco, Rembrant, Rubens, Renoir, Degas, Gauguin, el sueco Carl Larsson y una obra del aragonés Goya.



A las 19 horas, con un frio importante iniciamos un tour de las leyendas y misterios de Estocolmo.


“Con este tour descubriréis una nueva perspectiva del casco histórico durante la noche, a la vez que os adentráis en los sucesos más tenebrosos  y asesinatos más atroces de Estocolmo.”

miércoles, 2 de marzo de 2022

Primer día en Estocolmo

Esta semana he comenzado la crónica de un viaje a los países escandinavos y hacía un resumen de los cuatro días pasados en Estocolmo. A partir de hoy, iré ofreciendo el diario.

Se recomienda empezar con un free tour en español que te ofrece una idea global de la ciudad, cuáles son los sitios más interesantes que has de volver a visitar o cuáles de los que no se visitan son recomendables, lugares que comer sin ser los típicamente turísticos, etc. Valentina, nuestra guía, es chilena, cuatro años en Suecia, licenciada en Historia y en Ciencias Políticas, además de Máster en Documentación nos facilitó todas esas informaciones. Nos acompaño al restaurante donde comen los suecos, nos recomendó el restaurante donde comer las típicas Meatballs suecas y que, aunque alejado del centro de la ciudad,  acudiéramos a visitar el palacio de Dronttingham, residencia de los reyes rodeado de bosques y jardines.

El grupo del free tour estaba constituido por dos catalanes, una familia ampliada de ocho miembros de Xativa y nosotros dos de Aragón. Me sirvió para reflexionar sobre la importancia de proteger las lenguas autóctonas pero también de aprender lenguas mayoritarias que te facilitan la comunicación con personas de otras latitudes y longitudes terráqueas. El tour era en español.

Los free tour cuentan la historia de la ciudad, de los edificios, de la nación; las costumbres de sus gentes, de la economía, de la cultura, etc.  Y los guías siempre responden a la curiosidad como:¿Qué son esos contenedores adosados a los edificios en restauración? “Son las oficinas y viviendas de los trabajadores que están empleados en dicha restauración. Proceden de otras ciudades y no es factible encontrar a precio conveniente lugar para alojarse y, por tanto, se alojan en la propia obra. Por cierto, me sorprendió la numerosa cantidad de grúas, andamios, construcciones y rehabilitación de edificios que nuestra vista observaba por doquier y que tratábamos de evitar en las fotografías.

Después de dos horas y media de tour acostumbrándonos al frío sueco y teniendo como colofón el cambio de guardia del Palacio Real, el tour finalizó.



El lugar recomendado por Valentina para comer se trata de una, diríamos, “casa de comidas suecas”. El público claramente es autóctono y la carta también, incluso en la versión inglesa resulta complicado encontrar lo que queremos.

Agua, pan y ensalada se ofrecen en autoservicio cuantas ocasiones quieras, también el café final. El plato principal elegido siempre cuenta con guarnición de verduras de diverso tipo aunque el pepino está omnipresente.

A pesar de que el tiempo al mediodía es el mejor momento para pasear, estamos muy cansados y regresamos a hacer un “FICA” al hotel. No piensen en “eso” aunque también podría estar incluido. Los suecos se refieren a hacer un parada en nuestra jornada, un break que dirían los ingleses o un “kitkat” en referencia a esa conocida galleta.


 Nuestro hotel es el Radisson Collection, situado excelentemente junto a uno de los puertos, está perfectamente comunicado con los medios de transporte públicos: metro, (Kungsträdgärden) tranvía, bus y barco. Un café en la habitación da fuerzas para localizar el mirador donde contemplaremos el atardecer, ¡a las 16:30!. 


La luz que se refleja sobre los edificios, es espectacular, igualmente sobre las heladas aguas del lago.


La cena es en el recomendado “Meatballs for the people” donde encontraremos albondigas de once tipos:  ternera, vaca, mixta cerdo-vaca, cordero, cerdo, jabalí, reno, alce, oso, pollo y vegana. Recomendación: no exageres con la petición o tendrás que llevarte un tupper como el nuestro. Regresar caminando para rebajar la cena resulta muy agradable, quizás porque son las nueve de la noche, incluso en la calle más solitaria, te sientes seguro.


