viernes, 18 de marzo de 2022

Oslo: el Nobel de la Paz

 En nuestro último día, el cansancio se acumula. Decidimos pasear por algunos de los barrios alrededor del hotel que nos han señalado como interesantes: 

Damstredet y Telthusbaken son dos empinadas calles donde se conservan las antiguas casas de madera coloreada de los barrios pobres de Oslo de principios del siglo XX. 


- Vulkan, se trata de una zona industrial de un antiguo mercado y sus almacenes que actualmente, como ocurre en otras ciudades europeas, se ha reconvertido en zona de ocio y restauración, así como algún espacio que se dedica a la realización de actividades culturales.


“En el anteriormente industrializado flanco del rio Akerselva, se levanta ahora uno de los proyectos urbanísticos mas interesantes de Oslo. La arquitectura innovadora y respetuosa con el medio ambiente define esta barrio, caracterizado por su sostenibilidad, por ejemplo en su centro de energía con pozos geotermales de 300 metros de profundidad, y un edificio de oficinas cuyo exterior lo define visualmente su sistema solar de calentamiento de agua.

Vulkan reúne una amplia variedad de empresas y particulares, además de dos hoteles, colegios, el primer centro de cultura gastronómica, oficinas, centros culturales, restaurantes y apartamentos. En el año 2014 también incorporaron abejas con la colocación de dos enormes colmenas diseñadas por el estudio de arquitectura Snøhetta”.

- Caminando por parques y calles residenciales, llegamos a Grünerlokka que ahora visitamos a la luz del día. Es un barrio tranquilo y asomamos nuestras cabezas a una Iglesia donde comprobamos un grupo de personas reunidas. Las iglesias protestantes utilizan el templo como lugar de encuentro y reunión.

El tranvía nº 12 nos conduce desde Grunerlokka hasta el Parque Vigeland: un parque salpicado de esculturas y bajorrelieves de bronce que se inspira en acontecimientos de la vida cotidiana, evocando momentos como el nacimiento, la infancia, la adolescencia, el primer amor, la madurez, los hijos, la familia, la vejez y la muerte. Desde la entrada puede contemplarse el Monolito que es un bloque único de granito que se alza sobre una plataforma octogonal escalonada, tiene 17 metros de altura, y está esculpido con 121 figuras humanas desnudas y entrelazadas. 

Tras un breve Fika para coger fuerzas y calor en una cafetería, nos acercamos al Centro a través de los Jardines del Palacio Real. Como en todos los países escandinavos, me sorprende las laxas o discretas medidas de seguridad que poseen estas residencias monárquicas.

El día anterior llegamos tarde al Museo del Nobel de la Paz, nos apresuramos a visitarlo. La paradoja que hoy 24 de febrero, es el día en que Putín invadió Ucrania. El museo recoge todos los premiados con el Nobel y de nuevo la coincidencia de que el último, el correspondiente a 2021, fue concedido a los periodistas María Ressa, de Filipinas y Dmitry Muratov, de Rusia, por sus "esfuerzos para salvaguardar la libertad de expresión que es una condición para la democracia y la paz duradera”.

Nuestra última cena la hacemos sencillamente porque hemos olvidado que era jueves y aquí no hay “juevepincho” sino que los noruegos salen a cenar y previamente reservan por lo que todo está completo.

miércoles, 16 de marzo de 2022

Oslo: la ciudad de Munch

Parece que Oslo hace más frío que en Suecia o sus desiertas calles a primera hora de la mañana dan una percepción de frío mayor. Por eso, a las diez menos diez, hora de apertura del Museo, ya estamos en la puerta cumpliendo los requisitos de obtener el ticket, gratis con nuestro pase, y dejando todas las pertenencias en la taquilla correspondiente.

