jueves, 2 de marzo de 2023

V.U.S.A.: San Francisco

 La mañana la iniciamos en la sala para desayunar del hotel que es tan peliculera como nuestra habitación que cuenta con chimenea que funciona con electricidad y cuyo aspecto parece sacado de cualquier película. Posee ascensor que también corresponde a los años 20. El "The White Swan" es un hotel muy recomendable por precio y por las prestaciones que ofrece en cuanto a localización. Además por la tarde, de 5 p.m. a 6:30 p.m., nos sorprende con una free happy hour  en la que se nos ofrece una copa de vino con un poco de queso y granos de uva. 

Estamos cerca de Union Square junto al inicio de la linea Taylor St. a Powel Mason del Cable Car. Adquirimos el billete diario porque resulta más económico y porque no es recomendable caminar por  San Francisco que es un continuo sube y baja de empinadas cuestas y descensos. Recomiendo ir hasta la parada en la que el conductor gritará "Lombard ".  Tu mismo verás la empinada bajada porque conviene hacer la famosa calle de las curvas en dirección descendente, salvo que quieras ponerte en forma rápidamente.

Luego, seguimos hasta los antiguos muelles, hoy convertidos en atracción turística pero con un recuerdo a lo  que fue: para probar su sopa de cangrejo o comprar pescado y marisco fresco. El Pier 39 se ha trasformado en un pequeño barrio con restaurantes, tiendas de todo tipo, incluso atracciones de feria para los niños. En el mismo, también se encuentran los leones marinos que dormitan a pesar de la presencia de innumerables turistas.

Volvemos a tomar el Cable Car para regresar hasta Chinatown. Su entrada, la Dragon Gate, se encuentra en .Grant Av. en el cruce con Bush  St. Te parecerá estar en china porque toda la grafía de los establecimientos está en chino aunque comienzan a aparecer tiendas con estilo occidental.

También visitamos  el Japan Town. que no tiene la extensión y la espectacularidad de Chinatown, porque se reduce a una calle adornada con árboles japoneses y un centro comercial al estilo japonés. Desde aquí no quedan lejos las Pink Ladies Houses, una hilera de casas que hemos visto en infinidad de películas y que se alquilan para grabaciones en su interior. Evidentemente el precio no está al alcance de pequeñas productoras.

Desde el parque Alamo, situado en una colina, podemos contemplar estas casas y aprovechar, si el día está soleado, para hacer el lunch. Tuvimos suerte porque febrero es el mes más lluvioso. Recuerda la prohibición de beber en público incluso una pequeña cerveza.  Tampoco se puede fumar ningún tipo de cigarrillo incluido los del vappeo.

Por la tarde, aprovechamos para volver a la concurrida zona de los muelles donde una antigua fábrica- almacén de chocolates, la GIrardelli, se ha convertido en zona de ocio y de turismo. No olvide saborear algunas de sus especialidades de chocolates y de helados. 

Desde allí, siguiendo la bahía, acérquese a contemplar de nuevo el Golden Gate al atardecer, aunque alejado se puede apreciar su color rojizo acentuado por el sol. Verdaderamente, en febrero el viento es muy, muy frío, a pesar de nuestra ropa no se puede estar parado por lo que regresamos a subirnos por última vez al Cable Car.

Y tener la emoción de cómo consigue subir las empinadas cuestas y como realizar las paradas en la intersección con las calles que son los únicos espacios que no están en cuesta.

Adiós San Francisco, adiós California. Hasta una próxima.

Girardelli, chocolateria en la zona del puerto, volvemos a ver el Golden Gate.





miércoles, 1 de marzo de 2023

V.U.S.A.: Carmel by the Sea, ciudad junto al mar y al arte.

 Ayer llegamos a Carmel by the Sea. Solo teníamos tiempo para ver el ocaso desde su playa pero el tiempo nos hacía presagiar que nuestra expectativa se vería frustrada. No sólo había nubes y de vez en cuando jarreaba sino que hacía un frío húmedo propio del mes de febrero y de una localidad costera. Pero de nuevo surge la amabilidad californiana que te pregunta de dónde eres y que por cortesía contestas a la vez que aprovechas para obtener información. La empleada de una peluquería que trata de captarnos como clientes nos informa que podemos contemplar el ocaso a cubierto de la lluvia desde la cafetería del Hotel La Playa.  

