miércoles, 1 de julio de 2020
El coladero del COVID
Creo que nunca he sido un profesor “hueso”. De esos de los que suspenden a muchos alumnos porque antes de que el Espacio Europeo de Educación Superior señalara que hay que valorar el proceso además de los productos, yo tenía en consideración todo el trabajo que los estudiantes desarrollaban a lo largo del curso, PERO ...
En los últimos días he recibido más de veinte solicitudes de revisión de tribunal al amparo del proteccionista Reglamento de Normas de Evaluación de Aprendizaje de la Universidad de Zaragoza frente a los criterios de profesorado del que conozco su ecuanimidad, incluso cariño y comprensividad con los estudiantes.
El Consejo de Gobierno deja presentarse al Trabajo Final con 12 créditos pendientes, es decir, 2 asignaturas de un total de 240 créditos.
Leo la noticia de que se presentan 1200 estudiantes más que en el 2019 a la EVAU en Aragón.
Es decir, como en la política existen listillos y listillas que aprovechan la oportunidad para victimizarse y sacar provecho. A rió revuelto, ganancia de pescadores, dice el refrán. Y lo peor, es que lo facilitamos.
martes, 30 de junio de 2020
Experiencia COVID transfronteriza
Viajo a Italia por motivos que quienes me conocen, saben sobradamente. La experiencia de 12 horas de situación “el coronavirus está aquí” creo que merece la pena dejarla escrita para si puede servir de algo.
1) Entro a comprar al Martín Martín de Gran Vía que ha señalado minuciosamente por donde entrar y por donde salir. Yo decido hacerlo bien y cuando intento pedir antes de un mozalbete que estaba en la fila de la salida, es él quién me recrima de porque no pongo detrás de él.
2) Estación Delicias de tren bastante bien organizada y ciudadanía respetuosa con las reglas. Incluso se nos ofrece dos toallitas con gel hidroalcohólico a cada pasajero.
3) En Barcelona, el cercanías y el metro parece fantasmal. Han cerrado toda la Terminal 2, la antigua terminal. En la Terminal 1, el paisaje fue calificado por una compañera como de “walking Dead”: espacios casi desérticos, carritos acumulados como en una película de ciencia ficción, la pantalla con los vuelos que operaban parecía la del aeropuerto de Zaragoza.
4) Paso el control de seguridad, donde un ciudadano con mucha prisa no sabe ni medir un metro y en la zona de espera, me encuentro a un enfermo del teléfono móvil que recorre en línea recta 20 metros, adelante y atrás, hablando por teléfono y con la mascarilla protegiéndole la garganta. Espero que no fuera positivo porque debió repartir “bichos” para todo el que fuera sin mascarilla.
5) Lo de la fila de acceso y el avión de Ryanair está contraindicado para paranoicos e hipocondríacos. Había cogido el asiento B, el del en medio, pensando que nos repartirían espaciados. ¡Pues, nada! Olery vendió los 186 asientos.
6) En el aeropuerto de Bergamo nos pusieron en fila y nos tomaron la temperatura uno a uno. Pero no nos recogieron una auto-declaración que la página web de la compañía indicaba como necesaria.
7) Hoy, en el supermercado, me han vuelto a tomar la temperatura para poder entrar y facilitan guantes manopla que son más cómodos de colocar. Pero están las y los “caga prisas” de turno que no guardan distancias y te van corriendo. Por las calles, los adolescentes y los jóvenes lucen las mascarillas como si fuera el brazalete de su equipo de fútbol.
Tengo la sensación de que no ha habido dramas en cada familia o que un grado de inconsciencia tal que lleva a escribir: “Prefiero morir del virus que morir de aburrimiento”.
A esta generación que se le ha facilitado todo, le toca ser generosa de pensar en las personas mayores.
1) Entro a comprar al Martín Martín de Gran Vía que ha señalado minuciosamente por donde entrar y por donde salir. Yo decido hacerlo bien y cuando intento pedir antes de un mozalbete que estaba en la fila de la salida, es él quién me recrima de porque no pongo detrás de él.