Conviene acostumbrarse al horario del norte, al europeo: coma y cene temprano. Si quiere la vida continua después de las diez de la noche pero nosotros estamos tan cansados como si hubiéramos estado en la oficina, han sido unas seis horas de turista y unos veinte mil pasos.


lunes, 28 de febrero de 2022

Cuatro días en Estocolmo en Febrero

Inicio hoy otra crónica de viajes. Es a los países escandinavos de Suecia y Noruega, en el mes de febrero pero había que gastar unos dineros propios que Norwegian nos había retenido desde el inicio de la pandemia. Y antes de que la situación se pusiera fea para las aerolneas, decidimos con buen criterio a tenor de lo que está ocurriendo desde el jueves pasado, gastar todo lo que pudiéramos de nuestros anticipos. El tiempo

Primer día: frio, aire helador, pero sol

Segundo día: nieve en la mañana pero luego sol 

Tercer día: amanece nublado pero luego sol espléndido como corresponde al Domingo.

Cuarto día: nieve, llueve, la ciudad vive a pesar del mal tiempo.


Nuestra actividad:


1.- Free tour, comida y cena en los lugares recomendados.Vista atardecer desde el mirador

2.- Museos Vasa, Abba, Museo Nacional, Tour de los misterios y leyendas de Estocolmo,

3.- Drontingham Palacio residencia real, jardines. Skansa parque natural de Suecia, Museo de Arte Moderno

4.- Visita a las estaciones de Metro: biblioteca municipal en obras, visita exteriores del ayuntamiento. Comida y cena como suecos: comida en el comedor municipal destinado a los funcionarios, 105 koronas: incluye ensalada y un plato principal con guarnición, agua en la jarra y café a voluntad. Cena en Kaisa Fish , una sala de comidas en un mercado moderno donde conviven los puestos de comida con los de restauración. Sopa de pescado por 130 koronas (recipiente de aproximadamente un litro) y fish & chips por otras 130 koronas. Las dos cervezas 135 coronas. Bebida 25% y comida 12% de impuestos. 

 

Nuestra lista de estaciones de metro


Son varias las recomendaciones sobre que estaciones de metro ver, sobre gustos están los colores.


Al final, visitamos varias estaciones pero nos quedamos con seis que a nosotros nos gustaron:


  • La línea azul está creada con grandes techos que simulan las cuevas de los hombres prehistóricos. A destacar, 
    • Kungsträdgärden
    • T-Centralen
    • Solnia Centrum (representando la vida de Suecia)
  • La linea verde también tiene otras tres estaciones que nos gustaron:
    • Hötorget
    • Fridhemsplan
    • Thorildplan (casi exterior, unos simples azulejos representando comecocos)


jueves, 24 de febrero de 2022

Y llegó la III Guerra Mundial

 Son muchos los pensamientos que vienen cuando escuchamos las noticias de la invasión de Ucrania. 

En primer lugar, pienso en la tranquilidad de las terrazas de Paris cuando comenzó la invasión alemana de Checoslovaquia; la misma que se respira en nuestras calles, en las radios y en las televisiones. Cada vez me parece más normal ese contraste de guerra y de paz. 

Acabo de visitar el metro de Estocolmo y me sorprendía de lo cuidado, agradable que estaba y la profundidad de sus túneles; y he entendido su funcionalidad cuando escucho las amenazas de Putin. 

"El ataque ruso ha sido calificado de manual de guerra del siglo XXI". Se había dicho que este siglo sería el de la información y de la comunicación; pero no se dijo que esto sería utilizado militarmente y para controlar a las poblaciones. Aunque era de suponer conociendo el origen de Internet.

Estamos preocupados por parar la guerra, pero luego aparecen los intereses particulares, del día a día. Por ejemplo, se amenaza con retirar la posibilidad de hacer transferencias desde y hacia Rusia. Alemania e Italia ponen freno a esa decisión porque dependen fundamentalmente del gas ruso. Incluso, a nivel más particular ¿Qué pensará el ganadero aragonés que exporta carne a Rusia? ¿Podrás recibir el cobro de esas facturas que acaba de enviar a su comprador ruso?. A pesar de lo que diga la ministra Calviño.

O por otra parte, ¿qué importa la sostenibilidad a quien no tiene ni un lugar caliente para dormir a su hijo.? ¿Qué importa la gasolina que gaste el coche si lo que quiero es huir de la posibilidad de que me maten? 