Es una comodidad poder dejar la pesada y engorrosa ropa de abrigo en una taquilla para la que no hay que buscar moneda ya que o bien funciona con clave o con una pequeña llave gratuita. Incluso, en algunos casos puedes dejar la ropa colgada sin ningún tipo de custodia.


El Museo de Munch, el del famoso cuadro del grito, se encuentra ubicado en un nuevo edificio, diseñado por el estudio español Herreros Arquitectos, abrió sus puertas el viernes 22 de octubre de 2021. Sus obras, algunas grandiosas, merecen la visita a la ciudad de Oslo. Hay que añadir las terrazas cerradas y acristaladas desde las que se divisa una magnífica panorámica del puerto y de la ciudad.


La siguiente visita es al Ayuntamiento de Oslo donde se entregan el premio Nobel de la Paz y donde podemos contemplar la inmensa magnitud del atrio que se convierte en la sala de la ceremonia.



La comida en el Pastis Bistrobar un restaurante junto al puerto.Elegimos uno de los platos típicos: MOULES con PATATAS FRITAS (Mejillones a la crema con romero y patatas fritas con parmesano)


Cuando salimos, intentamos llegar a ver la Fortaleza de Akershus. Caminamos por la orilla del puerto a pesar de que sopla un viento helador que nos obliga a refugiarnos detrás de algunos edificios. En esta temporada, casi todo está cerrado: restaurantes, museos. O bien están en obras de remodelación, como ocurre en la Fortaleza, donde sólo podemos ver el Museo de la Resistencia.  Un interesante museo, homenaje de la resistencia noruega ante la invasión nazi, pero que nos resulta poco emotivo en la lejanía. Como ocurre en otros de los museos visitados, la información textual es abundante y prolija.


Para la cena, nos adentramos en el barrio de Grünerløkka que se encuentra enfrente de nuestro hotel, sólo es necesario cruzar el puente sobre el rio. 

 ¿Quién dijo que después de las seis en Noruega no hay vida? Nos cuesta un poco encontrar sitio en un local. Se trata de la pizzería “Villa Paradiso”

 ¿Por qué Italia ha sabido exportar su pizza a todo el mundo y España no lo haya conseguido con la tortilla de patata con o sin cebolla?


Dopo cena, no nos atrevemos a aventurarnos en entrar en algún local de copas por sentirnos un poco fuera de lugar y porque el alcohol tiene el precio de nuestro presupuesto diario. Así, que peleando frente al viento gélido, nos volvemos a nuestro refugio hotelero.

lunes, 14 de marzo de 2022

Viaje a Oslo: la llegada

El viaje de Estocolmo a Oslo es un paseo de poco más de una hora. Esta despejado y desde diez mil metros el territorio resulta curioso porque el suelo nevado tiene un aspecto grisáceo como resultado de las coníferas o quizás de un sol que incide de forma tangencial. Nos sorprende la facilidad de la circulación por el espacio Schengen y por estos países, donde no nos han pedido nuestra identificación en ningún momento.

Del aeropuerto a la ciudad, lo mejor es el tren de alta velocidad que en veinte minutos te sitúa en el centro de Oslo.


Como es invierno y no es fin de semana no contamos con la ayuda de un free tour para conocer la ciudad y seleccionar a dónde dirigirnos y que priorizar.

Como en Estocolmo, elegimos tener una tarjeta de transportes que incluye la entrada a la museos y algunos otros descuentos en restaurantes. Pero no es conveniente porque el precio es elevado, unos 80 euros, y algunos de los museos están cerrados y la entrada son 100 NOK (coronas noruegas, 10 €) 


Nos acercamos a nuestro hotel, ANKE  donde la amabilidad y disponibilidad de la empleada no es la que hemos encontrado en Suecia. Dejamos las maletas y nos lanzamos a conocer la ciudad. 


Se acerca la hora de comida y no estamos muy acertados al buscar  un lugar adecuado a través de Internet. Pasamos por delante del Theatercaféen  y entramos.