Nos dirigimos al mismo y pasamos a su acogedora sala para tomar un original cóctel: el DOC RICKETT’S LAB compuesto por Aperol, Cerveza Peroni, Prosecco y jugo de Pomelo. Como puede analizarse es muy italiano y su sabor combina la dulzura del pomelo californiano con el amargor de la cerveza italiana.

Por la mañana, como ocurrió en Santa Barbara, sale el sol y podemos hacer un walking tour como indica el folleto turístico.  Constatamos que hay numerosas galerías de arte en esta pequeña localidad. Decidimos ir hacia el sur por un la SR1 hasta Big Sur antes de dirigirnos hacia el norte hacia San Francisco

Salimos de Carmen aprovechando la Scenic Road que rodea el mar y encontramos casas en primera linea y con detalles arquitectónicos originales. En lugar de ir hacia San Francisco, nos dirigimos hacia el Sur por una sección abierta de la SR1 para contemplar el mar y sus acantilados, hoy que el día está soleado. Pero hay que andar con cuidado porque el viento sopla muy fuerte.

Una vez, alcanzado Big Sur, nos dirigimos hacia San Francisco a una rush hour por lo que el tráfico es muy intenso. Y cuando llegamos a la ciudad, las continuas paradas se realizan con gran frecuencia. 

Finalmente llegamos a nuestro hotel y utilizamos la disponibilidad del coche para atravesar el archiconocido puente Golden Gate. No obstante el tráfico es muy intenso y poco recomendable para visitar esta ciudad de subidas y bajadas. 

martes, 28 de febrero de 2023

V.U.S.A.: California: ciudades costeras

La mañana aparece soleada y disfrutamos el paseo al igual que lo hacen muchas personas que pueden disfrutar de la tranquilidad invernal de Santa Barbara. Algunas corren, otras van en bici. El paseo nos lleva a una sensación sin stress, sin pensamientos negativos. La contemplación del inmenso océano Pacífico y su lejano horizonte relajan nuestra vista, aunque a lo lejos se aprecian unas plataformas petrolíferas.


Nos acercamos a visitar el Monasterio de la Old Mission y me quedo con las ganas de comenzar un recorrido de la presencia española en California a través de las veintiuna Misiones de los padres franciscanos.

El navegador nos aleja del mar y de la SR1 que está cortada y nos conduce a la 101 para pasar el paso de San Marcos. Nos recuerda que California no sólo es mar y playa sino que una importante cordillera la recorre de Norte a Sur con algunos pasos como el Paso de San Marcos o Paso Robles.

Para hacer un pequeño lunch, decidimos hacerlo junto al mar en Avila Beach, donde debemos estar atentos a que unas gaviotas no se lancen sobre nuestro sandwich. En esta cinematográfica California, acuden a nuestra memoria la película Los Pájaros de Alfred Hitchcock

Nuestro recorrido ha transcurrido sin lluvia pero llegando a nuestro destino, Carmel by the Sea, vemos nubes amenazadoras y junto a la carretera nos encontramos barro. Finalmente la lluvia nos remoja y buscamos un motel donde poder pasar la noche.


lunes, 27 de febrero de 2023

V.U.S.A.: Turismo por el litoral californiano

Estamos al sur de Los Angeles y pretendemos conocer San Francisco, es decir, debemos subir hacia el Norte una distancia de más de 700 kilómetros. yendo por el camino más directo, pero vamos a ir por la carretera de la costa a través de la llamada State Road (SR1) que es convencional con curvas, muy transitada y muy poblada por lo que tiene semáforos, zonas con limitación de velocidad, etc. Además, los últimos temporales han inutilizado algunos tramos por el derrumbamiento de la montaña, además de la erosión por el efecto de los oleajes.

Conducir en Estados Unidos me resulta muy cómodo, no tengo problema con el cambio automático pero también tengo un gafe que cada vez que salgo a la carretera llueve por lo que las primeras millas, camino de Los Angeles, las efectuó con tráfico intenso y con lluvia.

En Los Angeles, solo camino por Hollywood Boulevar para ver algunas de las estrellas de los famosos aunque el mal tiempo desluce todo, incluso nos impide ver el famoso cartel de la montaña en el parque Griffith. Así que pasando por Beverly Hills nos dirigimos hacia la playa de Santa Mónica que se encuentra a solo veintitrés kilómetros que, en cambio, nos recibe soleada y nos permite un paseo agradable por su Pier.

