jueves, 9 de enero de 2025

Antes sí que había libertad


No sé si está bien calculada las consecuencias de la acción del Gobierno de resucitar la memoria de Franco, pero lo que desde luego creo necesario es que los jóvenes y no tan jóvenes que vivieron ni un solo año bajo el mandato de Franco comprendan que la dictadura estaba en todas partes. Porque el miedo, el temor a las represalias eran la moneda en curso en todos los ámbitos:

  • Dictadura en la familia
  • Dictadura en el trabajo
  • Dictadura en la escuela, en el Instituto, en la Universidad
  • Dictadura en la Administración
  • Dictadura en las Calles
  • Dictadura en la Justicia (ésta no sé si ha desaparecido en todos los tribunales) (*)

Quienes disfrutamos de unos padres que vivieron la guerra o la postguerra. Una generación que padecimos el miedo de nuestros padres que no contaban nada de su pasado porque temían que los vencedores de la guerra pudieran vengarse en sus hijos. Por eso, callaban y aguantaban. Y eso lo palpabas en el ambiente.

Quizás otros callaban porque no estaban orgullosos de ese pasado y no querían que sus hijos no repitieran sus errores.

Tanto silencio y solo contar lo bueno que les quedó en el recuerdo, hemos conseguido una generaciones ignorantes, insolidarias, vacunadas contra el compromiso, contra los proyectos de futuro, contra la comunidad.

Por otra parte, los que cuentan que en la dictadura todo iba bien; es porque los humanos procuramos olvidar 

(*) El Tribunal de Orden Público (TOP) existió en España durante el franquismo entre diciembre de 1963 y enero de 1977 para reprimir y juzgar los considerados delitos políticos, especialmente los clasificados “contra la seguridad interior. Muchos de sus magistrados pasaron a actuar durante la democracia y formaron parte de los tribunales que aprobaron o suspendieron a los jueces actuales.

martes, 7 de enero de 2025

Literatura en las etiquetas

Ya en otra ocasión (2011) me había detenido a comentar los poéticos mensajes que aparecen en las botellas de los vinos más preciados; incluso los italianos se atrevían a hacerlo en el envase de unas galletas (2013) cuyo valor en el mercado no llegaba a los tres euros.

Estas navidades me regalaron una camisa que llevaba al menos tres etiquetas: 

- la del ticket regalo, 

- la de arrepentimiento de la insostenibilidad ("Al elegir nuestro productos de algodón, estás apoyando nuestra inversión en la iniciativa Better Cotton. *Este producto se obtiene a través de un sistema de balance de masa y puede no contener Better Cotton") 

Me pregunto si lleva o no lleva Better Cotton.

- la de la poesía:

"Prendas diseñadas para aquellos que valoran su tiempo por encima de todo.

Censores del aburrimiento y defensores de un inconformismo hecho para durar".

Después de leerlo dos veces, no sé si estrenarla o hacer uso del ticket regalo. Porque no sé si valoro mi tiempo por encima de todo y tampoco me veo censor del aburrimiento y del inconformismo.


domingo, 5 de enero de 2025

Reyes Magos 2025

 Admiro mucho a los padres de hoy en día lo que tendrán que inventarse a cada instante para conseguir que sus retoños sigan creyendo en los Reyes Magos.

En los años 80, ya me resultaba difícil esquivar preguntas difíciles como: ¿Por qué hay tantos Reyes Magos, no eran solo tres? ¿Ese es de verdad o es sólo el paje? ¿Si todos pedimos el mismo juguete, habrá para todos? ¿Los juguetes del Corte Inglés a quién se lo dan? ¿Esos que salen por la tele son los de verdad? ¿Cómo han llegado en helicóptero hasta aquí? 

Y eso que entonces, no había google, ni internet, ni teléfonos móviles.  Por eso, conseguías escapar de las preguntas trampa de la infancia.

Este año ha sido el colmo del "ofrecer pistas" cuando los Reyes Magos llegarán un día antes para evitar las lluvias o lo harán en el interior de un pabellón deportivo como ocurre en Vigo.

Un pasaje de una novela de Joaquín Berges inspiró lo que mis estudiantes denominaron la "Metodología del Rey Mago"

"- Las calles estarán abarrotadas de gente en ambas aceras - explica muy serio -. La cabalgata circulará por el medio de la calzada, así que es fundamental que mires y saludes a ambos lados, ¿comprendes?
- Oye - protesta- estoy destrozado anímicamente pero no soy idiota.
- NO - dice Dumbo  -, insisto, Luis. Debo hacerlo. Un fallo podría ser fatal. Si un solo niño se queda sin tu saludo habremos fracasado por completo.
   Luis arruga el entrecejo.
- No exageres - dice-. Desde donde los niños miran apenas se nos verá.
- Te equivocas - Dumbo es tajante-, se ve perfectamente. Los niños se fijan en todos tus gestos. La cabalgata avanza despacio y eso facilita la observación. Es primordial que dividas la calle en pequeños tramos y vayas girándote a derecha e izquierda continuamente, barriendo las aceras con tu mirada, sin dejarte un centímetro. ¿Está claro?"