2) Estación Delicias de tren bastante bien organizada y ciudadanía respetuosa con las reglas. Incluso se nos ofrece dos toallitas con gel hidroalcohólico a cada pasajero. 3) En Barcelona, el cercanías y el metro parece fantasmal. Han cerrado toda la Terminal 2, la antigua terminal. En la Terminal 1, el paisaje fue calificado por una compañera como de “walking Dead”: espacios casi desérticos, carritos acumulados como en una película de ciencia ficción, la pantalla con los vuelos que operaban parecía la del aeropuerto de Zaragoza.
4) Paso el control de seguridad, donde un ciudadano con mucha prisa no sabe ni medir un metro y en la zona de espera, me encuentro a un enfermo del teléfono móvil que recorre en línea recta 20 metros, adelante y atrás, hablando por teléfono y con la mascarilla protegiéndole la garganta. Espero que no fuera positivo porque debió repartir “bichos” para todo el que fuera sin mascarilla.
5) Lo de la fila de acceso y el avión de Ryanair está contraindicado para paranoicos e hipocondríacos. Había cogido el asiento B, el del en medio, pensando que nos repartirían espaciados. ¡Pues, nada! Olery vendió los 186 asientos.
6) En el aeropuerto de Bergamo nos pusieron en fila y nos tomaron la temperatura uno a uno. Pero no nos recogieron una auto-declaración que la página web de la compañía indicaba como necesaria.
7) Hoy, en el supermercado, me han vuelto a tomar la temperatura para poder entrar y facilitan guantes manopla que son más cómodos de colocar. Pero están las y los “caga prisas” de turno que no guardan distancias y te van corriendo. Por las calles, los adolescentes y los jóvenes lucen las mascarillas como si fuera el brazalete de su equipo de fútbol.
Tengo la sensación de que no ha habido dramas en cada familia o que un grado de inconsciencia tal que lleva a escribir: “Prefiero morir del virus que morir de aburrimiento”.
A esta generación que se le ha facilitado todo, le toca ser generosa de pensar en las personas mayores.
miércoles, 17 de junio de 2020
Autoevaluación crítica
Será porque cuando éramos pequeños nos decían que la culpa la tenía la silla cuando nos dábamos un golpe por no poder controlar nuestros movimientos;
Será porque la psicología nos indicó que deberíamos ver el lado positivo de las situaciones, de nuestras circunstancias y de nuestro comportamiento.
El resultado es la frase de Baltasar Gracián popularizada por Les Luthiers “Errar es humano, pero echar la culpa de nuestros errores a otros, es más humano todavía”.
Ya no solo son los escolares de infantil o de primaria, sino que la actitud de “echar balones fuera” subió a secundaria, a los grados universitarios, a los másteres universitarios y, sucesivamente, hasta las pruebas de acceso a la vida laboral.
Las excusas o “despejes de balón” son variados:
- “No conocía los criterios de evaluación”
- “NO estaban claros en la guía docente”
- “Pero no dijo que eso no entraba en examen”.
- “Con lo que he trabajado”
- “Se da cuenta de las circunstancias que he vivido con el confinamiento”.
Nuestro estudio del fracaso escolar del año 1984 concluía que el profesorado encontraba mil razones de la etiología en varias razones antes de reconocer su parte de responsabilidad.
O mas recientemente la entrevista a Heike Freire aparecida en el Diario de la Educación.
A pensar...
Será porque la psicología nos indicó que deberíamos ver el lado positivo de las situaciones, de nuestras circunstancias y de nuestro comportamiento.
El resultado es la frase de Baltasar Gracián popularizada por Les Luthiers “Errar es humano, pero echar la culpa de nuestros errores a otros, es más humano todavía”.
Las excusas o “despejes de balón” son variados:
- “No conocía los criterios de evaluación”
- “NO estaban claros en la guía docente”
- “Pero no dijo que eso no entraba en examen”.
- “Con lo que he trabajado”
- “Se da cuenta de las circunstancias que he vivido con el confinamiento”.
Nuestro estudio del fracaso escolar del año 1984 concluía que el profesorado encontraba mil razones de la etiología en varias razones antes de reconocer su parte de responsabilidad.
O mas recientemente la entrevista a Heike Freire aparecida en el Diario de la Educación.
