Son muchos los videos, los comentarios en las redes que señalan la pérdida del pensamiento crítico, incluso la pérdida de la capacidad de pensar. Una sociedad basada en la sobrevivencia nos ha llevado a ver satisfechas nuestra motivaciones e intereses simplemente con las necesidades fisiológicas, a lo sumo con las de seguridad, las que se encuentran en la base de la pirámide de Maslow. Hemos dejado y abandonado las de afiliación, reconocimiento y autorrealización.
Para alcanzar esta epidemia, la tecnología ha operado en favor de un pensamiento simple, apoyado en la experiencia concreta. Hemos olvidado nuestras capacidades de análisis y valoración.
Sirvan como ejemplo los 140 caracteres de Tweeter, hoy X; la profusión de youtubers, tiktokers. Las noticias se redujeron a un titular o a unas imágenes de unos minutos en el mejor de los casos.
Si analizamos nuestro comportamiento:
- utilizamos emoticones,
- utilizamos imágenes ya creadas por otros para expresar nuestros sentimientos
- el profesorado utilizan el power point o similar para explicar y el estudiante considera que eso es la materia para examen.
- el profesorado también usa el kahoot! o similar para motivar y entretener a los estudiantes.
- En las encuestas que evalúan o controlan al profesorado universitario se preguntan por su capacidad de "amenidad" y no por la de fomentar el espíritu crítico o investigador. (al menos cuando me evaluaban)
La palabra, la argumentación, el discurso fueron reducidos. Se optó por lo sencillo, por lo que no necesitaba esfuerzo. Y nos han conducido al imperio de las imágenes, de la brevedad, al de la ausencia del discurso y del silencio reflexivo.

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