Por eso, felicidades a todas las personas que mantienen con convicción de la ilusión en las niñas y los niños. No importa la respuesta sino la asertividad (5 / 5) con la que se pronuncia. Recuerdo una vez, la nochebuena, que mi hijo vio a Santa Claus volando con trineo y renos. 


jueves, 2 de enero de 2025

Mis miradores

Me he puesto a analizar las ocho ubicaciones en las que he vivido en la ciudad de Zaragoza. Creo que debería calificarme como NÓMADA ya que fuera de Zaragoza también he estado en otras localidades. A los jóvenes de hoy en día, les parecerá normal; pero yo voy camino de setenta años. ¡Qué suerte o qué horror!

El análisis lo hago focalizando en el piso en el que he habitado.

En Andres Vicente (Barrio de Las Delicias), la primera casa donde vivi. Miraba desde el piso primero. La ventana de nuestro salón daba enfrente de una bocacalle, lo que me daba una amplia perspectiva a pesar de ser el primer piso. También me permitía ver lo que pasaba en la calle desde una barrera.

En San Juan de la Peña (Arrabal),  era un adolescente y joven pero viví poco tiempo porque la mayor parte del año lo pasaba fuera realizando mis estudios de Bachillerato y universitarios. Vivíamos en el sexto piso y también era un excelente mirador hacia la estación de ferrocarril de Arrabal, hoy desmantelada. Eran los tiempos en que los tanques para realizar maniobras en el campo militar de San Gregorio llegaban en el tren, descargaban a cualquier hora del día y de la noche, y luego recorrían toda la calle hasta llegar al campo de tiro.

En la Avenida de Navarra, vuelvo al barrio de Delicias. Era un primer piso de un grupo de casas un tanto aisladas al pie del Parque Palomar. Los coetáneos y "over" lo denominarán Castillo Palomar. A pesar de tener balcón, era más cómodo bajar a los columpios que había en la urbanización, además mi hijo era pequeño y era más seguro. Aunque él recordará cuando se metió detrás del columpio y se llevó un buen golpe.

En Condes de Aragón. (Barrio de la Romareda). La visión era desde el noveno con una excelente terraza orientada hacia el oeste pero estaba rodeada de altos edificios. Al principio, podíamos ver el Moncayo en los días despejados. Pero había espacios por construir, así cuando construyeron la mole de "Aragonía", el horizonte desapareció.

En Vía Universitas, (Barrio de las Delicias) Vivía en el cuarto piso que daba a un patio interior de las viviendas de Calle Barcelona, Universitas y Hermanos Gambra. El patio era bastante amplio pero solo se veía la parte de atrás de unas viviendas con la ropa tendida en las ventanas.

En 2005 vine a vivir al Centro, donde mi voto se distingue en el colegio electoral.  Por ahora, y espero que acaben mis mudanzas. He estado en un  cuarto piso.  La calle es estrecha y en ese tramo es sombría en invierno y abrasadora en verano porque era el último piso, además de recibir todo el sol del ocaso del estío. Luego, mudé a un calle supertransitada pero afortunadamente el apartamento era interior por lo que, a pesar el  segundo piso era muy luminoso ya que daba a un amplio patio en el que divisaba  el jardín de unas monjas.

Ahora vivo en el  piso decimoquinto, no quinceavo, con vistas al suroeste de Zaragoza. Y con la posibilidad de acceder a la terraza comunitaria.



lunes, 30 de diciembre de 2024

Ciudades de 2024

 Los álbumes de fotos impresas son un buen regalo para estas fechas navideñas.  Al preparar uno de ellos, he hecho balance de las ciudades en las que he estado este año y en el de países.

Países: España, Francia, Mónaco, Italia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Irlanda, Irlanda del Norte, Japón y Qatar (escala técnica).

Ciudades:

  1. Granada
  2. Paris
  3. Bruselas
  4. Brujas
  5. Gante,
  6. Lovaina
  7. Lieja, 
  8. Amberes, 
  9. Amsterdam
  10. Bremen
  11. Hilldesheim
  12. Colonia (Kohl),  
  13. Legnano
  14. Monaco
  15. Madrid
  16. Dublin
  17. Kilkenny
  18. Cork
  19. Galway
  20. Dundalk
  21. Belfast
  22. Osaka
  23. Kioto
  24. Kanazawa 
  25. Nagano
  26. Matsumoto
  27. Tokio.
También he pasado por otros lugares menores ya que el recorrido europeo lo hice en tren, el irlandés en coche y el japonés en autobús.  Hasta llegar a esos lugares he utilizado el avión. Me ha faltado el barco pero es un medio que evito. Soy acuario pero es un signo de aire.

viernes, 27 de diciembre de 2024

Kililmanyaro español

 Aquella mañana fría estaba despejado. El viento había retirado toda la nubosidad del valle. Viajaba camino de Madrid y sorpresa:

De repente ante mi parabrisas apareció el Kilimanyaro español: el MONCAYO. Una pena ir conduciendo para poder hacer fotos o pararse a contemplarlo. Pero la percepción de esa visión del valle con esa montaña nevada al fondo, me hizo pensar lo poco que se valora lo que tenemos próximo. 