Seguimos nuestro camino hacia Santa Bárbara siguiendo la SR 1 que permite ir contemplando el mar, aunque son muchas las edificaciones que cortan nuestra visión. Pasamos por Malibú que nos evoca a películas que hemos visto y grabada en estas zonas.

Al llegar a Santa Bárbara nos ponemos a buscar un motel. En esta época del año no es difícil encontrar una buena oferta junto al mar y a última hora porque la oferta de plazas es muy importante en esta ciudad cuyo motor económico es el turismo.

Cuando vamos a cenar, ya ha oscurecido y no es fácil encontrar un lugar para cenar a las 7:30 p.m. Aquí se cena pronto. Hay suerte en uno de última hora pero al terminar nos sorprende una intensa lluvia como la que empezamos el día. Así que a dormir para estar frescos para mañana que se espera un día soleado.



domingo, 26 de febrero de 2023

V.U.S.A.: Domingo californiano

Domingo es día de brunch, ese mixto inventado por los norteamericanos entre el breakfast y el lunch. No difiere mucho de un desayuno en un hotel en el que mezclas fruta, comida salada y algo dulce.

Hemos quedado en el Pier, aunque se puede traducir como muelle, en realidad en estas villas costeras consiste en un prolongado paseo de madera que se utiliza para alcanzar el agua en la marea baja y  contemplar a los surfistas con la marea alta. 

Bajamos subidos en un coche de golf. Mi sobrina se ha permitido esa útil peculiaridad para poder bajar a la playa y subir de vuelta a casa. 

Luego paseamos en el centro de la ciudad donde hay un mercadillo en el que predominan productos de los agricultores de la zona. Los productos tienen un aspecto muy diferente a los que se pueden ver en los supermercados.

También aprovechamos el autobús turístico gratuito (trolley) con aspecto de tranvía que sube hasta un centro comercial abierto (lo denomino así porque el pasillo entre comercios está al aire libre simulando una calle). Aparece como lugar a visitar en las guías turísticas.

La tarde-noche la reservamos para una fiesta sorpresa de cumpleaños en la que los niños disfrutan preparándola y realizando performances que incluyen números de magia. Los mayores hacen sus pinitos de master chef y sacan sus botellas de vino. No hay que olvidar que los caldos californianos están al nivel de los franceses, italianos o españoles.

El día transcurre y llega el final de nuestra estancia en San Clemente. Mañana rumbo al norte de California.


sábado, 25 de febrero de 2023

V.U.S.A.: San Clemente (California)

 San Clemente es un pequeña población residencial junto al mar con aire español.  Es decir, hay aceras y nos recuerdan a localidades costeras de España. Es equidistante ente San Diego y Los Angeles. Su historia se remonta al siglo XVII, si bien la zona fue habitada anteriormente por el pueblo Acjachemen.


Como no hemos podido realizar ninguna compra y el día está lluvioso nos dirigimos a un mall. Estos centros comerciales ya habituales en nuestro entorno nacieron en los años 90 del pasado siglo en Estados Unidos, tienen la ventaja de que en un día de lluvia puedes pasear sin mojarte. Consigo comprarme un jeans a pesar de que las variedades de cinturas, ajuste de pierna y otras características me resultan agobiantes.

Por la tarde, el tiempo amenaza lluvia pero decidimos pasear por el downtown de San Clemente que tiene comercios al estilo español con pequeñas tiendas de ropa, productos para la playa y recuerdos turísticos. Como tiene un "estilo español" podemos llegar caminando pero las aceras, a veces se encuentran invadidas por los coches de los propietarios de las casas que utilizan el garaje como trastero y que poseen coches tan grandes que sobrepasan el espacio delantero de su propiedad.

Por la noche,  cena familiar en un restaurante: seis adultos y cuatro niños. Admiro como mi hermana y mi cuñado han sabido transmitir ese espíritu familiar, más propio de España que de América, en el que conviven hermanos y primos.


viernes, 24 de febrero de 2023

V.U.S.A.: Camino al Oeste

Siempre me ha sorprendido que cuando alguien llegaba a España desde América en un viaje de pocas semanas, se lanzará a viajar por distintos países europeos con largos desplazamientos. Esto es lo que estoy haciendo ahora mismo porque ir desde el Este (Washington D.C.) al Oeste (California) significan cinco horas en vuelo directo.