A pensar...
martes, 16 de junio de 2020
Good by, hasta nuevo confinamiento.
Llevaba un lustro sin escribir de forma regular en el blog, menos de cien entradas salvo en el año 2018 gracias a que decidí escribir mi primer viaje siguiendo el Tour.
El confinamiento me cerceno la necesidad de comunicar, de charrar de todo y de nada, de lo público y de lo personal, de lo transcendente y de lo banal; por eso, el jueves de la primera semana, día 19 de marzo inicié a escribir cómo me sentía, qué pensaba, qué reflexiones venían a mi mente. Cree una etiqueta CORONAVIRUS y escribía hasta los fines de semana (deje de hacerlo con la fase 0).

Han sido ochenta entradas. Escribía y lo difundía a través de facebook y de twitter. Algunas entradas tuvieron mucho éxito:
Otras tuvieron comentarios:
En cualquier caso, sentía que me servía, que servía a otras personas para seguir en contacto, pero con la desescalada las visitas y los comentarios fueron descendiendo. Los escritores necesitamos saber que alguien nos lee porque, de otro modo, es cómo hablar solo. Por eso, dejo de escribir hasta que tenga algún otro acontecimiento que me inspire. Hasta pronto.
El confinamiento me cerceno la necesidad de comunicar, de charrar de todo y de nada, de lo público y de lo personal, de lo transcendente y de lo banal; por eso, el jueves de la primera semana, día 19 de marzo inicié a escribir cómo me sentía, qué pensaba, qué reflexiones venían a mi mente. Cree una etiqueta CORONAVIRUS y escribía hasta los fines de semana (deje de hacerlo con la fase 0).
Han sido ochenta entradas. Escribía y lo difundía a través de facebook y de twitter. Algunas entradas tuvieron mucho éxito:
Otras tuvieron comentarios:
En cualquier caso, sentía que me servía, que servía a otras personas para seguir en contacto, pero con la desescalada las visitas y los comentarios fueron descendiendo. Los escritores necesitamos saber que alguien nos lee porque, de otro modo, es cómo hablar solo. Por eso, dejo de escribir hasta que tenga algún otro acontecimiento que me inspire. Hasta pronto.
lunes, 15 de junio de 2020
Competencias necesarias
Antes del Covid-19 ya había apreciado algunas carencias en la formación del magisterio derivadas de la falta de autonomía y de inseguridad en la toma de decisiones.
Después de tener que hacer unas pruebas con defensa oral por parte de los estudiantes, he detectado las siguientes carencias que resultan básicas y que no hemos tratado en ninguna etapa educativa.
- Has probado a buscar en google?
- Sí, pero no me sale nada.
- ¿Qué palabras has puesto? ¿Has probado con el google académico?”
Tecleo unas palabras y comienzo a encontrar resultados positivos. Y se lo enseño.
- Identificar conceptos
- Describir vs. Explicar o razonar
- Utilizar lenguaje formal vs. Informal, lenguaje académico y técnico vs. Coloquial.
- Conocer las reglas de citación
- Buscar autónomamente
- Has probado a buscar en google?
- Sí, pero no me sale nada.
- ¿Qué palabras has puesto? ¿Has probado con el google académico?”
Tecleo unas palabras y comienzo a encontrar resultados positivos. Y se lo enseño.
viernes, 12 de junio de 2020
Sobreinformación normativa
Estoy leyendo la enésima normativa de cómo proceder con el COVID-19 y puedo concluir que se trata de mucha palabrería, lenguaje farragoso peor que la letra pequeña de los seguros y, sobre todo, abundante, “mogollón de páginas” . El mínimo es de 15 páginas aunque he leído hasta uno de 57 páginas.
Supongo que lo escriben especialistas en Prevención de riesgos laborales por lo que abunda el discurso legal, junto al sanitario. Si un doctor en Pedagogía tiene dificultades para entenderlo, qué podrá sucederle a alguien con el graduado escolar.
Ah! Olvidaba que de vez en cuando ofrecen infografías para simplificar pero que no siempre cumplen su propósito por la poca claridad y realismo de las imágenes, así como que el lenguaje sigue siendo técnico pero más reducido por lo que el porcentaje de tecnicismo es mayor relativamente sobre el total del texto.