Se trata del café junto al Teatro Nacional que es el punto de encuentro de artistas y aficionados cuando hay representación. Por su decoración y las fotografías que lo adornan merecen la pena comer allí. Tampoco olvide ir al servicio donde podrá encontrar una escultura.


Luego nos acercamos a la orilla del mar para ver la magnitud del edificio de la Opera y Ballet y arriesgarnos a subir por una rampa con algo de hielo. Está situado a la derecha del puerto. Desde 2008, muestra su exterior anguloso en blanco parece surgir del agua. Durante todo el año, sus visitantes pueden subir al techo para disfrutar de las vistas a la ciudad y al fiordo de Oslo.


La oscuridad llega pronto y las calles se vacían después de las seis de la tarde aunque los comercios sigan abiertos. Estamos junto a uno de los restaurantes que figuran con descuento en la tarjeta de transporte:  El Kaffistova No tenemos que insistir en nuestro derecho a descuento. "Elijan qué comer del menú, paguen y luego se lo servimos a la mesa". El ambiente es agradable y los grupos de personas y los solitarios se mezclan, predominan los varones.


Diariamente tienen salmón u otro pescado, albóndigas con salsa, o carne de alce. El precio es muy razonable para Noruega y puedes tomar agua de jarra gratis cuanta quieras.


En la calle, una noche fría, lluviosa, en ocasiones se convierte en nieve; invita a meterse en el calor del hotel. La perspectiva desde la décima planta de nuestra habitación es suficientemente gratificante. 


Hasta mañana.

viernes, 11 de marzo de 2022

No a la Guerra

 La invasión rusa de Ucrania, la guerra a las puertas de la gran casa europea, nos lleva a reflexionar sobre la guerra, sobre si hay que enviar armas ofensivas al agredido o si hay que cantar NO a la guerra.

Esta reflexión me hizo recordar el trabajo que mi hijo Alessandro, entonces trece años, tuvo que realizar cuando finalizó la Enseñanza Media italiana (final de la ESO española aproximadamente), lo defendió ante un tribunal compuesto por profesores suyos y otros que no había tenido contacto durante su escolaridad. El trabajo contaba con un power point ilustrado y que he conseguido recuperar.

Su tesis:

La guerra, evento spaventoso ma talvolta inevitabile per riportare dignità e libertà

La guerra, un evento aterrador pero a veces inevitable para restaurar la dignidad y la libertad

Luego tenía que desarrollarla en cada una de las asignaturas:


En la asignatura de Historia: La resistencia italiana. Los partizanos lucharon por sus ideales de democracia y recuperar la libertad.

En Geografía: Afganistan La guerra justa equivocada.

En Ciencias: La NASA y el espacio: La exploración del espacio como modo de afirmar la supremacía tecnológica y militar.

En Español: La guerra civil española. Las brigadas internacionales sacrificaron sus vidas por la libertad.

En Ciudadanía y Constitución: Las intervenciones de paz de la ONU

En Música: Cantos partizanos: O bella ciao

En Arte: el Guernica, la crudeza de la guerra . (hizo una reproducción del mismo)

En Inglés: Las torres gemelas : miles de vidas rotas y familias destruidas en un día de atentados que cambiaron la historia

Y en Literatura: "El muchacho de Varsovia" Numerosos jóvenes perdieron la vida por devolver la libertad a su nación.


miércoles, 9 de marzo de 2022

Ultimo día en Estocolmo: El T-banna

 Lunes, lluvioso. Vamos a cambiar de hotel para estar mas cerca del tren que sale para el aeropuerto. 

El traslado al aeropuerto es más seguro con el tren que garantiza su llegada en veinte minutos, incluso se responsabilizan de tu billete aéreo si llegas con retraso siempre que tu hayas previsto llegar al aeropuerto con dos horas antes de la salida del avión.