Para llegar al aeropuerto tenemos que recorrer cincuenta y cinco kilómetros y es a una hora problemática por lo que muy temprano alquilamos un Uber para desplazarnos sin agobios por los atascos. 

Un aprendizaje para alquilar Uber en Estados Unidos: si lo programamos su coste puede ser prohibitivo pero si lo reservas cuando tú estás en el sitio donde debe recogerte, no tardan más de cinco o diez minutos en hacerlo y el precio se rebaja sensiblemente. Asegúrate que tu teléfono está indicando el sitio exacto donde estás.

Hemos llegado con tiempo al aeropuerto. Estamos de suerte porque nuestro vuelo permanece programado y habíamos oido noticias de que muchos vuelos hacia California habían sido cancelados por el mal tiempo: lluvia y vientos fuertes.

Cuando subimos al avión nos conectamos a la web de la compañía y se puede ver el lugar donde se encuentra el avión, cuánto falta a destino, la velocidad, etc. No ha pasado ni una hora y compruebo que sólo falta otra hora para llegar a destino. ¡Qué extraño, el vuelo duraba 5 horas. Además, pone que va a Saint Louis y mi destino era San Diego! ¿Me habré equivocado de santo?

La megafonía del avión se oye como siempre: mal. Finalmente, consigo averiguar que vamos a parar en Saint Louis  para una escala técnica. Y así fue: dos horas dentro del avión esperando que en San Diego la situación meteorológica fuera favorable.

Menos mal que en San Diego, mi sobrino venia a recogernos y en algún momento, llegaríamos. 

El aeropuerto de San Diego está atestado de público que espera tantos vuelos retrasados, pero las maletas llegan rápidamente y salir de aquel gran aeropuerto con una persona familiar resulta más fácil aunque todavía nos queda un viaje de una hora hasta llegar a San Clemente.

jueves, 23 de febrero de 2023

V.U.S.A.: Washington en autobús

 Las distancias en USA son muy grandes. A pesar de tener un reloj cuenta-pasos, no he contabilizado los que hicimos en New York o Chicago, pero nuestras piernas los perciben. Así que hemos decido coger el autobús turístico. Hop on Hop off.

Ventaja: ahorras los desplazamientos entre los lugares que quieres visitar.

Inconveniente: pérdidas de tiempo debido a los atascos del tráfico y las esperas en las paradas aunque el control de llegada gracias a la app las minimiza.

Nos subimos a las 10 de la mañana en la parada nº6 en el Monumento a Lincoln. Aunque el tiempo está un poco frío, la previsión es de que subirán las temperaturas y hará sol; por eso, nos ponemos en el piso superior descapotado donde la visibilidad de la ciudad es mucho mejor. Decidimos hacer todo el recorrido que dura dos horas y luego parar para el lunch. 

La siguiente parada es el Cementerio de Arlington, que ya esta muy frecuentado a esta temprana hora de la mañana. No solo son turistas extranjeros, sino nacionales incluso familias que tienen enterrados allí seres queridos.

Luego, volvemos a las avenidas del Mall y se para junto al Memorial a la II Guerra Mundial y pasamos junto a la Casa Blanca que la vemos a lo lejos muy vallada y protegida. Aunque siempre me sorprende lo cerca que pasan los aviones comerciales que van a aterrizar al aeropuerto Ronald Reagan a tan solo 5 millas y que siguen el curso del Potomac. También resulta significativo los memoriales que corresponden a las guerras que Estados Unidos ha llevado por el mundo:  Corea, Vietnam, a la población negra de la guerra civil. 


Luego, el bus se acerca a Union Station y al Capitolio cuya fachada se encuentra en obras para reparar los destrozos de su asalto y no nos podemos contemplar en su esplendor.

El paso por Chinatown no parece muy interesante. Tampoco aprovechamos la parada en el muelle para subirnos al tour por el Potomac porque en esta fecha no parece muy conveniente en este día soleado pero frio.