En resumen, estoy desolado por lo poco que avanza la humanidad. Las guerras como los movimientos migratorios han estado siempre presentes y sólo varia de lo cerca o lejos que las percibamos. Nos creíamos en un mundo que progresaba, que avanzaba hacia la comprensión internacional, hacia la inclusión, hacia la solidaridad; y en su lugar, las mezquindades y las miserias de una humanidad que no se merece este planeta.

martes, 22 de febrero de 2022

Buscando la identidad

Buscando la propia identidad está justificado pero hay que tener cuidado porque habitualmente conducen a -ismos que no auguran buenas perspectivas para la identidad social que también es característica del ser humano.

Tres soluciones erróneas : el nacionalismo, el populismo, el nazismo-fascismo (xenofobia).

Victor Solanas

La primera solución busca refugio y respuesta en la identidad nacional, del grupo territorial al que se añaden unas gotas de historia común, siempre manipulada. (Para malhumorar a mis colegas de la academia de Historia, no he encontrado una historia objetiva). Resultado: podemos pelear hasta la muerte por un pedazo de tierra que creemos nos pertenece o por algo que sucedió hace unos años.

La segunda busca refugio en la masa, en el gentío, en el pueblo que en la mayoría de las ocasiones tiene un líder al que seguir fiel y ciegamente. En la actualidad, los ejemplos de populismos se muestran por todo el mapamundi. El espíritu crítico ciudadano ha dejado paso al consumidor compulsivo.

La tercera solución es quizás la más peligrosa por lo que hemos visto en el siglo XX con guerras civiles (España), religiosas ( Yugoslavia ), o tribales (Africa); y por lo que en el primer cuarto de siglo se ve florecer. Los medios de comunicación, los políticos, las corporaciones económicas alientan, favorecen, disfrutan con el enfrentamiento maníqueo del “conmigo o contra a mí”. El otro, sobre todo si lo consideramos diferente, va a ser demonizado y será responsable de todos nuestros males, problemas y desgracias.

La búsqueda de la identidad debe ser solidaria, social, espiritual, ética, respetuosa con las demás identidad. Pero quizás aquí en el cielo y cerca de las estrellas me olvido de la realidad y diseño.

Escrito a unos 10.000 metros de altitud en un avión de Norwegian con destino a Estocolmo.. 


sábado, 19 de febrero de 2022

Mi padre estuvo en la guerra

Mayo 2020

Muchas veces en esta pandemia he pensado en mi padre. En 1936, cuando comenzó la guerra, tenía 18 años, la edad a la que los padres y las madres matriculan a sus hijos en la Universidad. (una práctica que ha ido aumentando curso a curso)

Creo que estaba en Madrid y se había afiliado a UGT y le sorprendió la guerra, como a nosotros el  COVID. 

Decía que estuvo peleando con el ejercito republicano en el frente porque le mandaron, como a nosotros nos enviaron a casa arrestados. Fueron esenciales las actividades bancarias pero no fue esencial las actividades educativas y formativas.

El 1 de septiembre de 1937 le reclamo el ejercito golpista y tuvo que ir porque un campesino quiere sobrevivir no estar encarcelado, como nosotros queremos salir a vivir o sobrevivir con el virus.

Acabado el periodo bélico, tuvo que hacer “estraperlo” para sacar adelante la familia, Pelear y pelear para sacar a cuatro hijos adelante trabajando duro.

Finalmente, supero la postguerra, esperemos que nosotros también. 

Releo y continuo escribiendo en enero de 2021:

La pandemia y sus efectos siguen:

- crisis económica que separa en dos bandos a la población cada vez mas alejados y con radical diferencia a los bienes: unos tienen dinero para sacar adelante la máquina consumista, otros mendigan por las calles.

- confinamientos, obligatorios o voluntarios.

- controles de acceso a los lugares, a los países. Piensen cómo ha variado el discurso de la inmigración antes y después de la pandemia.

- categorización de la población, menos inclusividad, más discriminación.

Por tanto, confirmado: esto ha sido una guerra. No digo que el virus fue introducido por el hombre, pero los poderosos aprovecharon la oportunidad para crear el “escenario” en el que nos encontramos.

No digo que me haga anti-vacuna; porque trato de sobrevivir lleno de contradicciones como lo hizo mi padre en el pasado, en el presente y en el futuro.



jueves, 17 de febrero de 2022

Circulación vial de aceras y paseos

 Pensaba que las primeras normas covid para evitar contactos en nuestras aceras tendrían continuidad pero ni la mas simple circular por la derecha del sentido de la marcha, se cumple.