El hotel Comfort Hotel Xpress Stockholm Central está encima del andén del Arlandaexpress, el tren que lleva al aeropuerto de Arlanda,  con un precio low-cost permite casi ir de la cama al tren. La puerta del hotel es contigua a la puerta que da acceso al andén con un amplio ascensor para las maletas.


La mañana no está para pasear por las calles con nieve, llenas de agua y algo de hielo. Hemos decidido visitar estaciones de metro y dos edificios municipales que no lo hemos hecho: el ayuntamiento y la biblioteca municipal. El T-banna es el metro de Estocolmo y sus entradas están señalizadas con la letra T.


El día no es propicio porque al llegar a la Biblioteca de estructura circular que hemos visto en las fotografías se encuentran forrada de una estructura metálica para su reforma que impide contemplar su belleza. Otra vez será.


La siguiente parada es en el Ayuntamiento donde se entregan los premios Nobel aunque los lunes no hay visitas guiadas. Al menos, podemos contemplar desde el patio las vistas del Lago Mälaren helado. Llevados por la curiosidad y por la hora sueca del lunch nos dirigimos a la cafetería que resulta ser la cafetería de los empleados donde por 105 SEK tienes derecho en buffet a una ensalada, un plato caliente, agua y café o té. Las mesas son corridas y todo es en autoservicio hasta la recogida de los platos. 


Después de comer, el tiempo sigue igual de desapacible por lo que decidimos visitar algunas estaciones de metro entre las recomendadas en diferentes sitios web:


    • Kungsträdgärden: Esta cerca del Radisson Collection, tiene unas ruinas romanas y es la inicial de la linea Azul. Una estatua preside la entrada.
    • T-Centralen: Junto a la estación Central de tren, imita a unas pinturas rupestres. Los techos simulan una cueva como ocurre en otras de las estaciones.
    • Solnia Centrum: Está decorada con elementos que representan el abandono de las zonas rurales, con un tono rojizo que domina toda la pintura.
    • Hötorget : Hay que mirar al techo para contemplar su decoración, en un caso hasta con los fluorescentes iluminados y jugando con formas y colores.
    • Fridhemsplan con pinturas en el techo
    • Radhuset: con su impresionante columna dórica de hormigón.
    • Thorildplan Parada exterior, junto a un puente. En la rampa de acceso está decorada con unos azulejos que representan personajes del popular videojuego del  “comecocos”


Utilizad el metro, aunque con la pandemia dé un poco de agobio porque no todos llevan mascarilla, el tamaño de pasillos, la limpieza y la frecuencia con la que circulan los convoyes son muy recomendables lo hacen recomendable para utilizar y para visitar.


Y si no puedes visitar Estocolmo, pon “estaciones de metro de Estocolmo” en el navegador y te devolverá muchos sitios de personas entusiastas que recomiendan y describen las paradas de metro acompañadas de fotografías.


La próxima parada será Oslo.

martes, 8 de marzo de 2022

Dia Internacional de la Mujer 2022

Los años de pandemia 2019, 2020 y 2021 han sido muy extraños en lo que respecta al día 8 de marzo, por eso este blog no había escrito nada  desde 2018 donde hacia una revisión retrospectiva.  "Revisando este blog he comprobado que llevo desde 2012 sin escribir nada ese día. Así que este año en el que tenemos la novedad de que hay prevista una huelga de mujeres haré una aportación.

En primer lugar hay que señalar, que para rebajar su impacto, la polémica ruidosa generada: que si debemos participar los varones, que no convocarla porque hay sectores de trabajadoras que verán amenazado su precario puesto de trabajo (para qué están los sindicatos), que el descuento de una jornada es inasumible por las mujeres, etc.  Algunas cuestiones pueden ser razonables pero no hay tanto escándalo cuando hay una huelga general.