Supongo que lo escriben especialistas en Prevención de riesgos laborales por lo que abunda el discurso legal, junto al sanitario. Si un doctor en Pedagogía tiene dificultades para entenderlo, qué podrá sucederle a alguien con el graduado escolar.
Ah! Olvidaba que de vez en cuando ofrecen infografías para simplificar pero que no siempre cumplen su propósito por la poca claridad y realismo de las imágenes, así como que el lenguaje sigue siendo técnico pero más reducido por lo que el porcentaje de tecnicismo es mayor relativamente sobre el total del texto.
jueves, 11 de junio de 2020
Distancia social vs. Distancia física
Hace unos días señalaba que en lugar de distancia social, se debería hablar de distancia física. Pero empecé a recordar los tiempos en los que explicaba interacción didáctica y comunicación no verbal en el aula para que utilizaba una clasificación prestada del marketing o de la psicología social que establecía cuatro tipos de distancias.
Cuando explicaba esta cuestión, advertía que no era lo mismo en Zaragoza que en la Pampa argentina. Ahora, quizás esas distancia se modificarán con el Covid. De hecho, hoy mismo se está modificando la "distancia social" de dos a metro y medio. Si ya teníamos dificultades para calcular 2 metros, imagínense ahora que es 1,5; esperemos que no se les ocurra decir que a "un metro y mitad de cuarto"!!!! ;-D
Íntima: del contacto físico a 0,45 mts. - Personal: de 0,45 a 1,20 metros
- Social: de 1,20 a 3,50 metros
- Pública: de 3,5 a 7 metros.
Cuando explicaba esta cuestión, advertía que no era lo mismo en Zaragoza que en la Pampa argentina. Ahora, quizás esas distancia se modificarán con el Covid. De hecho, hoy mismo se está modificando la "distancia social" de dos a metro y medio. Si ya teníamos dificultades para calcular 2 metros, imagínense ahora que es 1,5; esperemos que no se les ocurra decir que a "un metro y mitad de cuarto"!!!! ;-D
miércoles, 10 de junio de 2020
Universidad, profesorado y Enseñanza On Line
La fauna universitaria como dice algún libro es variada pero como ocurre en todas las etapas y niveles educativos son la piedra angular del edificio de la educación.´
La universidad del siglo XX había cambiado con respecto a la universidad naciente en la edad Media. Pero la Universidad que exige la nueva normalidad también será diferente o será una institución a extinguir.
La información no la poseen exclusivamente las bibliotecas y el profesorado sino que están en varios lugares: internet, los iguales, otras instituciones, otras personas expertas, los sujetos de investigación. Pero el conocimiento lo poseen el profesorado y los grupos de investigación.
La evaluación y la carrera del profesorado tiene como criterio principal el de la investigación quedando en segundo plano la transferencia de conocimiento, sea en forma de docencia, tecnología o know how.
Por eso, estamos ante un cambio de universidad y el profesorado estará equivocado si pretende volver a la universidad que dejó el 13 de marzo de 2020.
martes, 9 de junio de 2020
Las de DOE (Didáctica y Organización Escolar) oé, oé!
Desde la atalaya de Didáctica General, el profesorado de esta área de conocimiento nos ocupamos de aquellos aspectos que la enseñanza en la nueva normalidad considera fundamentales: los recursos, la evaluación y el currículum.
En primer lugar, los recursos: En esta área hemos estado los profesores de tecnología educativa. Hemos sido quienes hemos reflexionado sobre los libros de texto, sobre las funciones de la imagen en la enseñanza, sobre los proyectores de diapositivas, los retroproyectores de transparencias, los aparatos reproductores de música y sonidos, cómo utilizar la televisión, la radio, los periódicos, etc. En los años 60 llegó la Instrucción programada de Skinner, antecesora de nuestro software informático, los primeros ordenadores con el BASIC y el LOGO como lenguajes de programación. Por eso, ya veníamos haciendo reflexión sobre el e-Learning . Pueden ver la asignatura con ese título que la Facultad de Educación ofrece en su máster de investigación.