Por otra parte, los grupos ciudadanos (simple parejas con un hijo o hija) consideran que tienen prioridad de paso y no importa que se crucen con otra pareja, joven o anciana, con o sin problemas de movilidad. En muchas ocasiones, comento que me voy a comprar un escudo.


Pero no solo la ciudadanía desconsiderada, que piensa poco en el prójimo, constituye una dificultad para caminar por las calles. Me pregunto quién y por qué autoriza la instalación de andamios para arreglar fachadas de edificios, la instalación de vallas para nuevas obras, la colocación de terrazas y barras de establecimientos de hostelería, etc. Etc.

Otro impedimento son los patines eléctricos, bicicletas de alquiler que los usuarios dejan en cualquier lugar y que la empresa que se beneficia  con el alquiler no se preocupa de que no estén mal aparcados. Cuando yo alquilo un coche, las multas por aparcamiento la empresa me las gira aunque hayan pasado varios meses. ¿Por qué no sucede lo mismo con este tipo de vehículos de alquiler?

La conciencia ciudadana y solidaria que esperábamos después de la crisis que nos llevo al encierro, no ha llegado. En su lugar, parece que se ha instalado “el sálvese quien pueda” y la exigencia de los derechos propios antes que el espíritu de ayuda y de “estamos todos en la misma nave”, en la Tierra. Con demasiada frecuencia, encontramos comportamientos agresivos gratuitos, discusiones por cuestiones banales, en el trñafico.


martes, 15 de febrero de 2022

El avance de la ultraderecha

   Otro proceso electoral y la ultraderecha es la que avanza. Quizás soy pesimista o un firme creyente de que la historia se repite en espiral pero cada vez encuentro mayor paralelismo entre lo que ocurrió en el primer tercio del siglo XX y la actualidad.


Los discursos, los hechos y los justificaciones de la ultraderecha de hoy tienen un gran parecido con los discursos, con los hechos y con las justificaciones nazis. Mis argumentos pueden ser simples pero en la actualidad, lo simple, el tweet de 140 caracteres, la imagen inmediata son quienes arrastran a las mayorías. Valga como ejemplo: "siembra".

Claro que podría decir que lo que se está sembrando son las tempestades del mañana, un mañana cada vez más próximo. Si los votantes hubieran sido solamente hombres menores de 45 años, ese partido del que estoy hablando habría ganado las elecciones.

La democracia se está suicidando. Las "mayorías" de principios del siglo XX eran libres o conocían perfectamente a su amo esclavizador; pero en la actualidad, las "mayorías" son fácilmente atraídas por cualquier flautista de Hamelin y los amos están difuminados o edulcorados.

Por otra parte, la ingenuidad estratégica de los partidos de izquierdas es realmente brutal o quizás yo no entiendo de política y lo importante son los medios y no el fin.

La ultraderecha no negocia, pone los "votos" (o las botas) encima de la mesa. NO diré que el pueblo se equivoca, simplemente diré que no me gusta esta democracia ingenua y desconocedora de la Historia.

domingo, 13 de febrero de 2022

Amigos para siempre vs. Amigos Facebook

 Cuando quedo a comer con algún amigo periódicamente siempre queda la duda de a quién le toca a pagar.

Yo nunca tengo problema en serlo yo porque mi respuesta a la pregunta “¿a quién le toca?” ES:

“Te tengo en la lista de quienes me darán una comida o cena al mes”.

Pensé que si las circunstancias me fueran negativas y no tuviera para alimentarme, podría tener una lista de amigos que me ofrecieran una comida o una cena al mes. Así, a Juan le correspondería la comida del día 1 y a Pepe la cena de ese mismo día. No seria muy oneroso para cada uno/una de los amigos/as y me evitaría pensar que era un “gorrón”.


Tengo ya unas cincuenta personas, sólo de la ciudad de Zaragoza.

En Facebook tengo unos 650 “amigos” de personas que me han pedido amistad en la mayoría de los casos. Antes de aceptarlas miro de quien se trata y que amigos comunes tenemos. Es decir, trato de saber cómo ha llegado a mí. No tengo ningún interés de discutir en la distancia aunque eso conlleve estar en una “burbuja” de opinión. Desde luego que de estos amigos no espero la atención de los amigos para siempre con los que puedo diferir, discutir, incluso enfadarme.

Por eso, utilizo la tecnología para estar en contacto con los amigos de siempre, con los que permanecen después de los años, de las adversidades.