La primera vez que puse algo sobre el día internacional de la mujer, añadí el calificativo de trabajadora cuando en realidad la conmemoración es por unas trabajadoras asesinadas, el día se denomina “internacional de la mujer”. Y a pesar de que el apreciado comentarista de aquel 2008 me criticará lo del DÍA, creo que conviene visibilizar la discriminación que sufren las mujeres con un día, pero con el trabajo de todo el año y en todos los ámbitos".

En 2011,  fue una conmemoración especial: nuestra exposición- homenaje a las MAESTRAS (todavía se puede ver en la Facultad de Educación de Zaragoza). Iniciativa- respuesta a la consejera de educación Maria Victoria Broto y que fue un éxito de público cada vez que fue expuesta en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, en el viejo edificio de San Juan Bosco de la Facultad de Educación, incluso viajo hasta Oloron para que la expusieran los amigos de la Memoria Histórica Republicana en Oloron y Gurs.

En 2012, ya hacia referencia “la sociedad solo será mas justa cuando los datos que señalan la discriminación negativa en el salario de las mujeres cambien a la igualdad”.


lunes, 7 de marzo de 2022

Tercer día en Estocolmo: visita al entorno natural.

Amanece con un tímido sol pero con el cielo azul y despejado, por eso nos lanzamos a una excursión hasta el palacio de Drottningholm a las afueras de Estocolmo al que podemos llegar utilizando nuestro pase de los transportes públicos: metro con transbordo en T-Centralen y luego un autobús que se encuentra a pocos pasos de la salida del Metro. Todo muy bien organizado.

El metro primero circula de forma subterránea, pero el paso entre islas lo hace por puentes al exterior. Después de varias paradas comienza a circular al aire libre. Discurre por un paisaje nevado que, en ocasiones, se trata de un bosque con la nieve inmaculada. 

En la parada de Brommaplan, nos apeamos para alcanzar el autobús 176. Hace frío, pero el autobús como estaba previsto llega a los dos minutos al anden F. Vamos charlando plácidamente y cuando nos damos cuenta nos hemos pasado de la parada de Drottningholm. Sonamos al timbre para bajarnos en la parada siguiente, pero al llegar a la parada siguiente, el autobús se detiene pero la puerta no se abre. La conductora ha decidido amablemente que es mejor que nos apeemos en la parada siguiente desde la que podremos alcanzar los jardines del Palacio a través de un recorrido más seguro y más agradable que caminando por la carretera.


Así que nuestro error y la amabilidad de la conductora nos permitió realizar un paseo por un bosque solitario, nevado y ver por el exterior el  Pabellón Chino del siglo XVIII patrimonio de la humanidad. Se trata de una pequeña residencia que fue regalo a la princesa Luisa Ulrica como regalo de bodas.


También hemos equivocado la hora de apertura del Palacio, no es a las 10 sino  a las 12, pero los jardines nevados están abiertos. Hubiera sido mejor verlos en primavera porque son de estilo versallesco, pero era la oportunidad que teníamos. Siempre me ha sorprendido la falta de controles policiales y de barreras protectoras de las residencias de la monarquías escandinavas. Solo un guardia dan vueltas alrededor del perímetro del Palacio.



La visita al interior del Palacio no es muy recomendable porque hay que pagar 140 coronas y se trata de la visita a unas pocas habitaciones atestadas de cuadros y cuyo único interés personal fueron las estufas de cerámica que existían en casi todas las habitaciones.



Organizamos una vuelta al museo de Skansen, el tiempo sigue siendo soleado y se trata de un parque etnológico al aire libre. A pesar de la distancia y tener que deshacer todo el camino, conseguimos regresar en poco más de media hora después de saltar de un autobús (con espera amable del conductor para estos turistas que llegan en el último minuto y cuando está a punto de partir) a una linea de metro y de esta a un tranvía que nos deja a las puertas del Parque.