Deberíamos cambiar ese escudo de cruces, cabezas cortadas de moros y barras ensangrentadas por otra más lírica como la de el Moncayo nevado que muestra la naturaleza del valle, la necesidad de conservar la naturaleza. Pero el Moncayo también significa la montaña que compartimos con las gentes castellanas de Soria.

jueves, 26 de diciembre de 2024

Gratitud u obligación

 No sé si este texto lo encontré o lo escribí yo, aunque me parece muy sistemático que no es mi "fuerte". En cualquier caso, me parece muy interesante.


¿Sabes por qué la gente no reconoce lo que haces por ellos? 

La primera vez que haces algo por alguien generas gratitud en él. 

La segunda vez que lo haces o le das a alguien genera anticipación. La persona espera recibir nuevamente. 

La tercera vez ya has generado expectación. La persona todavía espera recibir lo que le diste. 

La cuarta vez generas mérito. La persona siente que merece lo que le estás dando y quiere seguir recibiendo. 

La quinta vez ya has creado una adicción. Esa persona siente que ya no puede vivir bien sin lo que le das. Ella ya está mimada. 

La sexta vez percibes que no hay reciprocidad, no recibes nada a cambio y dejas de dar. Y luego la persona malcriada que creaste se resiente contigo porque le estás negando lo que tanto necesita y luego termina odiándote porque dejaste de darle lo que le hacías creer que merecía.

Por eso necesitamos saber cuál es el límite al dar. Porque el otro no conoce límites a la hora de recibir.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Corrupción

 Parece que como si la corrupción de unos pocos debiare ser preocupación de:

- los que el alquiler de la vivienda se le lleva el 50% de su sueldo

- los que no llegan a final de mes con su sueldo de mierda

- los que trabajan 10 horas y apenas le pagan ocho.

- los que pasan el día pidiendo en la puerta del supermercado

- las que reciben maltrato físico y/o psicológico

- los que esperan a una operación o a una simple atención médica.

- Todas las personas de buena voluntad cuya única esperanza es el más allá.

Pues bien, he puesto en mi blog la palabra CORRUPCIÓN y ha encontrado once entradas, algunas se remontan a 2011, entre las que destaco: 

. La teoría de las ventanas rotas

. Volver a leer a los clásicos

martes, 17 de diciembre de 2024

Espíritu de Navidad

Llevo un mes de diciembre en el que escribo poco. Lo que significa un círculo vicioso, porque no hay interacción con las amistades que me leen y refuerzan mi ego y mi interés por seguir escribiendo.


Además, he decidido no subir ninguna entrada a la "red del odio" con lo que hay menos lectores. (Controlo cuantas personas leen mis escritos). Y además este año con las crónicas de viajes, he llegado a escribir unas ciento veinte entradas, lo que significa aproximadamente un 30% de los días del año.

Pero, esta entrada nació con la idea de contrastar la navidad de mi infancia y de mi juventud con la actual. Según mi visión (quizás distorsionada), hemos cambiado el gesto amable por el gesto crispado. Ni cuando llega la navidad somos comprensivos con nuestros congéneres. iEl conductor increpa al peatón distraído que cruza con el semáforo en rojo. El peatón le contesta subiendo el bastón o al tono. El del monopatín con una velocidad "James Bond" no da tiempo a reaccionar a la anciana operada de cadera, o a la persona con hipoacusia que va pensando en la cena de nochebuena.

Ya lo decía hace unos días: "mi reino no es de este mundo" y alrededor encuentro contradicciones:

- nuestras calles superiluminadas con lámparas LED, pero con mensajes de que debemos reciclar, cuidar el medio ambiente porque la tierra se va a la mierda. Un amigo me cuenta que conoce a un inmigrante sirio que afirma que "cuando los americanos recojan todas las bombas que están tirando en su país, entonces tirará la lata al bidón amarillo", lo mismo podríamos decir de palestinos, ucranianos, etc. (Seguro que me olvido de algún conflicto)

- el telediario me cuenta durante varios minutos sobre el precio del marisco en estas fechas, cuando todavía recuerdo que la semana pasada se me acercó una joven pidiéndome algo para comprar leche para su niño. Supongo que habrá profesionales de la mendicidad, pero cada vez veo mas personas de todo tipo de perfiles que tienen su código postal en el cajero de la entidad bancaria.

Ya es muy largo esta entrada pesimista. Mejor que la olvides hasta el año que viene.