De evaluación, se habla desde antes de que existiera el currículum, se le denominaba docimología porque siempre fue muy importante verificar los aprendizajes ya que la evaluación sumativa clasifica en los sistemas escolares.
Pero quizás lo más substancial, lo más necesario cambiar es el currículum: ¿qué y para qué aprenden las nuevas generaciones? Y cómo disponemos el resto de elementos del currículum para que el recorrido hasta nuestro destino sea acertado, eficiente, justo y solidario.
De evaluación, se habla desde antes de que existiera el currículum, se le denominaba docimología porque siempre fue muy importante verificar los aprendizajes ya que la evaluación sumativa clasifica en los sistemas escolares.
Pero quizás lo más substancial, lo más necesario cambiar es el currículum: ¿qué y para qué aprenden las nuevas generaciones? Y cómo disponemos el resto de elementos del currículum para que el recorrido hasta nuestro destino sea acertado, eficiente, justo y solidario.
lunes, 8 de junio de 2020
Tipos de videoconferencias
A propósito de la implantación de la EOL (enseñanza on line) en la universidad, vamos a intentar señalar los diferentes usos que se pueden dar a la videoconferencia y su pertinencia para los objetivos que pretenden.
Hace doce años publicamos un artículo sobre cómo realizar videoconferencias, cuáles eran los problemas metodológicos y organizativos a los que nos enfrentábamos.

Reuniones de grupo: la conexión audiovisual favorece la interacción y disminuye los equívocos al tener más de un canal de recepción y de la expresión a través de la voz, la cara incluso las manos.
Tutorías: Con mayor facilidad, podríamos decir lo mismo que en las reuniones de grupo. Casi no hay diferencia con la enseñanza presencial. Incluso te exige la inmediatez que algunos practicamos, de enviar materiales de apoyo en forma de archivos enviados por mail o adjuntados a una carpeta compartida.
Clases: Una clase magistral grabada para que el usuario la vea en el momento en que desee y con una duración no superior a 20 minutos es aceptable, pero una clase presencial c retransmitida con una duración de 50 minutos y con más de 20 televidentes aproximadamente es casi imposible el control por un solo profesor que deba explicar, controlar la atención de los alumnos y motivar su participación.
Exámenes: Ni utilizando sofisticados sistemas de control para garantizar la identidad y no realizar prácticas fraudulentas, me parece una buena fórmula. Tendremos que ir pensando en formas de examinar que sean diferidas y puedan utilizar diversos recursos. ¿Acaso los profesionales dan respuesta inmediata a los problemas como si fuera un concurso televisivo? ¿Acaso los/las jueces dictan sentencia de forma inmediata o se toman su tiempo para redactarla?
Hace doce años publicamos un artículo sobre cómo realizar videoconferencias, cuáles eran los problemas metodológicos y organizativos a los que nos enfrentábamos.
Reuniones de grupo: la conexión audiovisual favorece la interacción y disminuye los equívocos al tener más de un canal de recepción y de la expresión a través de la voz, la cara incluso las manos.
Tutorías: Con mayor facilidad, podríamos decir lo mismo que en las reuniones de grupo. Casi no hay diferencia con la enseñanza presencial. Incluso te exige la inmediatez que algunos practicamos, de enviar materiales de apoyo en forma de archivos enviados por mail o adjuntados a una carpeta compartida.
Clases: Una clase magistral grabada para que el usuario la vea en el momento en que desee y con una duración no superior a 20 minutos es aceptable, pero una clase presencial c retransmitida con una duración de 50 minutos y con más de 20 televidentes aproximadamente es casi imposible el control por un solo profesor que deba explicar, controlar la atención de los alumnos y motivar su participación.
Exámenes: Ni utilizando sofisticados sistemas de control para garantizar la identidad y no realizar prácticas fraudulentas, me parece una buena fórmula. Tendremos que ir pensando en formas de examinar que sean diferidas y puedan utilizar diversos recursos. ¿Acaso los profesionales dan respuesta inmediata a los problemas como si fuera un concurso televisivo? ¿Acaso los/las jueces dictan sentencia de forma inmediata o se toman su tiempo para redactarla?
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