“Skansen es el primer museo y zoológico al aire libre en Suecia ubicado en la isla Djurgården en Estocolmo, Suecia. Fue inaugurado el 11 de octubre de 1891 por Artur Hazelius (1833-1901) para mostrar el modo de vida en las diferentes partes de Suecia antes de la era industrial. En Skansen, hoy hay alrededor de 140 edificios de Escandinavia, de los cuales el más antiguo es Vastveitloftet del siglo XIV. (…) Hazelius se dio cuenta de que la sociedad sueca estaba cambiando. Durante una visita a la provincia de Dalarna en el verano de 1872, notó la rapidez con que se estaba produciendo la transformación. Comenzó a recolectar ropa, utensilios domésticos, muebles y herramientas de mano de la antigua cultura agrícola: todo lo que necesitaba ser preservado para la posteridad”.


En algunos edificios, una persona ataviada de la época da explicaciones sobre la vida en la Suecia del siglo XIX y primera mitad del siglo XX: tienda, casa rural, casa urbana, imprenta, etc.


También podemos ver la fauna sueca: un oso aletargado hasta la primavera, búhos hartos de turistas, alces tímidos y esquivos, focas haciendo gracias con su entrenadora, etc. Interesante si vas con niños.

Cierra a las 17 horas por lo que tenemos tiempo para pasar a ver en otra isla el Museo de Arte Moderno. Así, vamos a utilizar el cuarto medio de transporte del que tenemos derecho con nuestro pase: el barco.


Domingo por la tarde, huele a lunes. La ciudad bulliciosa que hemos disfrutado durante el fin de semana, se va apagando. Las numerosas calles peatonales y los establecimientos se vacían casi de forma inmediata. Mañana, hacemos un cambio de hotel por lo que decidimos cenar y recogernos para preparar un lunes que pronostican con nieve y lluvia. Y aquí las predicciones meteorológicas se cumplen como el horario de los transportes públicos: puntuales.

viernes, 4 de marzo de 2022

Segundo día en Estocolmo: los museos.

Conviene tener el desayuno incluido. La temperatura y la cultura no invitan a salir fuera para desayunar porque no vamos a encontrar un bar en cada esquina o porque puede ocurrir que haya nevado la noche anterior. Además, no siempre uno desayuna con la visión de un puerto y de un frontal de casas que guardamos en la retina porque no resulta posible encuadrar en nuestra smartphone.

En línea recta, estamos a muy poca distancia de los museos, pero tenemos agua por el medio. Hemos comprado la tarjeta de transporte por tres días y eso nos permite utilizar cualquier medio. Para ir a la isla de Djurgården , podremos ir en el tranvía nº7 o bien en el barco. 


Hay un barco en el muelle, pregunto si va a la isla de los museos y ¡bingo!: “parte en dos minutos”. Como es muy temprano, 9:50 de un sábado, estamos en un barco para nosotros solos. De vez en cuando me tocan estas loterías. Hemos ido en un barco con dos tripulantes como si fuéramos el rey y la reina. 


Primer museo a visitar: el VASA. “… medía 52 metros desde la punta del palo mayor a la quilla y tenía 69 metros de proa a popa. Contaba con tres palos (mesana, mayor y trinquete) que podían sostener hasta diez velas y pesaba un total de 1200 toneladas”.

Se hundió a un kilometro de su botadura. La causa: probablemente la ambición de construir un barco que fuera la ostentación del poderío del rey Carlos Gustavo. 


No obstante, hay que agradecer el empeño por reflotarlo porque nos permite admirar sus decenas de esculturas en madera, la magnitud del pecio, mejor dicho del barco. Un pecio es un resto de nave de un naufragio, pero en este caso se rescató el barco completo incluido con su dotación material y de náufragos. 

 Por otra parte, el proyecto de como conservarlo ahora que está fuera del agua constituye un reto para las personas que trabajan en el proyecto. La madera está tratada para que no se reseque pero el barco tiene vida y aunque imperceptible al momento: se mueve algún milímetro al año.