Por la tarde nos acercamos al Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana. El último museo del Mall de la fundación Smithsonian y un homenaje compensatorio al apartheid de la población negra en Estados Unidos con sucesos que todavía siguen en estos días. El público es principalmente de raza negra pero también encontramos a un grupo de policías uniformados que reciben una visita guiada.

El propio edificio tanto por fuera como por dentro ya merecen acercarse a contemplarlo. Luego infinidad de objetos, algunos interactivos como los musicales, nos trasladan a tiempos que conocimos al otro lado del Atlántico y otros completamente desconocidos pero que comprenden que son significativos en el pasado y en el presente de USA, especialmente para la comunidad negra de este país.  



miércoles, 22 de febrero de 2023

V.U.S.A.: Paseando por Washington

 Aunque mi hermana mayor duda que pueda andar solo por América, decido pasar más tiempo en Washington para conocer un poco más la ciudad.

Mi sobrino me acerca hasta la Estación de Baltimore para coger el tren. La estación no tiene la grandeza de la de New York y la de Chicago, pero es igual que las que salen en las películas.

No hay mucho trasiego de gente a esta hora de la mañana en la que vamos los turistas. Llegaré a la estación central de la capital que será la cuarta de este viaje.

Me alojo en un hotel cercano a la Casa Blanca por lo que nada más dejar las maletas, me lanzo a callejear.

Hago el lunch junto al hotel en ese restaurante que ofrece comida oriental con todo dispuesto para los habituales del mediodía: personal que trabaja en las oficinas inmediatas.

En la cara sur de White House, una valla protege al presidente, al pie de la misma hay una manifestación que no consigo entender de quién, parece una reivindicación territorial en Asía.

Por la tarde, visita a la National Gallery Art donde disfrutamos viendo esculturas de Rodin de unas bailarinas que parece que vayan a interpretar en cualquier momento un "arabesque"; así como cuadros impresionistas. Todo ello en un espacio que en sí mismo es una obra de arte con unos patios redondos adornados de flores. 

Echo en falta no disponer de más tiempo para levitar con estas maravillas. 

De vuelta al hotel, es muy recomendable hacerlo por la Pennsylvania St., además de ver desde un lateral la White House, en la acera, se  han dispuesto unas placas, al modo de las estrellas de Hollywood Boulevar, que recogen la efigie de distintas personas que han contribuido con su servicio a la comunidad: The Extra Mile Points of Light Volunteer Pathway.

El de la fotografía es Edgar Allen, fundador de los sellos de Pascua que sirvieron y sirven para dar servicio a las personas con diversidad funcional para que vivan con dignidad, igualdad e independencia.

martes, 21 de febrero de 2023

V.U.S.A.: El National Mall, Washington

 


Mis hermanos me acompañan a ver el National Mall donde se encuentran los museos de la fundación Smithsonian (esa que sale en la srie Bones. Kevin estuvo trabajando en Washington y decide que vayamos en coche.

Ir en coche al National Mall no es muy buena idea, resulta más cómodo aparcar en un Park Ride cercano y llegar en tren ya que la Estación Central se encuentra junto a la gran explanada que se extiende desde el Capitolio hasta el monumento a Washington y cuyos lados están flanqueados por los distintos museos Smithsonian.

El lado bueno es que para llegar atravesamos esa parte de la ciudad que no sale ni en los noticiarios ni en las guías turísticas.

Paseamos por la explanada para hacer tiempo hasta la hora en que tenemos la reserva para el Museo del Aire y del Espacio. A pesar de la reserva tenemos que hacer fila para entrar a la hora prefijada. Hay que pasar el control en el que la funda rígida de mis gafas levanta sospechas y debo abrir mi bolsa y mostrar el contenido. 

Hacía unos treinta años había visitado este museo y me sorprendió porque pude ver la fragilidad de la cápsula con que "el hombre llegó a la Luna", pero en esta ocasión sufrí una gran decepción en mi visita al Museo.

Quizás que estén en obras para disponer una sala con visión 3D, ha obligado a abigarrar el contenido y saturar de información en poco espacio. Aunque, en mi caso, después de haber estado en el Centro de Interpretación de Cabo Cañaveral donde hay un simulador del Atlantis en el que experimentas el despegue y el aterrizaje o haber visitado Volandia en Malpensa (Milán) contribuyan a este aprobado justo de mi valoración.