sábado, 25 de julio de 2026

Alpe d'Huez (2026-2)

 Nuestra última etapa de este Tour y vamos a pasarla juntos en el Coll de la Sarenne junto a la presa de Chambon. Se trata de una subida previa al Alpe d'Huez  que alcanza los 2000 metros con un desnivel medio  de 5,7 %.

A la salida
 Nos situamos a pie de carretera. La gendarmería ha decidido no dejar pasar a los ciclistas después de las 11 de la mañana, pueden hacerlo desmontando pero algunos cuando no están a vista de gendarme se vuelve a subir hasta el siguiente gendarme . Para los coches está cerrado desde hace días porque en lo alto hay un quebrantahuesos que está con su cría.

 A pesar de estar previsto, la caravana publicitaria no pasa por nuestra posición. Suponemos que por seguridad del quebrantahuesos y de la multitud de espectadores que nos agolpamos en la subida han tomado esa decisión que figuraba en el plan de ruta de la etapa.

 Así que la espera de los ciclistas se hace más larga. Cuando van a llegar los ciclistas el azar nos ofrece una experiencia nueva en el Tour: estar junto a unos auxiliares que reparten bidones con líquido y bolsas de hielo del equipo Visma. En cierto momento se acercan dos personas acreditadas que hablan en inglés y que Alessandro identifica como invitados del patrocinador americano del grupo Visma. Habla con ellos porque nos preguntan cómo va la carrera que estamos siguiendo por Internet. Antes se conversaba más entre el público porque uno seguía por la radio, muy pocos por Internet y se indicaba aquellos de va escapado Fulano o el maillot amarillo ha perdido X minutos. Ahora, todos tienen su conexión y la interacción con el vecino es menor.

Cuando llegan los corredores, los auxiliares dan el agua a todos sean o no de su equipo, también vemos como algún coche oficial ayuda a subir a un corredor que anda desfallecido. El Tour es muy exigente y el calor en estas montañas al mediodía también.

Los corredores llegan repartidos en varios grupos porque la carrera está decidida hace muchos días porque POGAÇAR es un fenómeno y los demás están cansados. Solo el ecuatoriano Carapaz que lo ha intentado varios días sin conseguirlo, lo está intentando y lo consiguió.


Cuando pasa el coche que dice que ya es el último, comenzamos a descender y volver al hotel. Y esa será otra aventura porque nos encontraremos el atasco de personas y ciclistas que aparece en la foto.

Pero como todos los años, ha merecido la pena venir al Tour: escribir para no olvidar, buscar enlaces para aprender, observar el comportamiento humano y, sobre todo, compartir unos días con Alessandro que era un adolescente que su padre le llevaba al Tour y, ahora, es un joven que me lleva al Tour. 

Alcanzaremos el décimo aniversario en el Tour de 2028; espero.


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