El siguiente museo es el dedicado al grupo sueco de música de fama internacional: ABBA .


Se recomienda la visita grupal y desvergonzada para aprovechar las propuestas interactivas: karaokes varios, fotografías con elementos de la película “Mamma Mia”.  El museo recoge la historia de este grupo que después de 50 años sigue atrayendo a personas de todas las edades. 

El museo está en dos plantas hacia abajo lo que en tiempos de pandemia aumenta la sensación de agobio y claustrofobia.



Por la tarde, después de nuestro habitual FICA, nos acercamos al Museo Nacional ubicado en un edificio que en sí mismo ya merece su visita. De estilo renacentista abrió sus puertas en 1866. No sólo hay pinturas, también una importante muestra de obra escultórica. Entre los artistas, encontramos El Greco, Rembrant, Rubens, Renoir, Degas, Gauguin, el sueco Carl Larsson y una obra del aragonés Goya.



A las 19 horas, con un frio importante iniciamos un tour de las leyendas y misterios de Estocolmo.


“Con este tour descubriréis una nueva perspectiva del casco histórico durante la noche, a la vez que os adentráis en los sucesos más tenebrosos  y asesinatos más atroces de Estocolmo.”

miércoles, 2 de marzo de 2022

Primer día en Estocolmo

Esta semana he comenzado la crónica de un viaje a los países escandinavos y hacía un resumen de los cuatro días pasados en Estocolmo. A partir de hoy, iré ofreciendo el diario.

Se recomienda empezar con un free tour en español que te ofrece una idea global de la ciudad, cuáles son los sitios más interesantes que has de volver a visitar o cuáles de los que no se visitan son recomendables, lugares que comer sin ser los típicamente turísticos, etc. Valentina, nuestra guía, es chilena, cuatro años en Suecia, licenciada en Historia y en Ciencias Políticas, además de Máster en Documentación nos facilitó todas esas informaciones. Nos acompaño al restaurante donde comen los suecos, nos recomendó el restaurante donde comer las típicas Meatballs suecas y que, aunque alejado del centro de la ciudad,  acudiéramos a visitar el palacio de Dronttingham, residencia de los reyes rodeado de bosques y jardines.

El grupo del free tour estaba constituido por dos catalanes, una familia ampliada de ocho miembros de Xativa y nosotros dos de Aragón. Me sirvió para reflexionar sobre la importancia de proteger las lenguas autóctonas pero también de aprender lenguas mayoritarias que te facilitan la comunicación con personas de otras latitudes y longitudes terráqueas. El tour era en español.

Los free tour cuentan la historia de la ciudad, de los edificios, de la nación; las costumbres de sus gentes, de la economía, de la cultura, etc.  Y los guías siempre responden a la curiosidad como:¿Qué son esos contenedores adosados a los edificios en restauración? “Son las oficinas y viviendas de los trabajadores que están empleados en dicha restauración. Proceden de otras ciudades y no es factible encontrar a precio conveniente lugar para alojarse y, por tanto, se alojan en la propia obra. Por cierto, me sorprendió la numerosa cantidad de grúas, andamios, construcciones y rehabilitación de edificios que nuestra vista observaba por doquier y que tratábamos de evitar en las fotografías.

Después de dos horas y media de tour acostumbrándonos al frío sueco y teniendo como colofón el cambio de guardia del Palacio Real, el tour finalizó.



El lugar recomendado por Valentina para comer se trata de una, diríamos, “casa de comidas suecas”. El público claramente es autóctono y la carta también, incluso en la versión inglesa resulta complicado encontrar lo que queremos.

Agua, pan y ensalada se ofrecen en autoservicio cuantas ocasiones quieras, también el café final. El plato principal elegido siempre cuenta con guarnición de verduras de diverso tipo aunque el pepino está omnipresente.

A pesar de que el tiempo al mediodía es el mejor momento para pasear, estamos muy cansados y regresamos a hacer un “FICA” al hotel. No piensen en “eso” aunque también podría estar incluido. Los suecos se refieren a hacer un parada en nuestra jornada, un break que dirían los ingleses o un “kitkat” en referencia a esa conocida galleta.


 Nuestro hotel es el Radisson Collection, situado excelentemente junto a uno de los puertos, está perfectamente comunicado con los medios de transporte públicos: metro, (Kungsträdgärden) tranvía, bus y barco. Un café en la habitación da fuerzas para localizar el mirador donde contemplaremos el atardecer, ¡a las 16:30!. 


La luz que se refleja sobre los edificios, es espectacular, igualmente sobre las heladas aguas del lago.


La cena es en el recomendado “Meatballs for the people” donde encontraremos albondigas de once tipos:  ternera, vaca, mixta cerdo-vaca, cordero, cerdo, jabalí, reno, alce, oso, pollo y vegana. Recomendación: no exageres con la petición o tendrás que llevarte un tupper como el nuestro. Regresar caminando para rebajar la cena resulta muy agradable, quizás porque son las nueve de la noche, incluso en la calle más solitaria, te sientes seguro.


Conviene acostumbrarse al horario del norte, al europeo: coma y cene temprano. Si quiere la vida continua después de las diez de la noche pero nosotros estamos tan cansados como si hubiéramos estado en la oficina, han sido unas seis horas de turista y unos veinte mil pasos.


lunes, 28 de febrero de 2022

Cuatro días en Estocolmo en Febrero

Inicio hoy otra crónica de viajes. Es a los países escandinavos de Suecia y Noruega, en el mes de febrero pero había que gastar unos dineros propios que Norwegian nos había retenido desde el inicio de la pandemia. Y antes de que la situación se pusiera fea para las aerolneas, decidimos con buen criterio a tenor de lo que está ocurriendo desde el jueves pasado, gastar todo lo que pudiéramos de nuestros anticipos. El tiempo

Primer día: frio, aire helador, pero sol

Segundo día: nieve en la mañana pero luego sol 

Tercer día: amanece nublado pero luego sol espléndido como corresponde al Domingo.

Cuarto día: nieve, llueve, la ciudad vive a pesar del mal tiempo.


Nuestra actividad:


1.- Free tour, comida y cena en los lugares recomendados.Vista atardecer desde el mirador

2.- Museos Vasa, Abba, Museo Nacional, Tour de los misterios y leyendas de Estocolmo,

3.- Drontingham Palacio residencia real, jardines. Skansa parque natural de Suecia, Museo de Arte Moderno

4.- Visita a las estaciones de Metro: biblioteca municipal en obras, visita exteriores del ayuntamiento. Comida y cena como suecos: comida en el comedor municipal destinado a los funcionarios, 105 koronas: incluye ensalada y un plato principal con guarnición, agua en la jarra y café a voluntad. Cena en Kaisa Fish , una sala de comidas en un mercado moderno donde conviven los puestos de comida con los de restauración. Sopa de pescado por 130 koronas (recipiente de aproximadamente un litro) y fish & chips por otras 130 koronas. Las dos cervezas 135 coronas. Bebida 25% y comida 12% de impuestos. 

 

Nuestra lista de estaciones de metro


Son varias las recomendaciones sobre que estaciones de metro ver, sobre gustos están los colores.


Al final, visitamos varias estaciones pero nos quedamos con seis que a nosotros nos gustaron:


  • La línea azul está creada con grandes techos que simulan las cuevas de los hombres prehistóricos. A destacar, 
    • Kungsträdgärden
    • T-Centralen
    • Solnia Centrum (representando la vida de Suecia)
  • La linea verde también tiene otras tres estaciones que nos gustaron:
    • Hötorget
    • Fridhemsplan
    • Thorildplan (casi exterior, unos simples azulejos representando comecocos)